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Medios libres para construir una conciencia cívica

Steve McCurry/magnum

Amenazado en su país, Frank Kodbaye encontró refugio en Suiza. El periodista de Chad continúa desde aquí su combate por una prensa independiente en su país de origen, un útil indispensable para terminar con la lucha entre clanes, surgida tras la independencia de ese Estado centroafricano.

Este contenido fue publicado el 03 mayo 2012 - 11:00
Frédéric Burnand, Ginebra, swissinfo.ch

“La guerra por el poder dura ya 50 años, es lo mejor que uno sabe hacer en Chad”, resume abruptamente Frank Kodbaye, establecido en Ginebra desde 2001. Cuando el jefe rebelde Idriss Déby terminó con la dictadura de Hissène Habré en diciembre de 1990, este periodista -como otros de sus compatriotas-, creyó en las promesas de apertura del actual presidente de esa república situada en el cinturón de El Sahel.

“Todo el mundo recuerda el primer discurso de Idriss Déby. Anunció que no aportaría ni oro, ni plata, pero sí libertad”, recuerda Kodbaye.

Ese mismo año, François Mitterrand abordó este cambio en Chad durante la cumbre francoafricana que tuvo lugar en la estación balnearia francesa de La Baule, con un discurso en favor de las libertades en África.

En medio del revuelo de las revoluciones pacíficas en el ex bloque comunista, esta invitación a la democracia lanzada por el presidente francés se consideró como el fin del capítulo en el que París apoyaba a los regímenes dictatoriales de su otrora imperio colonial.

Primavera de la prensa

Un viento de libertad soplaba entonces en muchos países de la región, lo que permitió el surgimiento de la prensa libre. Ndjamena Hebdo, el primer diario independiente de Chad  nació tras el derrocamiento de Hissène Habré, cuyas víctimas aún esperan sea enjuiciado.

Frank Kodbaye, por su parte, estudió en el Liceo del Sagrado Corazón en Yamena donde dio sus primeros pasos en el periodismo como redactor en jefe del diario de esa prestigiosa escuela católica. Un papel que ocupó posteriormente en la universidad, al dirigir el diario estudiantil.

 

“Ndjamena Hebdo fue sustituido por el diario Le Temps, mismo que me contrató en 1997. Era el rotativo con el mayor tiraje de la época, la referencia absoluta para todo joven periodista en Chad”, describe.

En su tarea periodística, Kodbaye perdió toda esperanza en las promesas del nuevo presidente, Idriss Déby, otrora comandante en jefe del ejército y quien se reveló en contra del régimen de Hissène Habré.

Los medios, en primera línea

 

“Este régimen de Déby se caracteriza especialmente por su brutalidad en contra de los medios, con periodistas tras las rejas o asesinados. Y si los intereses vitales del régimen no han estado en juego, los medios han sido llamados con regularidad ante los tribunales, acusados de difamación y con cuantiosas multas a pagar”.

 

Con esta presión, “la prensa se volvió así cada vez más superficial. Actualmente, los medios lanzan críticas con regularidad, pero sin ir al fondo del asunto. Una forma de tratar de justificar la existencia de una prensa libre, pero sin que los periodistas pueden realizar tareas de investigación. En ese sentido, Chad está a la cabeza del pelotón de los países corruptos”.

Exilio para mantenerse libre

Inconforme con las reglas de juego para la prensa impuestas por el régimen de su país, Frank Kodbaye eligió refugiarse en Suiza con ayuda de la organización Reporteros Sin Fronteras y su programa de asistencia a periodistas en exilio.

“Fui detenido y puesto tras las rejas en varias ocasiones. Como consecuencia de las presiones, intimidaciones y amenazas de muerte recibidas, me decidí por el riesgo del exilio para poder seguir expresándome libremente”

En medio del exilio, Kodbaye realizó en Berlín una formación en el Instituto Internacional de Periodismo. “Había una importante comunidad de estudiantes africanos en Berlín. En comparación con la cooperación francesa, la alemana se distingue por poner el acento en una formación profesional puntual para ingenieros, periodistas, agrónomos y otros profesionales. No se trata de una cooperación política en busca de obtener favores para la explotación de materias primas. Alemania ofrece una ayuda preciosa y concreta para los ciudadanos de países que tienen dificultades para formar a sus cuadros”.

El periodista aún espera que Francia termine con la presencia de sus soldados en Chad, en el marco de la operación Epervier. “El actual presidente reclama la partida de las tropas francesas, sabiendo que es gracias a ellas que puede mantenerse en el poder. El ejército francés no está allí para proteger a la población, sino más bien al régimen”, juzga Frank Kodbaye.

Construcción de la democracia

En espera de cambios, Frank Kodbaye sigue su tarea con dos proyectos periodísticos en Internet.

“Con Tchad Agora buscamos el debate sobre el Chad y destacar las experiencias positivas de la región, como en el caso de Senegal”, explica Kodbaye al mencionar el lanzamiento de Carrefour-Soleil, una página de investigación periodística en francés.

No obstante, el Internet aún resulta un lujo en Chad, donde la mayoría de la población es analfabeta. Como en muchos países pobres, es principalmente gracias a la radio que la gente se mantiene informada.

“Una radio creada por la sociedad civil de Chad juega un papel particularmente importante. Es FM Liberté que aborda tanto derechos humanos como problemas en la agricultura o la salud. Al movilizar a la gente, al galvanizar a los jóvenes, esta radio juega un papel destacado en el enseñanza de la consciencia ciudadana y contribuye a la unificación de los chadianos a partir de referencias comunes, más allá de la pertenencia a una tribu o clan”.

El poder en turno en Yamena ha enfrentado entre sí a la población, acusa Frank Kodbaye: “Para hacerse del poder, se requieren alianzas tribales y jugar con las divisiones religiosas o culturales para sembrar la discordia al oponer a los chadianos del norte contra los el sur, a los musulmanes contra los cristianos”.

El riesgo de escisión que pesa en otro Estado de la región de El Sahel, Malí, muestra la pertinencia de esta constatación.

Las segmentaciones de la Web

De acuerdo a Reporteros Sin Fronteras (RSF), la “parcelación” en Internet se intensificó en 2011.

Los internautas acceden a informaciones diferentes en función de su sitio de conexión.

RSF denunció la decisión de Twitter de aplicar una censura geolocalizada.

Este servicio anunció que ciertos ‘tweets’ (tuiteos) son bloqueados en ciertos países, cuando hasta entonces la práctica era el bloqueo de estos mensajes de modo general a escala mundial.

En una carta abierta dirigida a finales de enero de 2012 al fundador de esta página, RSF señala:

“Es inaceptable el argumento de Twitter que deja comprender que habría diversas interpretaciones de la libertad de expresión de acuerdo a los países donde se trate”.

RSF señala el ejemplo de la plataforma Internet nacional instaurada en Birmania en 2010.

En Irán, el presidente Mahmud Ahmadinejad anunció en varias ocasiones en 2011 el lanzamiento de un Internet nacional, con su motor de búsqueda y servicio de mensajería propios.

Se trata de establecer dos formas de acceso diferentes, una para las autoridades, el resto, para la población, como en la estructura actual de la Internet birmana, subraya RSF.

“Ciertos países, como Corea del Norte, Turkmenistán Uzbekistán, Cuba y también Irán, censuran el acceso a Internet al relegar a su población a redes locales”.

(Fuente: Informe 2012 de los enemigos de la Internet de RSF)

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