Se disparan los jabalíes, pese a las balas de cazadores

Un manjar que se convirtió en pesadilla. Keystone

Ese animal, que constituye el alimento privilegiado de los galos en las historietas de Asterix, adquiere en Suiza tintes muy diferentes a los de preciado manjar: los daños causados a la agricultura por ese Atila cuadrúpedo ascendieron a 2,3 millones de francos en el año 2000.

Este contenido fue publicado el 02 agosto 2001 - 12:00

La cifra representó el doble de los prejuicios registrados un año antes, a pesar de que los cazadores lograron un nuevo récord en el tiro a ese cerdo salvaje con 4,063 bestias abatidas.

Las estadísticas de la Oficina Federal del Medio Ambiente y del Paisaje dan cuenta de un hecho significativo: los alrededor de 30.000 cazadores helvéticos abatieron el año pasado 42.210 cabras; 16.511 gamuzas; 6.997 ciervos y 1.365 íbices. "es decir, sensiblemente las mismas cifras que en 1999", precisa la dependencia.

Empero, el número de jabalíes alcanzados por las armas de los tiradores, y que en los últimos 15 años ha ido en ascenso, llegó a 4.063 en 2000 lo que significó un nuevo récord.

Y si bien esos números pueden escandalizar a las sociedades protectoras de animales, son percibidos de una manera muy distinta por los agricultores suizos que deben hacer frente a los daños causados en sus cultivos por tan devastadores mamíferos que, por si fuera poco, hace tres años trasmitieron la peste porcina a algunos cerdos del cantón italófono del Tesino.

swissinfo

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