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Soldados de la guardia presidencial de Costa de Marfil toman posiciones frente a un motín en el centro de la capital comercial, Abiyán. 12 mayo 2017. Soldados amotinados en Costa de Marfil dispararon a tres personas el sábado y cortaron el acceso a la segunda mayor ciudad del país, Bouaké, mientras escalaba una revuelta por demandas sobre el pago de unos bonos. REUTERS/Luc Gnago

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Por Ange Aboa y Loucoumane Coulibaly

ABIYÁN, 13 mayo (Reuters) - Soldados amotinados en Costa de Marfil dispararon a tres personas el sábado y cortaron el acceso a la segunda mayor ciudad del país, Bouaké, mientras escalaba una revuelta por demandas sobre el pago de unos bonos.

La revuelta comenzó temprano el viernes en Bouaké y se extendió de forma rápida, siguiendo el mismo patrón de un motín protagonizado por el mismo grupo en enero, que paralizó partes del país y manchó su imagen de una historia de éxito tras la guerra.

Los amotinados se hicieron el viernes con el control de los cuarteles militares nacionales y del Ministerio de Defensa en el centro de la capital comercial del país, Abiyán.

El sábado aumentaron la presión, bloqueando las carreteras de salida de Bouaké, epicentro del alzamiento de enero, y protestando por todo el país, incluida la ciudad norteña de Korhogo, donde dos hombres que viajaban en una motocicleta fueron disparados en las piernas cuando intentaban atravesar una barricada colocada por los amotinados.

"Les dispararon. Resultaron heridos y fueron trasladados al hospital", afirmó Amadou Yeo, un testigo.

En Bouaké, los soldados dispararon contra un grupo de exrebeldes desmovilizados, hiriendo de gravedad a uno de ellos, según su portavoz y un legislador local.

El sargento Seydou Koné, un portavoz de los amotinados, dijo por teléfono desde Bouaké -en el centro del país- que "no queremos negociar con nadie. También estamos dispuestos a combatir si nos atacan. No tenemos nada que perder".

En una declaración en la televisión estatal en la noche del viernes, el general Sekou Touré, jefe del Estado Mayor del Ejército, amenazó a los soldados con graves sanciones si no ponen fin a la revuelta.

(Reporte adicional y escrito por Joe Bavier; editado en español por Carlos Serrano)

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