Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

La primera ministra británica, Theresa May, en conferencia de prensa en la cumbre de la UE en Bruselas. 23 junio, 2017. La primera ministra británica, Theresa May, dijo que su oferta de garantía de derechos para ciudadanos de la UE que vivan en su país tras el "Brexit" era "muy justa y seria", pero sus pares del bloque están escépticos y el líder de Bélgica afirmó que podría contener una desagradable sorpresa. REUTERS/Francois Lenoir

(reuters_tickers)

Por Philip Blenkinsop y Gabriela Baczynska

BRUSELAS (Reuters) - La primera ministra británica, Theresa May, dijo que su oferta de garantía de derechos para ciudadanos de la UE que vivan en su país tras el "Brexit" era "muy justa y seria", pero sus pares del bloque están escépticos y el líder de Bélgica afirmó que podría contener una desagradable sorpresa.

"Quiero garantizar a todos los ciudadanos de la Unión Europea que están en Reino Unido, que han hecho sus vidas (...) que ninguno tendrá que irse", declaró May a la prensa el viernes durante el segundo día de una cumbre de la UE en Bruselas. "No habrá una separación de familias".

"Anoche me complació mucho poder presentar lo que es una oferta muy justa y muy seria para ciudadanos de la UE que viven en Reino Unido", declaró, y agregó que emitirá propuestas detalladas el lunes y buscará derechos recíprocos para cerca de un millón de británicos que viven en el continente.

Sin embargo, los líderes de la UE querían más detalles. El primer ministro belga, Charles Michel, halló la propuesta "particularmente vaga", describiéndola con una expresión flamenca para un regalo dudoso: "No queremos un gato en un saco".

La canciller alemana, Angela Merkel, calificó la oferta como "un buen comienzo", pero dejó claro que su enfoque es el futuro de la UE sin un Reino Unido que muchos ven como políticamente inválido después de que May perdió su mayoría parlamentaria en una apuesta electoral fallida el 8 de junio.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, opinó que "ese es un primer paso, pero ese paso no es suficiente".

Los 27 países remanentes de la Unión Europea quieren que sus ciudadanos puedan hacer valer sus derechos en Reino Unido a través de la Corte de Justicia Europa, algo que May ha descartado de plano.

También cuestionan su intento de limitar esos derechos posiblemente a personas que ya vivían en el país antes de que invocara formalmente al "Brexit" hace tres meses.

(Reporte adicional de Alastair Macdonald, Robin Emmott, Jan Strupczewski, Elizabeth Miles, Charlotte Steenackers, Philip Blenkinsop, Elizabeth Piper, Noah Barkin, Tom Koerkemeier, Andreas Rinke, Jean-Baptiste Vey, Peter Maushagen y Julia Fioretti en Bruselas; escrito por Alastair Macdonald. Editado en español por Patricio Abusleme)

Reuters