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El presidente palestino, Mahmoud Abbas, extiende su mano al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, después de su reunión en el Palacio Presidencial en la ciudad cisjordana de Belén. el 23 de mayo 2017. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajó el martes en una caravana de alta seguridad a Belén, en la ocupada Cisjordania, a fin de reunirse con su homólogo palestino, Mahmoud Abbas, y discutir los prospectos de paz en Oriente Medio. REUTERS/Jonathan Ernst

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Por Jeff Mason

BELÉN, Cisjordania, 23 mayo (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajó el martes en una caravana de alta seguridad a Belén, en la ocupada Cisjordania, a fin de reunirse con su homólogo palestino, Mahmoud Abbas, y discutir los prospectos de paz en Oriente Medio.

La mayor parte del centro y sur de Jerusalén fueron cerrados para permitir a la caravana presidencial estadounidense de alrededor de 60 vehículos hacer el camino entre el hotel de Trump y la ciudad, a ocho kilómetros hacia el sur.

Para llegar a Belén, donde está la Basílica de la Natividad, donde se cree que nació Jesús, Trump pasó por un puesto de control israelí y una red de muros de cemento que separan el territorio ocupado de Israel.

La ruta llevó al presidente por el hotel "Walled Off", que regenta el artista grafitero británico Banksy y que ha sido creado para llamar la atención sobre la seguridad israelí, que según el Estado judío existe para protegerse contra los ataques palestinos.

Se espera que Trump charle durante 40 minutos con Abbas, al que conoció en la Casa Blanca este mes, antes de que ambos emitan sus respectivos comunicados. Trump regresará entonces a Jerusalén a visitar el memorial al holocausto Yad Vashem y pronunciar un discurso en el Museo de Israel.

Durante su conversación en la Casa Blanca, Trump elogió a Abbas, y dijo que deseaba trabajar con él para conseguir la paz entre Israel y los palestinos. Pero no mencionó lo que ha sido durante mucho tiempo el objetivo de la diplomacia de Estados Unidos en la región: una solución de dos estados al conflicto: uno israelí y uno palestino.

Durante su encuentro el lunes con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Trump se centró en la amenaza iraní pero también habló de las oportunidades de paz en la región y de cómo Arabia Saudita y otros países árabes estaban cambiando su posición, abriendo la puerta a un acuerdo de paz.

Funcionarios palestinos dicen que están preparados para retomar las negociaciones con Israel que fracasaron en 2014, pero el camino sigue siendo complicado. Abbas no es un líder popular, según las encuestas, y el panorama político palestino está dividido entre su partido, Al Fatah, y Hamas, el movimiento islámico que controla la Franja de Gaza y que se opone a los diálogos con Tel Aviv.

(Reporte adicional de Ali Sawafta en Belén y Nidal al-Mughrabi en Gaza. Editado en español por Marion Giraldo y Alba Asenjo)

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