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Soldados, en formación durante un desfile en Caracas. 5 de julio de 2016. Venezuela envió más de 2.000 efectivos militares y otras 600 tropas de operaciones especiales al estado Táchira, en la frontera con Colombia, donde las protestas antigubernamentales han devenido en disturbios durante los últimos días, dijo el miércoles el ministro de Defensa. REUTERS/Carlos Jasso

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Por Anggy Polanco

CARACAS/SAN CRISTÓBAL, 17 mayo (Reuters) - Venezuela envió más de 2.000 militares y otros 600 efectivos de operaciones especiales al estado Táchira, en la frontera con Colombia, donde las protestas antigubernamentales han devenido en disturbios durante los últimos días, dijo el miércoles el ministro de Defensa.

Tras seis semanas de movilizaciones opositoras, Vladimir Padrino, el poderoso general en jefe de las Fuerzas Armadas del país petrolero, responsabilizó a los adversarios del presidente Nicolás Maduro de agitar las calles para intentar derrocarlo y advirtió en la televisión estatal que los uniformados no lo permitirán.

La oposición sostiene que la Guardia Nacional, encargada de mantener el orden público y cuyos efectivos han bloqueado día a día el avance de las concentraciones contra Maduro, es responsable de muertes de manifestantes por abusos en el uso de la fuerza.

"He ordenado el traslado de 2.000 Guardias Nacionales a esa entidad y he ordenado trasladar 600 tropas de operaciones especiales para cumplir con la segunda fase del plan Zamora, en el más estricto apego a la Constitución y respeto de los derechos humanos", dijo Padrino.

El funcionario explicó que actuaba bajo instrucciones del presidente, sin dar más detalles de las implicaciones del plan Zamora, que agregó entrará en vigencia de inmediato.

En lo que va de la semana, dos personas han muerto en medio de manifestaciones en diferentes poblados de Táchira, uno de los puntos más álgidos de la anterior ola de protestas opositoras de los primeros meses de 2014. La Fiscalía informó que imputará a funcionarios policiales por los fallecimientos.

Un adolescente murió el martes luego de recibir un disparo en medio de saqueos de una decenas de comercios en San Cristóbal, dijeron familiares a Reuters. El Ministerio Público dijo que inició una investigación sobre este caso.

"Mi mamá mandó a mi hermanito ayer a comprar una harina para la cena, al rato nos llamaron diciendo que mi hermano estaba herido de bala y lo iban a ingresar a pabellón", dijo María Contreras, hermana del joven de 15 años, mientras esperaba que el cuerpo fuese ingresado a la morgue del Hospital Central de San Cristóbal.

Según testigos de Reuters, pocos comercios estaban abiertos el miércoles en San Cristóbal, que ya estaba resguardada por militares. En distintos poblados que conectan con estados como Mérida y Zulia, otros negocios fueron afectados por las refriegas y las barricadas levantadas por opositores.

Al menos 42 personas han muerto por hechos violentos alrededor de las manifestaciones, en las que se exigen elecciones anticipadas, libertad para adversarios políticos detenidos y soluciones a la crisis de escasez y recesión que golpea al país.

VIGILIA POR LOS FALLECIDOS

Mientras caía la noche el miércoles, cientos de opositores se concentraron en distintas ciudades del país para hacer vigilias en honor a los fallecidos en las protestas. Muchos llevaban banderas, velas y algunos estaban ataviados de blanco, mientras que varios jóvenes estaban encapuchados.

"Hemos estado en la calle por más de 40 días protestando pues este Gobierno ha roto cada ley, cada derecho del ser humano y no podemos soportarlo más", dijo Eugenia, quien pidió no revelar su apellido.

"Esta congregación es importante porque tenemos que retomar las noches, hemos tenido miedo de la noche por demasiado tiempo", agregó.

La rampante delincuencia ha colocado desde hace unos años a Venezuela como uno de los países con la mayor tasa de homicidios en el mundo, según Naciones Unidas. Ante la alta inseguridad, muchos se abstienen de salir por las noches.

El Consejo de Seguridad de la ONU discutió el miércoles por primera vez la creciente crisis de Venezuela. Estados Unidos advirtió de las consecuencias de la "grave inestabilidad" en el país.

El embajador de Venezuela ante la ONU, Rafael Ramírez, acusó a Washington de alentar a elementos violentos en la nación petrolera para derrocar al gobierno de Maduro. En tanto, la enviada de Estados Unidos ante el organismo, Nikki Haley, sostuvo que su país no convocó a la reunión para entrometerse.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD)convocó para el jueves a una marcha "contra la represión" hasta la sede del Ministerio del Interior y Justicia, en el centro de Caracas.

(Con reporte adicional de Corina Pons, Eyanir Chinea y Eurídice Bandres en Caracas, y Michelle Nichols en Naciones Unidas; Editado por Javier López de Lérida)

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