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El presidente Donald Trump habla en una conferencia de prensa en Nueva York sobre la violencia que rodeó la manifestación en Charlottesville, Virginia, EEUU, 15 de agosto de 2017. REUTERS/Kevin Lamarque

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BRIDGEWATER/WASHINGTON (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó con dureza el jueves el retiro de monumentos del bando confederado proesclavista de la Guerra Civil, haciéndose eco de comentarios de nacionalistas blancos, lo que le valió duras críticas de integrantes de su propio partido republicano.

Trump ha irritado a los republicanos, a líderes empresariales y aliados de Washington, e incluso ha generado especulaciones de renuncias en la Casa Blanca, con sus comentarios sobre los eventos del fin de semana en Charlottesville en Virginia, donde nacionalistas blancos protestaron contra la remoción de una estatua confederada.

El senador republicano Bob Corker, líder de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, cuestionó la capacidad de Trump para gobernar. "El presidente no ha podido demostrar la capacidad o la competencia que se necesita para ser exitoso", destacó, antes de señalar que el mandatario debe hacer "cambios radicales".

En una serie de mensajes en Twitter el jueves, Trump criticó las iniciativas de cada vez más estados -como Florida, Kentucky, Maryland, Carolina del Norte, Tennessee y Texas- para retirar estatuas que recuerdan a los líderes confederados.

"Es triste ver cómo la historia y la cultura de nuestro gran país está siendo destruida con la retirada de bonitas estatuas y monumentos. No se puede cambiar la historia, pero se puede aprender de ella", tuiteó Trump.

Los símbolos y monumentos confederados son considerados por muchos estadounidenses como símbolos de odio. No obstante, Trump ya se mostró contrario al retiro de estatuas de militares confederados en una tensa conferencia de prensa el martes en la que culpó de la violencia en Charlottesville no solo a los supremacistas blancos, sino también a los contramanifestantes.

Trump denostó el jueves a los senadores republicanos Lindsey Graham y Jeff Flake y criticó a los medios, asegurando que no trazó comparaciones morales entre los supremacistas blancos y los que se oponen a sus ideas. Graham dijo un día antes que las palabras del mandatario sugerían que hay una "equivalencia moral" entre las dos partes.

"Lindsey Graham busca publicidad al asegurar falsamente que dije que hay una equivalencia moral entre KKK, neonazis y supremacistas blancos y personas como la señora Heyer. Es una mentira desagradable. No puede olvidar su derrota electoral. ¡La gente de Carolina del Sur recordará!", señaló Trump refiriéndose a Heather Heyer, una mujer de 32 años que murió en Virginia.

En otro tuit, Trump llamó a Flake "DÉBIL en fronteras, en delitos y no es un factor en el Senado. ¡Es tóxico!" y pareció apoyar a Kelli Ward, que competirá por el cupo republicano con Flake en su carrera por la reelección en 2018.

(Reporte de Susan Heavey; reporte adicional de Makini Brice; editado en español por Gabriel Burín, Carlos Serrano y Javier Leira)

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Reuters