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El primer ministro de Holanda y candidato del partido liberal VVD, Mark Rutte, reacciona durante un acto de campaña en La Haya. 14 de marzo de 2017. REUTERS/Dylan Martinez

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Por Thomas Escritt y Toby Sterling

ÁMSTERDAM (Reuters) - El partido del primer ministro Mark Rutte va rumbo a una rotunda victoria sobre el conglomerado del agitador islamófobo y eurófobo Geert Wilders en la elección del miércoles en Holanda, lo que ofreció un enorme alivio a otros gobiernos europeos que enfrentan una ola de nacionalismo.

"Es una tarde en la que Holanda, después del 'Brexit', después de la elecciones en Estados Unidos, dijo 'alto' al tipo erróneo de populismo", declaró un sonriente Rutte a sus partidarios en un evento posterior a la elección en La Haya.

Wilders dijo que no había conseguido la victoria electoral que esperaba y que estaba listo para ofrecer una dura oposición. "Me habría gustado ser el partido más grande (...) pero no somos un partido que perdió. Nosotros ganamos escaños. Ese es un resultado del que se puede estar orgullosos", dijo Wilder a periodistas.

Con un 55 por ciento de los votos contados, el partido VVD de Rutte obtendría 32 de los 150 escaños en el Parlamento, un descenso frente a los 41 que consiguió en la elección del 2012. Wilders empataría en el segundo lugar con los demócrata cristianos del CDA y los centristas Demócratas 66, todos con 19 cupos, según datos brindados por la agencia de noticias ANP.

El nivel de participación, que alcanzó un 81 por ciento, fue el mayor en 30 años, en una elección que fue una prueba sobre si los holandeses querían poner fin a décadas de liberalismo y seguir el camino nacionalista y contra la inmigración propuesto por Wilders, quien prometió "desislamizar" a Holanda y abandonar la Unión Europea.

El resultado fue un alivio para los partidos tradicionales en toda Europa, especialmente en Francia y Alemania, donde nacionalistas de derecha esperan tener un enorme impacto en las elecciones de este año, lo que potencialmente representaría una amenaza a la existencia de la UE.

Mabel Berezin, profesora de sociología de Cornell University en Estados Unidos, dijo que la derrota de Wilders, quien ha sido parlamentario durante casi dos décadas, no debería ser considerada como una señal de una disminución del populismo en Europa.

"Él no representa a una ola populista. Más bien, es parte del escenario político y el desempeño de su partido no nos dice mucho sobre el populismo en Europa", afirmó. "El verdadero barómetro será la carrera de Marine Le Pen a la presidencia de Francia, a partir del 23 de abril - ahí está la acción populista y ahí es donde deberíamos concentrarnos", agregó.

(Reporte adicional de Phil Blenkinsop y Anthony Deutsch. Traducido en la Redacción de Madrid; Editado por Patricio Abusleme y Javier Leira)

Reuters