Por qué quedarse en casa solo es una recomendación en Suiza

Las autoridades suizas aconsejan encarecidamente a la población, como esta que aparece en sus balcones en Ginebra, que permanezcan en sus domicilios durante la pandemia de coronavirus. Stephan Torre

Los lectores de swissinfo.ch se hacen muchas preguntas sobre la forma en que Suiza está gestionando la pandemia. En esta primera recopilación de preguntas y respuestas, abordamos las medidas de distanciamiento social y cómo las está asumiendo la población.

Este contenido fue publicado el 27 marzo 2020 - 16:00

Suiza ha ido endureciendo paulatinamente las medidas para limitar que el COVID-19 se propague por todo el país. El Gobierno ha prohibido las reuniones de más de cinco personas en lugares públicos y aconseja a toda la población que se quede en su casa. Pero como los lectores indican, las medidas dejan cierto margen de interpretación.   

¿Por qué quedarse en casa no una exigencia?

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El Gobierno ha instado a todos los residentes (especialmente a los mayores de 65 años o que están enfermos) a que se queden en casa. Pero aun así pueden salir para ir a trabajar –si el teletrabajo no es posible– al médico, a la farmacia, a hacer la compra o a ayudar a otra persona. 

Las autoridades federales han evitado que el confinamiento sea una obligación, como sí lo es en países vecinos como Francia e Italia. Los franceses, por ejemplo, necesitan llevar consigo un documento que certifique su motivo para salir de casa o se enfrentan a multas fuertes.

Como hemos visto en otros países, la gente no cumple bien las decisiones tomadas por los de arriba que consideran demasiado duras”, dijo el ministro del Interior y responsable de los asuntos de salud, Alain Berset, en una rueda de prensa. 

Y añadió que “este es un enfoque muy suizo. El Gobierno no impone restricciones que la gente no puede entender”. 
Berset, sin embargo, apela al espíritu ciudadano y al sentido de la responsabilidad de la población para que se tomen en serio las medidas.   

En una encuesta realizada por el instituto Sotomo y publicada el 24 de marzo, la gran mayoría de las personas encuestadas declara haber salido durante la semana anterior, aunque la mayoría dice que ha estado en contacto estrecho con menos de cinco personas. Solo una cuarta parte de las personas de 65 años y mayores afirma haberse ceñido a las medidas estrictamente.  
 

¿Puede la gente pasear en bici, correr o andar por la montaña?

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Salir a tomar un poco de aire fresco no está prohibido. El jefe de enfermedades infecciosas de la Oficina Federal de Salud Pública, Daniel Koch, sugirió que las personas salgan a caminar solas o con miembros de la familia que habitan en el mismo domicilio. Se recomienda mantener una distancia de dos metros del resto de la gente.

Los padres pueden sacar a sus hijos a dar un paseo en bicicleta. Pero los niños no deben jugar en grupos de más de cinco, según aconseja la Oficina de Salud Pública. Los ancianos deben evitar todo contacto con niños.
 

¿Por qué las guarderías siguen abiertas?

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El Gobierno ha ordenado que todas las escuelas permanezcan cerradas hasta el 19 de abril, como mínimo. Pero ha pedido que las guarderías estén abiertas u ofrezcan a los padres soluciones alternativas de cuidado de niños en grupo. Con esto, en parte, se quiere evitar que las personas mayores de 65 años (que corren más riesgo de enfermarse gravemente si se infectan con el coronavirus) terminen cuidando de sus nietos.

Una atención adicional son los padres que trabajan en servicios básicos, como la asistencia sanitaria, que no pueden cuidar de sus hijos en casa. Algunas guarderías han decidido que estos niños tengan prioridad.

Pero la situación también varía de un cantón a otro. Algunas guarderías han cerrado. Ya sea por decisión de las autoridades municipales o cantorales, o simplemente por la falta de demanda, ya que muchos padres han optado por mantener a sus hijos en casa. Las guarderías y otros centros de atención infantil que siguen abiertos, como en el cantón de Berna, deben limitar los grupos de niños, generalmente a un máximo de cinco. 
 

¿La gente mayor puede seguir haciendo sus compras?

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El Gobierno aconseja a las personas mayores de 65 años o que están enfermas que se queden en sus casas. Daniel Koch, de la Oficina de Salud Pública, sugiere incluso que los ancianos no deberían ir al supermercado. Según él, deberían buscar ayuda de parientes o vecinos, por ejemplo, para hacer sus compras.  

En el cantón del Tesino (especialmente afectado por el virus), el gigante de la venta al por menor Migros ha dicho que no permitirá que las personas mayores de 65 años entren en sus supermercados, según los medios de comunicación

Pero la recomendación de evitar los supermercados no significa que la gente no deba salir. Pro Senectute, la principal organización suiza para la tercera edad, recomienda a quienes viven en zonas rurales que vayan a los puestos de los agricultores, que según esta organización suelen estar menos frecuentados que las tiendas de la ciudad. 

Por todo el país han surgido actos de solidaridad y grupos de apoyo organizados, especialmente para ayudar a quienes están en peligro. Pro Senectute ofrece un servicio de entrega de comida y muchos consejos sobre cómo quienes están confinados en sus casas pueden ponerse en contacto con las personas de su comunidad, ya sea para recibir ayuda con los recados o para mantener el contacto social de forma virtual o por teléfono.   

Los grupos de Facebook y aplicaciones como Five up (financiadas en parte por la Cruz Roja Suiza) permiten conectar a los voluntarios con personas que buscan ayuda en su zona. Una forma muy popular y sencilla entre los jóvenes de hacer saber a sus vecinos mayores de que pueden echarles una mano ha sido colocar un simple anuncio en el tablón del portal del edificio. 

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