Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

México: asirse a la vida tras 10 días de zozobra

Los estragos del terremoto

Los estragos del terremoto en una de las calles aledañas al Colegio Suizo en la Cd. de México, en la Colonia del Valle. (J.Wiedenbach)

(J. Wiedenbach)

Este sábado llega a México una segunda brigada de ingenieros estructuralistas suizos que relevarán a un primer equipo de expertos que trabaja en el país latinoamericano desde el 22 de septiembre. Su misión: seguir revisando daños en escuelas, hospitales y edificios dañados por el sismo “19S”.

Diez días han transcurrido desde que la tierra estremeció durante 50 interminables segundos la región central de México. Y desde que la vida, irónica empedernida, eligió nuevamente un 19 de septiembre -como 32 años antes- para colocar al país frente a un espejo.

Como entonces, hombres y mujeres recordaron la perenne fragilidad de la condición humana, pero también descubrieron el espíritu indoblegable del trabajo que sus brazos y hombros podían realizar. Los jóvenes de hoy -hijos de los jóvenes del sismo de 1985- hicieron suyas las calles reviviendo la pureza de una solidaridad que conocían solo a través de las memorias de la generación que les antecede.

A partir de ese día, ríos de voces, sirenas de ambulancia, gritos y escombros, se mezclaron con la fe de los millones de mexicanos que hurgaron sin reposo en las entrañas de imponentes amasijos de hierro y hormigón con el único objetivo de arrancarles hilos de vida. La noción de tiempo o edad desapareció. Quien no era rescatista voluntario, se convirtió en cocinero o transportista de los otros, o se dio a la tarea de acopiar y distribuir víveres y ropa entre los más vulnerados.

Pero a 238 horas del sismo de 7,1 grados en la escala de RichterEnlace externo que azotó a México el 19 de septiembre, la llaga aún supura. Los mexicanos duermen y despiertan inquietos y danza de cifras pasea en su mente: 344 vidas segadas en seis entidades (Ciudad de México, Morelos, Puebla, Estado de México, Guerrero y Oaxaca); 37 edificios derrumbados y daños en más de 3.000 construcciones. La naturaleza les robó la serenidad. A cambio, hay que decirlo, les concedió la recuperación de una identidad dormida.

@likeconcausa

#FuerzaMéxico, video de agradecimiento a todos aquellos que han ayudado en el sísmo del 19 de septiembre

#FuerzaMéxico, video de agradecimiento a todos aquellos que han ayudado en el sísmo del 19 de septiembre (@LikeConCausa)

Refuerzos suizos

En estos diez días con sus noches, México recibió el apoyo del mundo. Expertos en sismos, rescates y reconstrucción de una treintena de países llegaron a trabajar codo a codo. Suiza forma parte de esta lista.

El pasado 22 de septiembre, un equipo de ingenieros estructuralistas suizos arribó a la Ciudad de México para trabajar con las autoridades de Protección CivilEnlace externo.

La oferta helvética de ayuda se había presentado desde el 20 de septiembre, pero fue declinada.  No obstante, el 21 de septiembre el gobierno mexicano dio marcha atrás y aceptó: había mucho trabajo por hacer.

Para memoria, México había sido golpeado el 7 de septiembre por el peor sismo de su historia reciente que, con 8,2 grados de intensidad en la escala de Richter, había devastado parcialmente al estado de Chiapas (en donde se originó) y Oaxaca. Pese a su intensidad, los daños que este movimiento telúrico provocó e la Ciudad de México fueron marginales, ya que el epicentro se halló a 700 kilómetros de la capital mexicana (a diferencia del 19S, cuyo génesis se reportó a solo 140 kilómetros, en la frontera entre Puebla y Morelos).

“Desde su llegada, los ingenieros suizos han revisado la estabilidad estructural de 36 edificios, entre los que se cuentan hospitales, escuelas, guarderías, mercados, oficinas y espacios habitacionales en Morelos y la Ciudad de México. Y en ellos trabajan, son atendidos o habitan al menos 12.000 personas”, informó el jueves Bernhard Huwiler, líder del equipo de ingenieros.

Durante una rueda de prensa organizada por la Embajada de SuizaEnlace externo, Nicolas Pitteloud, jefe de Logística del equipo, dijo en su turno que tras realizar una revisión técnica, la tarea de Suiza consiste en registrar datos y presentar informes documentados a la autoridad mexicana de protección civil.

Esta información permite, más tarde, decidir si las instalaciones que han sido supervisadas pueden utilizarse de nuevo, si requieren ser reforzadas, o si son inseguras para las personas.

“El 70% de la infraestructura que hemos revisado carece de daño estructural y puede utilizarse de nuevo sin riesgos para la población”, precisó Huwiler.

3 emb

emb

El primer equipo, conformado por cuatro ingenieros suizos y elementos mexicanos, trabajó entre el 22 y el 29 de septiembre. Este sábado serán relevados -salvo en el caso de Huwiler y Pitteloud, que mantienen su labor de apoyo y coordinación- por una nueva brigada de talla semejante que trabajará en México hasta el 5 de octubre.

Un tercer relevo -o la extensión del trabajo del segundo equipo- sería posible solo si el gobierno mexicano así lo solicitara.

Más prevención y responsabilidad legal

La experiencia de los ingenieros suizos en México ha supuesto trabajo intenso, pero también una recompensa a nivel personal.

“Los mexicanos poseen una gran calidez. Esta semana vivimos un momento especial cuando anunciamos al hospital ‘Centenario de la Revolución Mexicana’, en Morelos que sus instalaciones no tenían daños estructurales. Dicho nosocomio tiene 1.200 camas disponibles, y el sismo había obligado a improvisar carpas y espacios de atención para los pacientes. Tras el informe emitido, pudieron volver a utilizar el hospital al día siguiente. Y eso fue una gran satisfacción”, expresó a swissinfo.ch

“Ha sido reconfortante devolver la confianza a la gente en un momento en el que muchos mexicanos aún experimentan angustia”, dijo Huwiler.

México es un país proclive a la actividad sísmica, especialmente en su zona centro y sur, ¿qué debe revisar de cara al futuro?, se le pregunta.

 “Si tenemos consciencia de un riesgo, pero pasa mucho tiempo sin que se presente, lo olvidamos. Es parte de la condición humana. Esto no solo sucede en México, también pasa en Suiza. Pero creo que hoy, con la experiencia fresca, existe la valiosa oportunidad para los mexicanos de hablar sobre la prevención”, refirió.

Y añadió que también es importante replantear el tema de la responsabilidad.

“En Suiza, hay ingenieros que controlan todo el proceso de construcción durante una obra. Y emiten un documento formal al final. Los ingenieros son los responsables legales si algo sucede después a esa construcción”, dijo.

Mirar al futuro

Septiembre se extingue y con él se han ido apagando las labores de rescate.

Muchas vidas fueron salvadas y cientos de cuerpos fueron recuperados y entregados a sus familiares de entre los escombros de los edificios colapsados.

El jueves, las labores de rescate solo continuaban incansables en el número 286 de la calle de Álvaro Obregón, en la colonia Roma. Al pie del que antes fue un edificio de oficinas, 30 familias aguardaban aún un milagro. Sin embargo, se apagó para ellas el último soplo de esperanza. El gobierno confirmó que ya no existe posibilidad de encontrar vida.

socorristas voluntarios

La gran muestra de solidaridad de los ciudadanos mexicanos en las tareas de rescate tras el sísmo del 19 de septiembre pasado ha dado vuelta al mundo.

(A- Ornelas)

A partir de este viernes, el déximo día tras la tragedia, se apagó este último resquicio de fe, ya no se verán más a los rescatistas con el puño en alto, suplicando un silencio absoluto en busca de un corazón latiendo sepultado entre trozos de concreto.

México sigue aturdido y temeroso, pero tendrá que asirse a la vida. Tendrá que recuperar una exigua normalidad.  Se derrumbó… pero sabrá ponerse de pie (una vez más). #FuerzaMéxico

 

La sociedad civil, protagonista

El Embajador de Suiza en México, Louis-José Touron, reiteró la solidaridad de la Confederación Helvética y su compromiso de ayuda, al tiempo que se dijo impresionado con la reacción de la sociedad civil mexicana tras el terremoto del 19 de septiembre.

“Tenemos la idea de que los jóvenes solo piensan en ellos mismos, pero no es así. Salieron de forma masiva y generosa a ayudar, así como el resto de la sociedad civil”, expresó.

Al informar sobre las actividades realizadas por el equipo de ingenieros estructuralistas suizos que ofrece ayuda desde el 22 de septiembre, el Embajador reiteró la amistad y solidaridad de Suiza en “estas circunstancias dolorosas”.

El Colegio Suizo, Campus Ciudad de México, dirigido por Jörg Wiedenbach, sumará este viernes su octavo día sin clases. Aunque ha sido supervisado detalladamente por el equipo de expertos helvético, quienes confirmaron que se encuentra en condiciones óptimas de seguridad, se ubica en una de las zonas más dañadas por el terremoto.

El gobierno mexicano ha solicitado pues a todas las escuelas de delegaciones en las que había brigadas de rescate, no retomar cursos, ya que las calles cerradas complicaban el acceso a los planteles. Su reapertura se espera el lunes 2 de octubre.

Fin del recuadro

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

×