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El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, y el presidente chino, Xi Jinping, posan dándose la mano antes de su encuentro en el Gran Salón del Pueblo, en Pekín, China, September 30, 2017. REUTERS/Lintao Zhang/Pool

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Por Phil Stewart y Ben Blanchard

PEKÍN (Reuters) - El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, mantuvo encuentros con altos funcionarios chinos el sábado durante una visita a Pekín, en momentos en que Washington busca estrangular económicamente a Corea del Norte para persuadir a la aislada nación asiática a limitar sus programas nuclear y de misiles.

Estados Unidos considera a China una pieza clave para evitar la confrontación armada con Pyongyang, que está avanzando rápidamente hacia su meta de desarrollar misiles nucleares capaces de alcanzar el país norteamericano.

Funcionarios estadounidenses dijeron que Pekín parece cada vez más dispuesto a cortar lazos económicos con Corea del Norte adoptando las sanciones pautadas por Naciones Unidas. China representa un 90 por ciento del comercio exterior de su vecino.

Pero para tener éxito en cualquier solución diplomática entre Washington y Pyongyang, Tillerson tendría que cambiar algunos conceptos básicos de Corea del Norte y China.

Lo primero sería convencer al líder norcoreano, Kim Jong Un, de que vea las armas nucleares como una carga y no como una fortaleza. La inteligencia estadounidense no cree que Kim esté dispuesto a abandonar su programa de armas.

Tillerson "está yendo contra la idea unificada de nuestras agencias de inteligencia de que no hay presión que se pueda ejercer para pararlos", dijo esta semana en una audiencia del Congreso estadounidense el senador Bob Corker, quien agregó que para Kim los misiles balísticos intercontinentales son "su boleto a la supervivencia".

El segundo gran desafío para Tillerson sería lograr que China imponga sanciones económicas a Corea del Norte. Sin embargo, funcionarios estadounidenses dijeron bajo condición de anonimato que la prioridad de Pekín es mantener la estabilidad en la Península Coreana porque cualquier colapso político podría generar peligrosas olas de refugiados en el noreste chino.

El presidente estadounidense, Donald Trump, quien viajará a China en noviembre, ha pedido a Pekín más ayuda en la disputa con Corea del Norte. Tillerson dijo el sábado al ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, que Trump ansía visitar el país.

El secretario de Estado también mantuvo conversaciones con el presidente chino, Xi Jinping, y el máximo diplomático Yang Jiechi, quien supera en rango al canciller. En ningún caso se hizo mención de algo relacionado a Corea del Norte frente a periodistas, ni en los comunicados del Gobierno chino, que se centraron en las relaciones de cooperación chino-estadounidenses.

En tanto, Corea del Sur dijo el viernes por la noche que se detectó recientemente que varios misiles norcoreanos fueron trasladados de una instalación en Pyongyang, en medio de la especulación de que Corea del Norte estaba preparando más acciones provocativas.

(Reporte de Phil Stewart, Ben Blanchard y Michael Martina; Editado en español por Ana Laura Mitidieri)

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Reuters