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Behnam Partopour, estudiante iraní del Worcester Polytechnic Institute, recibido en el Aeropuerto Internacional Logan, Boston, 3 feb, 2017. Ciudadanos de siete países de mayoría musulmana con prohibición de ingresar a Estados Unidos por un decreto del presidente Donald Trump podrán reanudar sus vuelos, dijeron el sábado varias de las principales aerolíneas, luego que un juez de Seattle bloqueó la orden ejecutiva. REUTERS/Brian Snyder

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Por Yeganeh Torbati y Kinda Makieh

WASHINGTON/DAMASCO (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cargó el sábado contra un juez que levantó la prohibición de viajar a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, en un inusual ataque contra un poder independiente del estado mientras aseguraba que restablecería las restricciones.

El ataque personal de Trump contra el juez de distrito James Robart fue demasiado lejos para algunos, que afirmaron que estaba minando una institución diseñada para controlar el poder de la Casa Blanca y el Congreso.

Cuando se levantó la prohibición, refugiados y miles de pasajeros de Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen que habían visto suspendidos sus viajes intentaban conseguir boletos para llegar lo antes posible a Estados Unidos.

Se espera que el Departamento de Justicia apele con rapidez para revertir la orden de bloqueo emitida por el juez Robart, que puso en duda la constitucionalidad del decreto.

"¡La opinión de ese autodenominado juez, que básicamente impide el cumplimiento de la ley en nuestro país, es ridícula y será revocada!", escribió Trump en Twitter temprano el sábado. El mandatario afirmó que es necesaria una "extrema vigilancia" de los inmigrantes para evitar ataques terroristas.

Ocho horas más tarde, Trump tuiteó: "¿Hacia dónde va nuestro país cuando un juez puede detener una prohibición de viaje de Seguridad Nacional y cualquiera, incluso con malas intenciones, puede entrar en EEUU?".

Es inusual que un presidente ataque a un miembro del poder judicial, designado por la Constitución como un control del poder de la Casa Blanca y el Congreso.

El senador demócrata Ben Cardin de Maryland dijo que Trump fue demasiado lejos al atacar al juez y la integridad del brazo judicial. "Está minando todo el sistema de gobierno, no solo las decisiones que no le gustan", declaró en un comunicado.

"Léase la 'autodenominada' Constitución", tuiteó el legislador Adam Schiff, el demócrata de más alto rango en la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

En una entrevista con la cadena ABC que será emitida el domingo, el vicepresidente Mike Pence señaló que no cree que las críticas de Trump al juez dañe la separación de poderes.

"Creo que los estadounidenses están muy acostumbrados a este presidente, que dice lo que piensa y es muy franco con ellos", afirmó Pence, según un extracto de la entrevista.

Grupos de derechos, demócratas y aliados de Estados Unidos han condenado el decreto migratorio por discriminatorio. El sábado hubo protestas en Washington, Nueva York, Los Ángeles y otras ciudades.

VIAJEROS SE APRESURAN

En Erbil, capital de la región kurda del norte de Irak, Fuad Sharef y su familia se preparaban para volar a Estambul y después a Nueva York, antes de empezar una nueva vida en Nashville, Tennessee.

"Estoy muy feliz porque vamos a viajar hoy. Al final lo conseguimos", dijo Sharef, que no pudo abordar la semana pasada un vuelo con destino a Nueva York. "Teníamos razón, somos legales. Incluso entonces era optimista. Estaba seguro de que íbamos a ir. No me rendí y peleé por mi derecho y el de otra gente", afirmó a Reuters.

El Departamento de Seguridad Nacional indicó el sábado que recuperará sus procedimientos normales de control de viajeros, pero que el Departamento de Justicia presentará un recurso de emergencia de suspensión del procedimiento "lo antes posible".

Algunos viajeros dijeron a Reuters que son cautos sobre el repentino cambio. Por la noche, algunas aerolíneas internacionales no sabían aún con seguridad si podían vender boletos a personas procedentes de los países en la lista del decreto de Trump.

(Reporte adicional de Issam Abdullah en Beirut, Dan Levine en Seattle, Alana Wise en Nueva York, Robert Chiarito en Chicago, Daina Beth Solomon en Los Ángeles y Julia Edwards Ainsley y David Shephardson en Washington; escrito por Roberta Rampton y Mark Trevelyan; editado en español por Janisse Huambachano y Carlos Serrano)

Reuters