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Gripe A: "Nuestra casa parece un hospital"

(Keystone)

Durante el verano se alertó de la posibilidad de que los suizos que viajaban al extranjero regresaran al país con el virus A/H1N1. Este ha sido el caso de un joven de 35 años, residente en Berna, que acaba de volver de la isla española de Ibiza donde contrajo el temido virus de la gripe A.

swissinfo.ch ha conversado con la compañera sentimental de este chico. Ambos trabajan en el ámbito sanitario y están en cuarentena en su domicilio.

"Esperamos y es muy posible que se produzca un incremento cinco veces superior respecto a la temporada normal de gripe, que es propia del invierno", confirmó este viernes a swissinfo.ch Jean-Louis Zurcher, portavoz de la Oficina Federal de Salud Pública.

"Estos podrían ascender hasta el millón y medio de casos, cuando normalmente se producen 300.000 por la gripe estacional". Hasta el 9 de septiembre se habían registrado en Suiza 1.110 casos a los que se suman 116 probables, según las autoridades. Ante cualquier síntoma Zurcher recomienda a las personas afectadas que permanezcan en sus hogares.

Alrededor del 20% de la población del país podría resultar infectada, aunque las autoridades han calificado el esperado aumento de los casos del virus A/H1N1 mucho más como un desafío organizacional que como una importante amenaza para la salud pública. La población de Suiza supera los 7,5 millones de personas.

Vacaciones y contagio

P.J., de 35 años de edad, empezó a encontrarse mal el fin de semana anterior, justo antes de regresar a Suiza. El domingo tenía que volar a Zúrich. Su novia, L.M., de 28 años, cuenta a swissinfo.ch que su compañero le llamó por teléfono desde el aeropuerto antes de viajar.

Tenía calambres, fiebre y escalofríos, síntomas que había empezado a sufrir la víspera. Antes de tomar el avión sufrió un desmayo en el propio aeropuerto ibicenco sin que nadie le prestara ayuda.

"Ya sospechábamos que se había contagiado del virus de la gripe A porque había muchos casos en Mallorca e Ibiza", comenta la joven. P.J. pudo volar finalmente y llegó al aeropuerto de Zúrich con unos 40 grados de fiebre. Allí adquirió una mascarilla y tomó el tren hacia Berna, en un vagón que iba vacío.

Su novia llamó a un médico amigo de la pareja que le fue a recoger a la estación de tren de Berna. Éste acudió con las medidas preventivas necesarias: una mascarilla y guantes. Ambos fueron a un centro de salud para realizar la prueba del virus A/H1N1. Al día siguiente se confirmaron las sospechas; la prueba resultó positiva.

Casa en cuarentena

El infectado se fue a su domicilio y aisló una habitación entera para que pudiera descansar de sus dolores. Su novia, que tuvo que ocupar otra parte de la casa, se puso una mascarilla para poder atenderlo y le suministró medicamentos para frenar la fiebre, además de mucho té y líquidos.

"Tuvimos que desinfectar y esterilizar las manos y también los distintos elementos de la casa, como por ejemplo las puertas; con productos que teníamos en casa desde julio ante una posible infección, al igual que unas cuantas mascarillas".

El test para saber si un caso es positivo tarda un día en proporcionar los resultados. A P.J. se le suministró el antiviral Tamiflu que tiene que tomar dos veces al día, cada 12 horas. Según su pareja, se le recetó el antiviral ya que no presentaba riesgos de resistencia al medicamento por ser asmático.

Según ella, las personas sanas presentan muchos más riesgos de resistencia al Tamiflu, aunque cada caso se debe analizar de manera individual. "La gripe normal suele durar una semana más o menos, pero ésta nueva gripe es mucho más virulenta y puede presentar más complicaciones".

Mascarilla y desinfección

La chica, que atendió a su novio cuando llegó a casa, pudo ir a trabajar al día siguiente aunque tuvo que portar una mascarilla y desinfectar sus manos.

Sin embargo, el martes comenzó a sentir algunas molestias en la garganta, por lo que el resto de la semana permaneció en el domicilio junto a su compañero. Además, en su trabajo le prohibieron que acudiera cuando comenzó a tener estos dolores.

El jueves también se sometió a la prueba para saber si había resultado contagiada. "La prueba se hace con una especie de bastoncitos de algodón con los que se extraen muestras en la garganta y en las fosas nasales".

Afortunadamente el viernes llegaron los resultados que indicaron que ella no estaba infectada.

Hospital en casa

Obviamente la vida de pareja se ha visto alterada. "No le puedo tocar, ni darle nada. Cada vez que él usa el baño tiene que desinfectarlo, los grifos. Además como tiene mucha fiebre debe ducharse constantemente y también después la tiene que esterilizar. Con la ropa no hay problema si la lavas al menos a 60 grados de temperatura. Nuestra casa parece un hospital", dice a swissinfo.ch con resignación L.M.

"Tenemos la ventana algo abierta en la habitación de mi novio para evitar que yo me contagie y que entre aire fresco. Y, por supuesto, cuando entro ambos tenemos que llevar la mascarilla puesta. Él utiliza siempre el mismo plato, la misma cuchara, el mismo cuchillo, la misma taza. Y todo tiene que ser desinfectado después de cada uso", explica la joven.

Los médicos han recomendado al enfermo que permanezca en casa hasta que no desaparezcan los síntomas de la gripe A. Para acudir a su puesto de trabajo debe dejar pasar dos días enteros tras el final de los síntomas y seguir llevando mascarilla.

Iván Turmo, swissinfo.ch

PROTECCIÓN

Evite el acercamiento con personas que tengan fiebre y tos o parezcan enfermas.

Lávese las manos con agua y jabón, con frecuencia y a fondo.

Practique hábitos de higiene de la salud incluidas suficientes horas de sueño, alimentación nutritiva y actividad física.

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VIRUS A/H1N1

La Oficina Federal de Salud informó que en septiembre probará una vacuna. Podría ser introducida en octubre.

La vacuna tendrá que ser autorizada por la entidad oficial responsable, Swissmed. Suiza ha pedido 13 millones de dosis.

La Oficina Federal de Salud Pública proyecta que hasta dos millones de suizos podrían contraer el virus A/H1N1 y que unas 400.000 personas podrían consultar a su médico con relación a gripes sospechosas. Unas 1.000 personas podrían ser hospitalizadas y de éstas, 150 personas necesitarían tratamiento de cuidados intensivos.

Adultos y niños que estén seriamente enfermos de la gripe A/H1N1 o en riesgo elevado de complicaciones, deben ser tratados con antivirales como Tamiflu, advirtió la OMS. Pero la gente sana que presente síntomas ligeros de gripe no requiere la administración de medicamentos para combatir el virus A/H1N1.

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(swissinfo.ch)

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