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Santa Fe: ¡Otra vez bajo el agua!

Imagen de la pronvincia de Santa Fe este fin de semana. Keystone

La localidad santafesina de San Jerónimo Norte es otra de las ciudades gravemente damnificadas por las inundaciones que 'ahogan' al litoral argentino.

Este contenido fue publicado el 02 abril 2007 - 21:59

Al igual que Franck, la comuna está en la cuenca lechera del país y es una de las colonias helvéticas más grandes de la Argentina: alrededor del 70 por ciento de sus 6.000 habitantes son descendientes de suizos.

Hace exactamente 3 años y 11 meses, swissinfo estaba cubriendo la crisis meteorológica que causaba desastres en Santa Fe, con una decena de muertos y más de 100.000 evacuados.

En aquel momento, la provincia estaba gobernada por el ex piloto de Fórmula 1 y actual senador nacional, Carlos Alberto Reutemann (descendiente de suizos alemanes), quien pedía "ayuda internacional para reconstruir la provincia".

Entonces, el gobernador le decía a swissinfo: "Es la mayor catástrofe del siglo. No sólo afecta a la ciudad capital sino que abarca a siete u ocho departamentos y debemos lamentar la pérdida de vidas humanas..."

¿'Déjà vu'? No...

Como si se tratase de un 'déjà vu' amargo, hoy los diarios y las televisoras nacionales repiten la historia, casi 'calcada': de nuevo las imágenes de los habitantes llorando; de nuevo niños, adultos y ancianos con los pies en el agua; de nuevo las familias abandonando sus hogares; de nuevo la vida de los campos ahogándose ante la impotencia colectiva...

¿Por qué no pudieron evitarlo?, es la pregunta recurrente de los ciudadanos. ¿No sirvió la experiencia pasada para no volver a sufrir esta tragedia?

Como si se auto-consolasen, los pobladores repiten lo que especialistas, comunicadores y hasta autoridades nacionales y locales enuncian: "Nunca pasó esto; era imprevisible"; "En los últimos 14 días cayeron en Santa Fe 600 milímetros de agua, lo que representa un récord en los últimos 100 años"; "Es culpa del fenómeno del cambio climático que vive el mundo"...

Seguramente tales aseveraciones encierren algo de verdad. Pero posiblemente, quienes sostienen que esto podría haberse evitado a partir de la experiencia que dejó la tragedia climática de mayo de 2003, también merezca algún crédito.

San Jerónimo Norte, ¡otra vez!

En la última semana, familias enteras debieron huir de sus casas en localidades que albergan a gran parte de la comunidad suiza de Santa Fe: Esperanza, Rafaela, Coronda, Franck y distritos aledaños.

San Jerónimo Norte, una colonia helvética que fundaron en 1858 cinco familias de emigrantes valesanos, también alimenta la lista de ciudades castigadas. Los daños sufridos fueron tan importantes que la dejaron aislada y sólo se podía acceder a ella con anfibios y helicópteros, por lo que el envío de alimentos y ayuda se estuvo realizando por aire.

Roque Oggier, presidente de la 'Federación de Asociaciones Suizas de la República Argentina' y de la 'Asociación Mutual Suiza Helvetia' de San Jerónimo Norte, conversó con swissinfo sobre su situación, el estado en que se encontraban los suizos y descendientes de la región, y lo que esperan para el futuro inmediato.

"Desde el martes (27 de marzo) que empezaron las lluvias fuertes, vivimos algo realmente increíble, que nunca había pasado en la historia de San Jerónimo. Cuando nos despertamos el miércoles teníamos agua en casi el cincuenta por ciento de las casas de la zona"

"Nunca había pensado que se podía sufrir de esta forma"

"En dos días teníamos 430 milímetros de lluvia. Nadie estaba preparado para una catástrofe de esta magnitud", cuenta abrumado Oggier, mientras explica que él y su familia están sufriendo en forma directa las consecuencias del temporal:

"En nuestra casa hemos tenido más de 20 centímetros de agua y también en nuestro comercio de insumos de electricidad, donde se arruinó gran parte de la mercadería que estaba en el depósito: motores, materiales, resistencias..."

"Ahora lo tengo superado, pero las pérdidas han sido realmente cuantiosas. Todos sufrimos, no solamente yo, sino todos los que tuvimos agua adentro. Nunca en mi vida había pensado que se podía sufrir de esta forma: levantarte de la cama con agua adentro, es muy triste, muy lamentable ver la cantidad de cosas que uno pierde... Jamás había imaginado lo que sería vivirlo en carne propia."

"No sólo se perdieron las cosas de las casas, sino que para aquellos que tenemos comercio, la mayoría de la mercadería e insumos se echan a perder o se arruinan con el agua y la humedad."

Oggier repite sin cesar que nunca habían vivido algo semejante y que no estaban preparados para esta catástrofe:

"Cuando sacábamos el agua de dentro de las casas tratando de que no nos ganara, parecía imposible que ganara y sin embargo se nos metió adentro. Por más que trabajes, llega un momento que te vence, y es increíble tener que darte por vencido"

"Los daños son incalculables"

Sin ocultar la frustración, Oggier asegura que ya están un poco más tranquilos. El agua está bajando de a poco y las lluvias han cesado:

"Ahora vamos a empezar a evaluar todo lo que perdimos, lo que esto va a repercutir en la economía de San Jerónimo, en la economía de la provincia. Esto va a ser muy grande; nadie se imagina lo que va a afectarnos económicamente."

"El 70 por ciento de los ciudadanos de San Jerónimo tienen apellido suizo (son descendientes, pero no todos tienen ciudadanía), y las pérdidas se extienden también al campo, y todavía es imposible calcular las pérdidas. Tenemos que tranquilizarnos y dado que lo perdido ya está perdido, debemos ir viendo también a nuestros vecinos, para poder evaluar la dimensión de esto."

Lo más urgente

Para el presidente de la 'Federación de Asociaciones Suizas', todavía falta bastante para poder evaluar los daños, pero lo que seguramente va a ser prioritario es el agua potable.

"El agua se ha contaminado y va a ser lo esencial que le va a faltar a la población. Esa va a ser la prioridad uno. Y en el caso de medicamentos también estamos estudiando qué se necesita para ponernos en campaña."

"A la localidad ha llegado la generosidad de muchos. Nosotros pusimos nuestra sociedad a disposición también, pero los que no se han auto-evacuado y debieron abandonar sus casas fueron al 'Club Libertad' donde recibimos la colaboración de la comuna y de Instituciones para que pasen el momento lo mejor posible. Se trató de concentrar todo en el club para tener control sanitario y de la situación."

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swissinfo, Norma Domínguez desde Buenos Aires

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