Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

"La Navidad es, en verdad, una historia trágica"

El monje Benno, un corazón para los marginados de la sociedad.

La dura realidad se repite en varios lugares y de diversas formas en esta época de Navidad, según comenta el monje franciscano Benno Kehl a swisisnfo.

El hermano, de 42 años, conoce la miseria que se reproduce en las calles de Zúrich, donde realiza sus recorridos para ofrecer ayuda a aquellos que han perdido el camino de su vida.

Para experimentar la alegría de la Navidad, este suizo dedicado a la obra de Dios aconseja abrir tanto sus corazones como sus hogares a los desconocidos y los marginados de la sociedad.

El Hermano Benno, quien acaba de publicar un libro sobre sus experiencias, dice que no espera que le den las gracias por la ayuda que ofrece. Con frecuencia, recibe en cambio, respuestas de cólera y ha sido agredido en más de una ocasión.

swissinfo: ¿Qué pensamientos le suscita la Navidad?

Monje Benno: Por una parte, pienso en las cosas tradicionales: los festejos con la familia, las canciones hermosas, las velas, el pavo... Pero la realidad de la Navidad es diferente.

Creo que Jesucristo es la luz del mundo o el significado [de la vida] para aquel que cree en Él. En realidad, Jesús, al nacer, se encontraba en un pesebre al lado de una madre menor de edad y no conoció físicamente a su padre verdadero. La única gente que vino a visitarlo era la marginada: pastores y personas extranjeras. Las autoridades no querían saber del Redentor y su familia tuvo que escapar.

La Navidad es, en verdad, una historia trágica, una historia que lamentablemente se reproduce en muchos sitios. Cristo llegó en medio de esta penumbra y compartió este tipo de miseria desde el comienzo de su vida. Seguramente María, José y los ángeles lo amaron mucho, pero la realidad externa fue dura.

swissinfo: ¿Qué hará usted en Navidad?

Monje Benno: Organizamos una Navidad para personas solas, aunque también son bienvenidas las parejas. Invitamos a la gente marginada por la sociedad. Por ejemplo, sé que vendrán ex reos. Comeremos, trataremos de pasar un momento placentero y oficiaremos una misa.

En este contexto, la palabra 'solo' puede también significar aislado o solitario, y de algún modo puede ser un grito en busca de contacto con la gente. Tratamos de ofrecer una respuesta a ese clamor. Es una idea nueva y no sé cómo se desarrollará. Podría suceder que tengamos expectativas muy altas y la realidad sea esa: una cruda realidad.

swissinfo: ¿Exactamente qué tipo de gente atiende?

Monje Benno: Se trata de todo tipo de personas. Hombres, mujeres, adictos y algunos otros con más de un problema: alcohol, píldoras, heroína, cocaína u alguna otra cosa. Unos viven de la asistencia económica que les proporciona la ayuda social. También tenemos a las personas calificadas como inválidas a causa de alguna enfermedad mental y hay cada vez más extranjeros. En concreto, es toda la gente que no ha sido capaz de encontrar un lugar adecuado en la sociedad.

swissinfo: ¿Qué tan fácil resulta el contacto con este grupo de personas?

Monje Benno: Depende. En realidad no hay problema alguno, a excepción de que alguno de ellos tenga una actitud agresiva, haya tenido dificultad para conseguir su dosis o haya tomado demasiada droga. En esos casos puede ser difícil, pero por lo general, son muy abiertos conmigo. Me reclaman que no estoy con ellos tanto como les gustaría, pero no puedo estar en todas partes y a todo momento.

Es agradable escuchar que me digan: "Usted no está aquí lo suficiente". No obstante, la semana pasada fue justamente esa la razón por la que alguien me lanzó un puñetazo a la cara.

swissinfo: ¿De dónde proviene su motivación?

Monje Benno: "... En verdad, en verdad os digo que cuanto hagáis a uno de mis hermanos pequeños, me los hacéis a mí", indica el capítulo 25 de San Mateo. Esto quiere decir que esta apreciación no proviene de la gente en sí misma, sino del misterio de Cristo.

swissinfo: Usted ha mencionado que recientemente recibió un golpe en la cara. ¿A qué otras experiencias difíciles se ha enfrentado?

Monje Benno: He visto gente morir por sobredosis. He tenido que avisar de su deceso a sus progenitores y he presenciado varias disputas. Algunas veces he sido golpeado y una vez estuve envuelto en medio de un tiroteo.

La cuestión es cómo lidiar con esos traumas. En el espíritu de Cristo se dice que tras las heridas viene la Resurrección. Este es el secreto que guardo en el fondo de mi mente con respecto a la Navidad.

swissinfo: ¿Qué tipo de mensaje daría Usted a la gente común y corriente, a la que probablemente comerá y beberá demasiado en estas fiestas?

Monje Benno: Sugeriría que si realmente quiere experimentar la Navidad, hay que salir al campo, celebrar en el bosque llevando un pesebre y sintiendo el frío de la Navidad [que también había en Belén cuando nació Jesús].

O si usted quiere encontrarse con gente, invite a un "pastor"; puede ser alguien que vive marginado, o invite a un rey de Oriente, es decir, un musulmán o a alguien con otro color de piel y otro idioma distinto al suyo. Busque gente que no conozca y celebre con ella en su casa. De ese modo creo que experimentará algo sobre la Navidad.

swissinfo: ¿Ha habido momentos en los que ha pensado dejar de hacer todo esto?

Monje Benno: Al estar exhausto puede surgirme la pregunta, pero en lo más profundo de mi ser sé que en esta etapa de mi vida es ésta la voluntad de Dios y quiero cumplir con mi tarea.

swissinfo: ¿Qué quiere decir el título de su reciente libro 'Dios es gratuito, pero no en vano'?

Monje Benno: El regalo del amor y de la piedad o la fuerza interior que cambia nuestras vidas se recibe de modo gratuito, por decirlo de algún modo; pero si usted resulta conmovido con ello y responde con un 'sí' a Dios, esto puede tener su precio.

Si usted toma a Dios con seriedad, dirá: "¿Querido Dios, aquí está mi cuenta bancaria, mi casa... ¿Qué quieres hacer con ellas?". Él responderá y tal vez la obra de Dios le costará a usted bastante (risas).

swissinfo: ¿Usted se siente rico o pobre?

Monje Benno: Uno se vuelve rico a través de Cristo, y si no lo es, debe ser por no segirlo.

Yo no tengo dinero. Cuido del que recibimos como si fuese un fideicomiso para una multitud de organizaciones. Vivimos de donaciones. Tomamos lo que necesitamos; el resto se lo damos a la gente... y así nos sentimos ricos.

Entrevista swissinfo: Robert Brookes en Zúrich
(Traducido por Patricia Islas Züttel)

El monje Benno-Maria Kehl

El hermano, de 42 años, vive en una pequeña comunidad franciscana ubicada en el monasterio de la isla de BERD, cerca de Stein-am-Rhein, en el noreste de Suiza.

Creció en una familia católica, aprendió el oficio de carpintero y pese a que tenía amigos y una novia que lo amaban, tuvo el sentimiento de encontrarse en "la película equivocada". Abandonar esa vida fue una experiencia triste.

Tras llegar al monasterio, estudió Teología y se formó como terapeuta social.

El carismático monje ha participado en diversos programas de televisión y radio y ha concedido otras entrevistas a los diarios helvéticos. Es muy conocido por su ayuda a la gente marginada, en especial, a drogadictos en Zúrich.

Además de sus servicios en las calles de la mayor ciudad helvética, el Hermano Benno tiene un ambicioso proyecto en Burkina Faso para construir una presa y, de este modo, mejorar las condiciones de vida de la gente en ese lugar.

Fin del recuadro

El libro

El monje franciscano hizo los votos de pobreza, obediencia y castidad. Desde entonces, afirma, su vida adquirió un significado. Pero él quiere más: ofrecer un regalo de esperanza para los que ya no creen en el futuro.

En su libro en alemán 'Gott ist gratis, aber nicht umsonst' ('Dios es gratuito, pero no en vano'), el Hermano Benno relata sus experiencias en las calles de Zúrich durante su trabajo a favor de los marginados sociales. Afirma que la confrontación diaria con la miseria y la desesperación pone a prueba su fe de modo constante.

Fin del recuadro


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×