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Ramadan Abedi, padre de Salman Abedi, el atacante suicida que mató a 22 personas a la salida de un concierto en Manchester, durante una conversación con Reuters en Tripolí. 24 de mayo de 2017. REUTERS/Hani Amara

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Por Michael Holden y Andy Bruce

La policía realizó varios arrestos el miércoles en Manchester y Trípoli como parte de una investigación que busca dar con la red de apoyo del suicida que puso una bomba que mató a 22 personas a la salida de un concierto repleto de adolescentes, mientras las autoridades temen que puedan volver a atacar.

La policía de Manchester llevó a cabo cuatro nuevos arrestos y allanó un domicilio en el centro de la ciudad. Una fuente dijo que investigadores británicos buscan a cualquier persona que pueda haber ayudado al suicida a armar la bomba y esté listo para volver a matar.

"Creo que está muy claro que es una red la que estamos investigando", dijo a periodistas el jefe de la fuerza de seguridad local, Ian Hopkins, en las afueras de la sede central de la policía de Manchester.

"Y, como he dicho, siguen a buen ritmo. Hay numerosas investigaciones en marcha y actividades (relacionadas a la pesquisa) teniendo lugar en todo el Gran Manchester mientras hablamos", agregó.

Salman Abedi, un joven de 22 años nacido en Reino Unido, hizo estallar una carga explosiva el lunes en el Manchester Arena, a la salida de un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande al que asistieron miles de adolescentes y niños.

Entre las 22 víctimas hay una niña de 8 años, varios adolescentes, un joven de 28 años y una pareja polaca que había ido a buscar a sus hijas al recital. La explosión también dejó más de 60 heridos, algunos con lesiones graves.

Grande suspendió dos conciertos en el O2 Arena de Londres que tenía programados esta semana como parte de su gira "Dangerous Woman" y canceló todos sus compromisos en vivo hasta el 5 de junio, según un comunicado de la discográfica de la cantante.

ARRESTOS EN LIBIA

En Libia, la policía arrestó el miércoles a un hermano de Abedi y a su padre. Un portavoz de la fuerza antiterrorista dijo que Hashem Abedi fue detenido por sus supuestos vínculos con el grupo insurgente Estado Islámico (EI) y que sospechaba que pudiera planear un ataque en la capital, Trípoli.

El padre, Ramadán Abedi, fue detenido mientras Reuters lo entrevistaba y dijo que su hijo Salman les había comentado que iba a peregrinar a la Meca en una conversación telefónica hace cinco días y afirmó que "todo estaba normal".

Un hombre arrestado el martes fue reportado por los medios británicos y estadounidenses como otro hermano de Abedi.

Más temprano el miércoles, la ministra de Interior británica, Amber Rudd, dijo que Abedi había regresado recientemente de Libia. Su par francés, Gerard Collomb, señaló que el atacante tenía lazos demostrados con EI y probablemente también había visitado Siria.

Rudd se quejó de que funcionarios estadounidenses filtraran detalles de la investigación sobre el ataque antes de que las autoridades británicas estuvieran preparadas para hacerlos públicos.

Lo ocurrido en Inglaterra ha generado temor a lo largo de Europa. Ciudades como París, Niza, Bruselas, San Petersburgo, Berlín y Londres han sufrido ataques de militantes en los últimos dos años.

El nivel de alerta en Reino Unido fue elevado el martes en la noche a "crítico", el máximo escalón, que implica que un ataque es inminente. Pero con apenas dos semanas para una elección nacional, los partidos políticos dijeron que reanudarían la campaña en los próximos días.

El atentado de Manchester fue el más mortífero en Gran Bretaña desde julio del 2005, cuando cuatro suicidas británicos mataron a 52 personas en ataques coordinados contra la red de transporte de Londres.

El diario Independent dijo en su edición del jueves que la policía y los servicios de seguridad encontraron más explosivos que podrían haber sido usados en ataques posteriores al de Manchester.

Rudd dijo que podrían ser desplegados hasta 3.800 soldados en las calles británicas para ejercer tareas de vigilancia y liberar a los policías destinados a concentrarse en el patrullaje y la investigación. Un despliegue inicial de 984 militares ya fue ordenado en Londres y otras zonas.

El miércoles se veían en el Parlamento; en la residencia de Downing Street de la primera ministra, Theresa May; y en los cuarteles de la policía nacional en la capital británica.

Una fuente cercana a la investigación dijo a Reuters que el foco ahora estaba puesto en saber si Abedi recibió ayuda para armar la bomba y dónde lo hizo.

BBC reportó que los servicios de seguridad consideran que el explosivo era demasiado sofisticado para que Abedi lo armara por su cuenta.

(Reportaje adicional de Costas Pitas y Kate Holton en Londres, escrito por Estelle Shirbon. Editado en español por Carlos Aliaga, Ana Laura Mitidieri y Javier Leira)

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