Reuters internacional

Por Jeff Mason, Richard Cowan y James Oliphant

BRUSELAS/WASHINGTON, 26 mayo (Reuters) - Una vez que el presidente de Estados Unidos regrese del extranjero, la Casa Blanca planea su estrategia más agresiva hasta el momento para enfrentar las acusaciones que involucran a Rusia con la campaña de Donald Trump, un escándalo que ha amenazado con desgastar su corto mandato.

Los asesores de Trump están preparando una "sala de comando" para hacerse cargo de las cada vez más frecuentes preguntas sobre las comunicaciones entre su campaña presidencial y Rusia antes de elección de noviembre, dijeron a Reuters funcionarios del Gobierno y personas cercanas a Trump.

El cambio estratégico ocurre cuando los republicanos en Washington están cada vez más preocupados porque la investigación, el caos continuo en la Casa Blanca y la caída de Trump en las encuestas de opinión compliquen la campaña del presidente para reformar la salud, recortar impuestos y construir infraestructura.

Tras el regreso de Trump, el Gobierno sumará a políticos con experiencia y posiblemente más abogados para manejar la investigación de Rusia, que ha cobrado nueva urgencia desde que el Departamento de Justicia designó a un abogado especial para dirigir el caso, dijeron las fuentes.

Una persona en contacto regular con la Casa Blanca dijo que se necesitaba una estructura diferente para una "nueva realidad", con filtraciones continuas a los medios de comunicación de parte de las comunidades policiales y de inteligencia, las que han aumentado en frecuencia desde que el 9 de mayo Trump despidió al director del FBI James Comey.

"Desde el despido de Comey, se hizo evidente que la actual estructura de la Casa Blanca (...) no está preparada para una guerra de un solo frente y mucho menos una guerra en dos frentes", dijo la fuente. "Necesitan tener una estructura que les permita mantenerse enfocados", al tiempo que "luchan contra estos ataques y estas filtraciones", agregó.

La Casa Blanca no quiso comentar los planes para una "sala de comando", pero dijo que Trump buscará prolongar el impulso que cree que consiguió con el viaje a Arabia Saudita, Israel y Europa.

Jared Kushner, asesor principal de Trump, participará en la nueva operación de comunicación estratégica, con Steve Bannon, otro consejero que se especializa en la gestión del atractivo populista de Trump y en su imagen política. Bannon y el jefe de gabinete, Reince Priebus, han estado sentando las bases para el plan de esta semana, agregaron las fuentes.

(Reporte adicional de Ginger Gibson y Roberta Rampton en Washington; Editado en español por Javier López de Lérida)

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