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Personas en una vigilia por las víctimas de un ataque a la sala de conciertos Manchester Arena en Manchester, Inglaterra, mayo 23, 2017. La policía británica identificó el martes al atacante suicida que causó la muerte de 22 personas, incluyendo a niños, en un atentado a la salida de un concierto, y dijo que intenta establecer si actuó solo o con la ayuda de otros. REUTERS/Darren Staples

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Por Michael Holden y Andrew Yates

MANCHESTER, Inglaterra, 23 mayo (Reuters) - Gran Bretaña desplegará sus fuerzas armadas en sitios clave para redoblar las medidas de seguridad, luego de que las autoridades elevaran el nivel de alerta a "crítico" tras el ataque con bomba en Manchester que dejó 22 personas muertas, incluyendo a niños.

La policía local dijo que cree que Salman Ramadan Abedi, de 22 años, fue el responsable por el peor ataque en suelo británico en casi 12 años, y la primera ministra, Theresa May, sostuvo que otro hecho similar podría ser inminente. El nivel de alerta fue elevado a "crítico" por primera vez desde 2007.

May destacó que las fuerzas armadas colaborarán en las tareas de seguridad y que podría desplegarse personal militar en eventos públicos como conciertos y encuentros deportivos. El incremento del alerta significa que "un nuevo ataque podría ser inminente", agregó.

Funcionarios estadounidenses que hablaron con autoridades británicas dijeron que Abedi nació en Manchester en 1994 y que sus padres son de origen libio. Agregaron que habría viajado desde Londres a Manchester en tren antes del ataque.

"Nuestra prioridad (...) es establecer si actuó solo o era parte de una red mayor", dijo el jefe de la policía de Manchester, Ian Hopkins.

El atacante hizo explotar la bomba improvisada en el momento en que el público abandonaba el Manchester Arena tras un show de Ariana Grande, la estrella pop estadounidense que es muy popular entre las adolescentes.

"Todos los actos de terrorismo son cobardes (...) Pero este ataque se destaca por su horrenda y repugnante cobardía al apuntar deliberadamente contra niños y jóvenes inocentes e indefensos que debían estar disfrutando una de las noches más memorables de sus vidas", dijo la primera ministra británica, Theresa May.

Gran Bretaña elevó su nivel de alerta de seguridad a "crítico" desde "severo", sostuvo más tarde May, quien destacó que la decisión significa que "un nuevo ataque podría ser inminente".

Estado Islámico (EI), al que fuerzas armadas apoyadas por Occidente están combatiendo en Siria e Irak, dijo que perpetró el ataque como una venganza contra "los cruzados", pero algunos expertos dudaban de la información porque no había evidencia de relación directa con el grupo insurgente y por discrepancias con de los informes de la policía local.

HORROR EN EL CONCIERTO

Testigos relataron el horror tras la explosión, que provocó una estampida al final del show en el estadio techado más grande de Europa, que estaba lleno con 21.000 personas.

"Corrimos. Había gente gritando alrededor y empujándonos por la escalera para salir. Las niñas gritaban y vimos a los paramédicos atendiendo a mujeres con heridas expuestas en sus piernas (...) fue un caos", dijo Sebastian Diaz, de 19 años. "Ocurrió literalmente un minuto después de que terminó (el concierto): las luces se apagaron y la bomba explotó".

Un video publicado en Twitter mostró a seguidores de la cantante, muchos de ellos jóvenes, gritando y huyendo del lugar. Decenas de padres buscaban desesperadamente a sus hijos, publicando fotos y pidiendo información en las redes sociales.

Grande, de 23 años, escribió más tarde en Twitter: "Destrozada, desde el fondo de mi corazón, lo siento mucho, no tengo palabras".

Los líderes del mundo expresaron su solidaridad a May, mientras que decenas de estrellas de la música y el deporte manifestaron su pesar por lo ocurrido.

CONTRADICCIONES

El ataque del lunes fue el más letal en el país desde que cuatro musulmanes británicos causaron la muerte de 52 personas en actos coordinados con bombas contra el sistema de transporte de Londres en julio del 2005. Países desde Estados Unidos hasta Japón evaluaban reforzar la seguridad en teatros, estadios deportivos y centros de eventos tras el hecho.

Ataques en París, Niza, Bruselas, San Petersburgo, Berlín y Londres en los últimos años han conmocionado a los europeos, ya atemorizados por los desafíos que implica una masiva inmigración y la expansión del radicalismo islamista en sus fronteras.

EI, que se adjudicó el ataque en su cuenta del servicio de mensajería Telegram, pareció contradecir la descripción de la policía británica de un atacante suicida ligado al hecho.

"Lo que viene será aún más severo con los adoradores de la cruz", dijo en Telegram. El grupo no mencionó el nombre del atacante, como usualmente hace cuando ordena un ataque, y pareció contradecir otra publicación de Amaq, que habló de "un grupo de atacantes". Esa referencia fue quitada posteriormente.

May dijo que los servicios de seguridad están trabajando para determinar si hay más personas involucradas en el ataque. La primera ministra habló con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario francés, Emmanuel Macron, y otros líderes mundiales, dijo su portavoz. También visitó la central policial de Manchester y un hospital de niños en la ciudad.

(Reporte adicional Alistair Smout, Kate Holton, David Milliken, Elizabeth Piper, Paul Sandle y Costas Pitas; Escrito por Guy Faulconbridge y Nick Tattersall; Editado en español por Ana Laura Mitidieri, Javier López de Lérida y Javier Leira)

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Reuters