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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una reunión en la Casa Blanca en Washington, oct 10, 2017. REUTERS/Kevin Lamarque

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Por Bozorgmehr Sharafedin

LONDRES (Reuters) - La línea dura mostrada por el presidente estadounidense Donald Trump encontró una muestra de unidad desde ambos lados del espectro político de Irán, haciendo coincidir a quienes ven a Washington como un enemigo implacable con los pragmáticos que buscan un acercamiento con Occidente.

Irán, que ha mantenido un ritmo constante de declaraciones hostiles durante los últimos días, volvió a atacar el martes a Washington, al amenazar con enseñar a los estadounidenses "nuevas lecciones" y mantener "todas las opciones sobre la mesa" si el país norteamericano pone en su lista negra a su Guardia Revolucionaria.

Trump, que ha acusado a su predecesor Barack Obama de ser demasiado blando con Irán, está previsto que anuncie esta semana un endurecimiento de la política de Estados Unidos hacia la república islámica, que probablemente incluya modificaciones a un acuerdo de 2015 que levantó las sanciones internacionales al país asiático a cambio de limitaciones a su programa nuclear.

También hay expectativas de que Trump designe a la fuerza de seguridad más poderosa de Irán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC por su sigla en inglés), como una organización terrorista. El IRGC tiene un vasto imperio económico, por lo que incluirlo en la lista negra podría dificultar a las empresas iraníes acceder al sistema financiero mundial.

"Parece que la administración Trump entiende sólo groserías y necesita algunos golpes para entender el nuevo significado del poder en el mundo", dijo el portavoz de las fuerzas armadas iraníes, Masoud Jazayeri, quien también es comandante de la Guardia Revolucionaria.

"Los estadounidenses han vuelto al mundo loco con su comportamiento. Es hora de enseñarles una nueva lección", agregó.

Varios periódicos iraníes publicaron la misma foto en su portada: El ministro de Relaciones Exteriores, Javad Zarif, quien fue educado en Estados Unidos, riendo y abrazando al comandante de la Guardia Revolucionaria, el mayor general Mohammad Ali Jafari, en una muestra de unidad entre las dos principales facciones del liderazgo de Irán.

"Tenemos una postura similar, pero diferentes maneras de decirlo", dijeron los medios citando a Jafari.

El presidente de Irán, el moderado Hasan Rouhani, fue reelecto hace menos de cinco meses tras una campaña en la que ofreció mejores vínculos con el mundo exterior y una reforma en el país, criticando abiertamente la influencia de la IRGC, acusada de respaldar a su rival. Pero los sectores moderados y los de línea dura tienden a unirse en público cuando son amenazados desde el extranjero.

"Los estadounidenses son muy pequeños como para ser capaces de dañar a la Guardia Revolucionaria", dijo Ali Akbar Velayati, un alto asesor del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, citado por la agencia ISNA. "Tenemos todas las opciones sobre la mesa, hagan lo que hagan, tomaremos medidas recíprocas", agregó.

(Reporte de Bozorgmehr Sharafedin. Editado en español por Rodrigo Charme)

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Reuters