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Fase final del Mundial 2014 El sol brasileño brilla sobre el fútbol suizo

La selección suiza celebra su victoria frente a Eslovenia que le asegura el pase directo al Mundial de Brasil.

La selección suiza celebra su victoria frente a Eslovenia que le asegura el pase directo al Mundial de Brasil.

(swissinfo.ch)

Tras la victoria de anoche contra Eslovenia (1:0) y la del viernes pasado frente a Albania (2:1), la selección suiza de fútbol logra su clasificación directa para el Mundial 2014. Este éxito no solo confirma el trabajo de formación de nuevos talentos, sino que seguramente lo potenciará en los próximos años.

Xherdan Shaqiri, Diego Benaglio, Stephan Lichtsteiner, Gökhan Inler, Valentin Stocker, Granit Xhaka, Fabian Schär, Ricardo Rodríguez, Haris Seferovic, Steve von Bergen, Valon Behrami, Blerim Džemaili & Co. pueden comenzar la fiesta del Mundial.

Los jugadores y el seleccionador Ottmart Hitzfeld han conseguido que Suiza llegue por cuarta vez en 20 años a la fase final de un Mundial de Fútbol, el de Brasil 2014.

Es una clasificación obtenida con superioridad, incluyendo los partidos de preparación ganados a Brasil y Alemania. Lo deseable es que ese alto rendimiento resurja en la cita del balompié mundial.

“Es indudable que aún hay potencial de crecimiento”, dice a swissinfo.ch Peter Knäbel, director técnico  de la Asociación Suiza de Fútbol (ASF). “Al ver las ligas, los clubes y los torneos en los que juegan los futbolistas suizos, estoy seguro de que esa enorme fortaleza mental atribuida a los grandes países del fútbol crecerá también entre nosotros”, señala con optimismo refiriéndose al próximo verano.

La base que sustenta el gran éxito del país pequeño en términos futbolísticos es el trabajo de la ASF en la cantera (divisiones inferiores). Knäbel continúa desde el 2010 la obra que Hansruedi Hasler puso en marcha al comenzar el nuevo siglo.

El modelo de formación que atrae notable atención internacional descansa en tres pilares: cooperación estrecha entre la ASF, la liga suiza y los clubes; contratación de preparadores profesionales desde la categoría juvenil, por parte de las asociaciones menores, así como la obligación de emplear los recursos financieros con eficiencia.

Victorias de los jóvenes

El resultado es “la pequeña maravilla futbolística suiza” que comenzó en 2002 con el título europeo de la selección SUB-17, seguido por el inolvidable campeonato mundial ganado en el 2009 por la SUB-17 y el subcampeonato europeo de la selección SUB-21 en 2011.

El éxito de 2011 “demuestra que somos capaces de mantener el alto nivel. Más aún de cara a los esfuerzos que hacen las grandes naciones futbolísticas para igualar nuestro avance en el ámbito de la cantera”, sostiene Peter Knäbel.

El exfutbolista profesional de la liga alemana no ha renunciado a los fundamentos del Modelo Hassler. No obstante, Knäbel vuelve a concentrar mayor atención en la cúspide de la pirámide de la cantera futbolística suiza. “El equipo de la SUB-21 es la fuente esencial que abastece a la selección absoluta.

Por eso tratamos de que, en calidad de buque insignia de las categorías menores, la SUB-21 sea el punto fuerte de nuestra labor de preparación”.

Las cifras le dan la razón. Nada menos que siete jugadores del subcampeón europeo SUB-21, dirigido por el entrenador Luigi Tami en el año 2011, integran el combinado nacional de Ottmar Hitzfeld.

La calidad de enseñanza futbolística en la cantera helvética es también destacada por el investigador del Deporte Raffaelle Poli, de Neuchâtel. Si tomamos en cuenta la proporción demográfica, Suiza ocupa el segundo lugar -después de Uruguay-, en número de transferencias de jugadores a la cinco ligas europeas más importantes (Más datos en la entrevista).

(Keystone)

Conceptos para todas las edades

Pero la ASF pone también el énfasis en el cimiento de la pirámide. Ahí es donde ofrece un concepto de fútbol infantil nuevo para niños de 5 a 10 años, cuyo marco estructural permite a los chiquillos el acceder a los campos de las categorías juveniles.

Además, se ha creado el proyecto Footeco para los jóvenes de 11 a 14 años. Su finalidad es marcar la transición de los jugadores con talento a una preparación orientada.

En la cúspide de la pirámide ha sido optimizado el planeamiento de carrera para las promesas de 19 a 21 años. “En el fútbol suizo es esencial conocer lo relacionado con el jugador talentoso”, sostiene. Debido a la poca profusión estadística de talentos, la ASF “convierte” a muchos futbolistas prometedores en jugadores profesionales que luego integran la selección absoluta.

A tenor de Raffaelle, la asociación es también consultada sobre el llamado “fenómeno del retardo”, conocido en la jerga especializada como Relative Age Effect (Efecto de la edad relativa). El experto de Neuchâtel constata en sus análisis una mayor representación de los jugadores nacidos en los primeros meses del año. La razón está en que suelen tener la ventaja de un físico más desarrollado.

La conclusión de Poli no es nueva en la ASF, porque el equipo de Knäbel aborda intensamente esa temática desde hace dos años. La desventaja de los nacidos tardíos fue identificada primero en el nivel de los 10 a 13 años. Por eso, los equipos participantes en los programas de Footec deben incluir una cuota para futbolistas que nacieron tarde.

“El camino suizo”

Planear la carrera es un factor central durante la formación, señala Peter Knäbel, director técnico de la Asociación Suiza de Fútbol (ASF).

La ASF asesora a los jugadores y a su entorno (familia, agente) de manera imparcial, sin intereses financieros.

El objetivo es encontrar la solución ideal que favorezca la evolución del joven dotado de talento y con ansias de triunfar.

La ASF recomienda recorrer “El camino suizo”. El futbolista prometedor debe afirmarse primero en la Super League (primera división), ganarse el puesto titular en un club y lograr títulos (Campeonato de Liga o Copa Suiza).

El paso a un equipo extranjero debe producirse solo si el jugador no va de relleno ni de simple talento, sino cuando representa una transferencia de alto nivel, precisa Knäbel.

Partiendo de esa posición firme, el jugador suizo puede poner condiciones y saber que contará con la confianza del entrenador, incluso en las fases difíciles.

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Clasificarse para el Mundial

La calidad cuesta. Y cuesta desde la cantera del fútbol. La FIFA paga primas a los 32 participantes en la fase final del Mundial, Aún no se ha fijado el monto, que además depende mucho de cuánto avance el equipo participante. La ASF reserva cinco millones de francos de esos fondos para mantener el trabajo en las categorías inferiores.

“Clasificarse para el Mundial era prioritario. La selección absoluta se encarga de obtener los ingresos que podemos destinar al desarrollo de todas las categorías del fútbol suizo”, confirma Knäbel.

Los conceptos y su aplicación son una parte. La labor del departamento técnico dirigido por Knäbel consiste, sobre todo, en seguir de cerca la evolución internacional del fútbol e incluso, adelantarse. Apoyados en el análisis de los partidos de la Liga de Campeones, del Mundial y de la Eurocopa se establecen perfiles para los jugadores nacionales. Esos perfiles fluyen directamente hacia los conceptos aplicados en la formación de entrenadores y jugadores de los clubes.

La ASF se propone poder contar dentro de uno o dos años contar con jugadores que “reúnan las exigencias de los mercados”, dice Knäbel. Refiriéndose a las características de un número 10 con formato mundial, responde: “Hoy en día debe presentar cifras. No se trata de marcar 4-0 o 5-0 , sino de conseguir el 1-0 o 2-1, de realizar asistencias y acciones que se concreten en goles; no escatimar en movilidad, ser veloz para estar a tono con el torneo. Y no puede dejar de cooperar en la labor defensiva”.

Nadie podría describir con tanta precisión a Xherdan Shaquiri, el joven torbellino que hace una temporada pasó del FC Basilea al Bayern de Múnich (Alemania). El suizo, con el 23 en la camiseta, reúne las cualidades citadas por Knäbel. Aunque estas no tienen tanto que ver con el trabajo de preparación consecuente, sino más bien con las dotes con las que vino al mundo. “Los fuera de serie como Shaquiri son siempre un regalo”, recalca Knäbel. También Ottmar Hitzfeld y el entrenador del Bayern de Múnich, Pep Guardiola, se alegran de que sea así. Y con ellos, los apasionados del fútbol.


(Traducción del alemán: Juan Espinoza), swissinfo.ch


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