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El presidente turco Tayyip Erdogan durante un acto previo al referendo, Estambul, Turquía, 15 abril 2017. El presidente de Turquía, Tayyip Erdogan, pidió el sábado el respaldo de los votantes en los últimos actos de campaña antes del referendo que podría endurecer su control sobre un país que es puente entre la Unión Europea y un Oriente Medio plagado de conflictos. REUTERS/Murad Sezer

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Por Tuvan Gumrukcu

ANKARA (Reuters) - Los turcos acudirán el domingo a las urnas para participar en un referendo que podría dar extensos poderes al presidente Tayyip Erdogan y producir el cambio más radical al sistema político del país en su historia moderna.

Los sondeos de opinión otorgan una leve ventaja al "Sí", cuyo triunfo significaría la sustitución de la democracia parlamentaria por una todopoderosa presidencia, en la que Erdogan podría perpetuarse hasta al menos 2029.

El resultado definirá también las tensas relaciones de Turquía con la Unión Europea. El país, que también es miembro de la OTAN, ha frenado el flujo de inmigrantes -en su mayoría refugiados que huyen de las guerras en Siria e Irak- hacia el bloque, pero Erdogan aseguró que podría revisar el acuerdo tras la votación.

Unos 55 millones de personas están llamadas a depositar su voto en algunos de los 167.140 colegios electorales habilitados en todo el país, cuyas puertas abrirán a las 7.00 hora local (0400 GMT) en el este y cerrarán a las 17.00 (1400 GMT). Los electores turcos en el exterior ya votaron.

El ajustado referendo ha divido a la nación. Erdogan y sus seguidores dicen que los cambios son necesarios para enmendar la actual constitución -redactada por los militares tras un golpe de estado en 1980-, lidiar con los retos políticos y de seguridad que enfrenta Turquía y evitar los frágiles gobiernos de coalición el pasado.

Sus opositores creen que es un paso hacia un mayor autoritarismo en un país donde fueron arrestadas 40.000 personas y 120.000 fueron destituidas o suspendidas de sus trabajos en la ofensiva que siguió a un fallido golpe de estado contra Erdogan el pasado julio, provocando las críticas de sus aliados occidentales y de grupos de derechos.

Las relaciones entre Turquía y la UE tocaron un nuevo mínimo durante la campaña previa al referendo, cuando países como Alemania y Holanda impidieron que ministros turcos celebraran mítines en su territorio en apoyo de los cambios. Erdogan calificó estas decisiones como "actos nazis" y dijo que Turquía podría reconsiderar sus lazos tras muchos años intentando acceder al bloque.

Erdogan celebró cuatro actos en Estambul, instando a sus seguidores a acudir a votar en masa. "El 16 de abril será un punto de inflexión en la historia política de Turquía (...) Cada voto que depositen mañana será un pilar para nuestro resurgimiento", afirmó a la multitud. "Quedan pocas horas. Llamen a sus amigos, familiares y conocidos y vayan a votar".

(Editado en español por Carlos Serrano)

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