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Fuego en Caracas durante enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes opositores en la jornada en que se eligen los miembros de una Asamblea Constituyente. 30 de julio de 2017. REUTERS/Carlos García Rawlins

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Por Fabián Andrés Cambero y Diego Oré

CARACAS (Reuters) - Con protestas que acabaron en la muerte de una decena de personas, muchos venezolanos le dieron la espalda el domingo a la elección de una polémica asamblea constituyente impulsada por el presidente Nicolás Maduro, que desató condenas desde América hasta Europa.

Cortando algunas calles con sogas o barricadas de basura, manifestantes opositores protestaron el domingo pero fueron repelidos por las fuerzas de seguridad, en la jornada más letal desde que empezó la ola de manifestaciones en abril.

De acuerdo con el Consejo Nacional Electoral (CNE), poco más de 8 millones de personas -un 41,5 por ciento del padrón- participaron en la elección.

"Tenemos asamblea constituyente", dijo emocionado Maduro en un acto público en el centro de la capital tras el reporte de resultados, desestimados por sus adversarios y por parte de la comunidad internacional. "No pudieron detener a un pueblo, ni con la amenaza, ni con el engaño, ni con la mentira".

Maduro ha dicho que la constituyente pacificará al país petrolero y le permitirá cambiar su economía para depender cada vez menos de los vaivenes de los precios internacionales del crudo, así como dar rango constitucional a los subsidios que le ganaron popularidad a su predecesor, el fallecido Hugo Chávez.

Importantes figuras del oficialismo, como la primera dama, Cilia Flores, la excanciller Delcy Rodríguez y el vicepresidente del partido gobernante, Diosdado Cabello, lograron puestos en el nuevo cuerpo, al que aún deben sumarse los representantes indígenas que serán escogidos el martes.

La oposición asegura que, con la asamblea constituyente, el mandatario de 54 años intentar eludir las próximas elecciones, incluidas las presidenciales del 2018 y perpetuarse en el poder.

"FRAUDE"

Los comicios son un termómetro del respaldo hacia el Gobierno, que según encuestas ronda el 20 por ciento.

La oposición había pedido al árbitro electoral que revelara la participación para compararla con los 7,5 millones de venezolanos que pidieron a Maduro suspender la constituyente en un plebiscito celebrado a mediados de mes.

Pero horas antes de conocerse los resultados, líderes de la coalición opositora, que se negó a participar de la elección, advirtieron que el Gobierno trataría de inflar sus números.

"No hay sorpresa, sólo absoluta deslegitimación del CNE", dijo el diputado opositor Juan Guaidó. "Urge 'reinstitucionalización', no sólo nombrar nuevos poderes, que ejerzan mandato".

Después del anuncio del árbitro electoral a la medianoche del domingo, en algunas zonas de Caracas la gente protestó al grito de "fraude" y haciendo sonar sus ollas.

Con base en encuestas privadas, la oposición aseguró que, culminada la jornada, la participación era de apenas un 12 por ciento de los casi 20 millones de ciudadanos habilitados.

Venezuela atraviesa la peor crisis de su historia reciente, con una inflación de tres dígitos, recesión económica y escasez de alimentos y medicinas que la oposición cree empeorará una vez instalada la Constituyente.

VIOLENCIA Y RECHAZO INTERNACIONAL

La oposición considera que la Asamblea supone la consumación de una "dictadura" en el país petrolero y llamó a sus partidarios a seguir protestando en las calles.

La Fiscalía informó que 10 personas murieron el domingo, aunque la oposición dijo que fueron 16, en medio de escaramuzas registradas en varias ciudades de la nación como San Cristóbal, en el occidente, y Ciudad Bolívar, en el sur.

En medio de violentos disturbios en el estado andino de Táchira, un militar murió de un impacto de bala en un centro electoral y dos adolescentes fallecieron en otras protestas.

En Caracas, la fuerza pública usó gases lacrimógenos para repeler a los opositores que protestaron vistiendo camisetas blancas y ondeando banderas de Venezuela.

En una zona acomodada de la capital, una explosión, cuyo origen no pudo ser precisado de inmediato, hirió a siete policías que lanzaban gases lacrimógenos a manifestantes. El estallido redujo a cenizas cuatro motocicletas.

La comunidad internacional ha criticado la propuesta de Maduro y lo ha conminado a retroceder, pero el mandatario socialista insistió en su propuesta porque considera que la constituyente es la única opción para pacificar el país, inmerso en violentas protestas que han dejado, al menos, 124 fallecidos.

Cinco países latinoamericanos, junto a España y Estados Unidos, anunciaron el domingo que desconocerán los resultados de la votación, uniéndose a países como Colombia y Panamá, que ya habían rechazado el nuevo cuerpo legislativo.

Funcionarios del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump dijeron a Reuters que la administración podría anunciar el lunes sanciones económicas contra Venezuela que incluyen al sector petrolero, como la prohibición de envío de crudo ligero desde Estados Unidos al país sudamericano.

"¡Qué carajo nos importa lo que diga Trump! Aquí nos importa lo que digan los venezolanos", dijo Maduro ante miles de seguidores que festejaban sus palabras.

(Reporte adicional de Eyanir Chinea, Deisy Buitrago, Corina Pons, Andreína Aponte, Alexandra Ulmer y Girish Gupta en Caracas; Anggy Polanco en San Cristóbal; María Ramírez en Ciudad Guayana y Franciso Aguilar en Barinas; Editado por Silene Ramírez, Javier López de Lérida, Carlos Serrano y Pablo Garibian)

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Reuters