Súper Mao El poderoso Xi Jinping, un “líder responsable” en Suiza

Recuerdos vendidos en la Plaza Tienanmen, en Pekín. Representan a Mao Tse Tung (en el centro) y a Xi Jinping (der.)  

Recuerdos vendidos en la Plaza Tienanmen, en Pekín. Representan a Mao Tse Tung (en el centro) y a Xi Jinping (der.)  

(Reuters)

El presidente de China, Xi Jinping, inicia este domingo, a invitación de Berna, una visita de Estado a Suiza. Participará igualmente en el Foro Económico Mundial de Davos y acudirá a la sede de las Naciones Unidas en Ginebra y del Comité Olímpico Internacional en Lausana. Según expertos, el mandatario podrá mostrar su compromiso con los acuerdos de libre comercio y con la ONU.

“El solo hecho de que esta visita tenga lugar es un acontecimiento. Sin duda, es una gran oportunidad para Suiza. El presidente chino es uno de los hombres más solicitados del mundo”, destaca Blaise Godet, exembajador helvético en Pekín y presidente de la sección francófonaEnlace externo de la Cámara de Comercio Suiza-China.

Un entusiasmo que comparte Klaus SchwabEnlace externo, director del Foro Económico Mundial (WEF), que celebra su gran reunión anual la próxima semana con Xi Jinping como invitado estrella. Es la primera vez que un presidente chino participa en la fiesta de los amos de la economía globalizada (líderes mundiales) según la terminología del WEF.

En declaraciones a la prensa el martes (10.01), Schwab dijo que esperaba que “el presidente Xi muestre cómo China asume un papel de liderazgo responsable y receptivo [tema del encuentro de Davos de este 2017] en los negocios mundiales”.

Especialista de la Universidad de Lausana en la nación asiática, Antoine KernenEnlace externo confirma: “China está deseosa de cambiar la imagen de un país que solamente se aprovechará del libre comercio y la globalización [como denuncia el presidente electo Donald Trump] para situarse como potencia que asume sus responsabilidades en la escena internacional”. Un papel del que dio ejemplo con el acuerdo de París sobre el clima, ratificado por Pekín en septiembre pasado. Por su parte, y antes de ser elegido, Donald Trump calificó al calentamiento global de “concepto inventado por los chinos para impedir que la industria de Estados Unidos sea competitiva”

Xi Jinping también deberá demostrar su compromiso con otra pesadilla de Donald Trump: las Naciones Unidas. Y en Davos -lo mismo que en Ginebra-, estará también el nuevo secretario de la ONU, Antonio Guterres. De acuerdo con la cadena ‘China Global Television Network’, Xi Jinping tomará la palabra en la sede europea de la ONU luego de su estancia en Davos.

Como lo recuerda Blaise Godet, China, al igual que Rusia, es un “aliado de la Ginebra internacional”, vista como contrapeso de Bruselas y Nueva York, sede esta última de la oficina principal de la ONU.

Creador y conductor de Sin OpticEnlace externo, un sitio web consagrado a las relaciones entre Suiza y China, Gérald Béroud recuerda, por su parte, que Pekín ofrece el mayor contingente de cascos azules para las operaciones de mantenimiento de la pazEnlace externo de la ONU y que tiene cuatro embajadores en Suiza, uno en Berna y tres en Ginebra.

Frente a la incertidumbre del mundo

¿El líder chino utilizará esta visita para mostrar un mayor compromiso de su país con la ONU y la comunidad internacional?

Profesor en el Instituto de Altos Estudios Internacionales y de Desarrollo de Ginebra, Lanxin XiangEnlace externo lo cree así. “No tengo ninguna duda de que enfatizará la importancia de las Naciones Unidas y de otras organizaciones multilaterales. Hay demasiadas incertidumbres personificadas, por Donald Trump, entre otros. Durante la primera mitad de este año, China deberá mostrarse más reactiva en la escena internacional. Y le gustaría ver que otros países reaccionaran ante esta incertidumbre. Y ello, porque aún hay espacio para coordinarse con la UE y con otros países”, declaró por teléfono desde Pekín.

Una posición coincidente con la de Gerald Béroud: “La diplomacia china es una de las más activas del mundo. China necesita estar en contacto con sus socios y se mueve a nivel internacional en todas las líneas”.

La economía globalizada está en el corazón de estos cambios. China es uno de los grandes actores y beneficiarios. También una víctima, por la polución generada y las desigualdades que afectan a su población. Son daños colaterales que el presidente chino busca minimizar luchando contra la corrupción y la contaminación, y fortaleciendo al mismo tiempo el control ideológico del Partido Comunista. Mientras, en los países occidentales la globalización y los acuerdos de libre comercio son criticados por partidos nacionalistas que tienen el viento a su favor.

Xi Jinping, en los zapatos de Mao

Como lo señala Antoine Kernen, “Xi Jinping busca cimentar su balance internacional en vista del XIX Congreso del Partido Comunista Chino”, que se celebra a finales de año y que marcará el final de su primer mandato presidencial de 5 años.

La línea defendida por Xi Jinping en los últimos años debería continuar, según el especialista, “Xi Jinping ha repersonalizado el poder, mientras que sus predecesores pregonaron una dirección colectiva. En consecuencia, asistimos al retorno del culto a la personalidad, como bajo el reinado de Mao Tsé Tung, una figura rehabilitada por Xi Jinping”.

Como lo han señalado los defensores de los derechos humanos y muchos observadores, el control del régimen sobre la sociedad china está fuertemente reforzado. “En China, mis interlocutores son muy cuidadosos con lo que dicen. El miedo está de vuelta”, anota Antoine Kernen.

Petición suiza

Por ello, un grupo de personalidades suizas presentó una peticiónEnlace externo al Parlamento suizo, al Gobierno y a la presidencia del WEF. El texto invita a “promover el diálogo público en el respeto” de los derechos humanos y la protección del medio ambiente.

Constituido por profesores, empresarios, periodistas, juristas, cineastas y escritores, el grupoEnlace externo de signatarios recuerda que la edición 2017 del WEF tiene como tema la gestión responsable. La participación del jefe de Estado chino en el Foro  es, pues, “una oportunidad única para discutir abiertamente” de ciertos temas sensibles.

Libre comercio: el ejemplo suizo

El profesor Lanxin Xiang subraya: “Suiza es la única economías avanzada occidental que tiene un acuerdo de libre comercio con China. Es el tipo de acuerdo que China querría tener con otras potencias económicas. Tanto en el terreno práctico como simbólico. Suiza se ha vuelto cada vez más importante en ese contexto”.

Antoine Kernen, de la Universidad de Lausana, abunda al respecto: “Para Pekín, el acuerdo de libre comercio entre China y Suiza [en vigor desde el 1º de julio de 2014] es un modelo que le gustaría ampliar a otros países occidentales”.

Después del Brexit, el Reino Unido, que será representado en Davos por la primera ministra, Theresa May, ha expresado su interés en concluir un acuerdo semejante con China.

Después del Brexit, el Reino Unido, que será representado en Davos por la primera ministra, Theresa May, ha expresado su interés en concluir un acuerdo semejante con China.

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Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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