Día Mundial de la Salud Aunque la depresión explota, aún es tabú

Para aquellos que sufren una depresión, el hecho de hablar con una persona de confianza es a menudo el primer paso hacia el tratamiento y la cura.

Para aquellos que sufren una depresión, el hecho de hablar con una persona de confianza es a menudo el primer paso hacia el tratamiento y la cura.

(swissinfo.ch)

La depresión es la principal causa de morbilidad en el mundo, por delante de las enfermedades cardiovasculares. Afecta a más de 300 millones de personas, pero solo la mitad son correctamente diagnosticadas y tratadas. “Hablemos de ello”, recomienda la OMS en el marco de una campaña mundial de sensibilización.

“Estas nuevas cifras activan la alerta para que todos los países reconsideren sus enfoques en materia de salud mental y les atribuyan la urgencia necesaria”, asienta Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esos más de 300 millones de casos de depresión en el mundo, (estimaciones más recientes de la OMS), representan un aumento de más de 18% entre 2005 y el 2015. Sin embargo, muchas de las personas afectadas optan por el mutismo. Por ello, la campaña busca incitar a romper el silencio y buscar la ayuda adecuada.

Verbalizar el sufrimiento

Primer obstáculo: el tabú y el silencio que rodea todavía a las enfermedades mentales y a la depresión en particular, como lo señala el Dr. Shekhar Saxena, director del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS.

“La estigmatización continua asociada a la enfermedad mental”, subraya. “Es la razón por la cual decidimos denominar esta campaña ‘Depresión: hablemos de ello’. Para aquel o aquella que sufre una depresión, el hecho de hablar con una persona de confianza es a menudo el primer paso hacia el tratamiento y la cura”.

Capucine Fouchier, del mismo sector en la OMS, cifra las consecuencias de la inacción: “Las pérdidas económicas generadas por las personas que sufren de trastornos de depresión o ansiedad y que no son tratadas ascienden a un billón de dólares por año. Invertir un dólar en su tratamiento representa cuatro dólares en términos de salud y productividad”.

Un tabú en el Sur y en el Norte

Alrededor del 80% de las personas depresivas se encuentran en países en vías de desarrollo. En ellos, los sistemas se salud son a menudo mucho más frágiles que en Europa. “Por eso es esencial ayudar a esos países a desarrollar un sistema de atención para hacer frente a las enfermedades mentales. Resulta poco costoso y rentable capacitar a profesionales de la salud no especializados en el manejo de la depresión y otros trastornos mentales. La OMS ha desarrollado herramientas para ello y ayuda a los países miembros a fortalecer su sistema de salud mental para un mejor acceso a la atención”, señala Fouchier.

Pero incluso en los países ricos, casi el 50% de las personas con depresión no son tratadas. “En promedio, solamente el 3% de los presupuestos públicos para la salud se invierte en la salud mental, y esa cifra varía desde menos del 1% en los países de bajos ingresos a 5% en los de altos”. Y entre los jóvenes, el problema es particularmente grave, “la depresión puede afectar su desarrollo y toda su vida”, subraya Fouchier.

El psiquiatra Christophe Dallon, con sede en Ginebra, confirma a swissinfo.ch que las observaciones de la organización internacional son aplicables a Suiza, a pesar de una campaña similar a la de la OMS aplicada en este país en 2014.

“La gente que llega a mi consultorio a menudo ha estado deprimida por mucho tiempo. Y cuanto más rápido es el apoyo, mayores son las posibilidades de que la persona salga de su depresión. Recordemos que en Suiza, el 60% de las personas que reciben los seguros de invalidez (AI) sufren una enfermedad mental”.

La depresión es también una de las principales causa de suicidio. Cada año, cerca de 800 000 personas se quitan la vida. Y el suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años.

Los tratamientos eficaces

Sin embargo, los tratamientos existen y son eficaces, si se establece el diagnóstico. “El tratamiento de la depresión no se limita a tomar antidepresivos. Depende de la severidad de la depresión. Cuando es ligera, el antidepresivo es inútil. Las intervenciones psicoterapéuticas permitirán a la persona salir de su estado. No recomendamos antidepresivos en niños. Para los adolescentes, solamente en un marco muy seguro y muy preciso”, recomienda Fouchier.

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Traducido del francés por Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch

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