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La ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante una conferencia de prensa en el marco de la 47 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Cancún, México, 20 de junio de 2017. REUTERS/Carlos Jasso

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Por Deisy Buitrago

CARACAS (Reuters) - El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cambió el miércoles a su canciller y a varios ministros para que sean candidatos a la Asamblea Nacional Constituyente, una controversial propuesta que defiende como la única vía para restablecer la paz en el país.

Delcy Rodríguez, quien como canciller ha confrontado varios intentos internacionales para reprender al Gobierno como responsable de la crisis política y económica, será sustituida por Samuel Moncada, un historiador quien viene de ejercer el viceministerio de Relaciones Exteriores para América del Norte.

Maduro elogió la labor de la canciller y dijo que "verdaderamente merece el reconocimiento de todo el país porque ha defendido como una tigra la soberanía, la paz y la independencia de Venezuela".

Durante un consejo de ministros transmitido en cadena de radio y televisión, también cambió a los ministros del Trabajo y de la Presidencia de la República.

El mandatario socialista, cuyo Gobierno ha estado bajo presión por fuertes protestas opositoras desde hace dos meses y medio en medio de las cuales han muerto 74 personas, convocó a la Asamblea Constituyente para reescribir la carta magna, en un intento por calmar las calles.

Su propuesta ha sido repudiada por la oposición y la Fiscal General como inconstitucional. Sus adversarios dijeron que no participarán en un proceso que consideran un "fraude".

La oposición se declaró en protesta "permanente" y el miércoles en la noche volvió a las calles de Caracas con una marcha hasta la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en homenaje a un joven de 17 años que murió esta semana por un disparo de un efectivo policial que reprimía una manifestación.

Con velas, la bandera tricolor de Venezuela y pancartas en las que se leía "No más dictadura" y "Maduro asesino", cientos de personas se unieron al repudio contra las fuerzas de seguridad, que han reprimido casi todas las manifestaciones con gases lacrimógenos, balas de goma y camiones lanza agua.

Maduro sostiene que la oposición busca crear el caos para desbancarlo; mientras que sus adversarios exigen que se celebren elecciones anticipadas, se liberen a los políticos encarcelados y se apruebe un corredor humanitario ante la escasez de alimentos y medicinas.

El Gobierno del país petrolero ha estado bajo presión internacional. El último intento por condenarlo fue en la Asamblea General de la OEA celebrada en Cancún esta semana, pero no se logró el consenso necesario para aprobar una resolución.

Maduro invitó el miércoles nuevamente a la oposición a dialogar para buscar una salida a la crisis. Intentos anteriores de sentarse cara a cara han fracasado.

"Si el presidente Donald Trump lograra visualizar con un halo de luz, por allá, la verdad de Venezuela, yo inclusive podría dialogar con él algún día (...) Con todos estamos dispuestos a hablar", afirmó Maduro, quien ha criticado las políticas de Estados Unidos hacia Latinoamérica.

(Reporte de Deisy Buitrago; Editado por Silene Ramírez)

Reuters