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Mundial y JJOO Suiza aporta calidad a hotelería brasileña

Actuación musical de estudiantes del Instituto Glion durante una fiesta de verano.

Actuación musical de estudiantes del Instituto Glion durante una fiesta de verano.

En lo que concierne a la calidad de los servicios hoteleros, el campeonato mundial y los Juegos Olímpicos a realizarse en Brasil están en buenas manos. El Instituto Glion, una de las mejores escuelas de Suiza, ayuda a formar al personal local del sector, de cara a los dos mega eventos que convocarán a miles de turistas el año próximo y en el 2016.

Para muchos estudiantes la calidad “suiza” hace la diferencia en el futuro, ya que una formación en hotelería en Suiza les convierte en profesionistas codiciados en el mercado.

El Instituto Glion, con sede en la ciudad de Glion-sur-Montreux, cantón de Vaud, coopera con las facultades Anhembi-Morumbi, de San Pablo, e IBMR, de Río de Janeiro, lo que ya posibilitó  a 70 profesionales brasileños culminar su formación en el prestigioso establecimiento helvético.  

La cooperación fue posible debido a que las tres instituciones pertenecen a la red norteamericana  Laureate International Universities, que cuenta con 75 escuelas distribuidas en 30 países y 800 mil alumnos, de los cuales, 156 mil están en Brasil, donde la Laureate coordina once establecimientos de enseñanza. El  IBMR y la  Anhembi-Morumbi, por su parte, ofrecen la posibilidad de una formación en Suiza para un doble diploma que cuenta con el sello de calidad del Instituto Glion.

Lanzados en 2007 en San Pablo y en 2011 en Río de Janeiro, los cursos de hotelería ofrecidos en cooperación con el Instituto Glion tienen una duración de cuatro años (ocho semestres). Hasta el cuarto semestre, “el currículo, bien severo es armonizado, reconocido y supervisado por el Instituto Glion”, explica Rosa Moraes, directora de Hospitalidad y Gastronomía de la Red Laureate Brasil y responsable de dicho curso en las once escuelas del país.

 En el cuarto semestre, un instructor del Glion viene de Suiza especialmente para examinar y verificar el nivel de los alumnos brasileños. Los que aprueban el test obtienen un certificado de formación del Glion y pueden realizar la otra mitad del curso, es decir los cuatro semestres restantes, en Brasil o en Suiza.

“Si opta por terminar su formación en San Pablo, el alumno obtiene también un diploma de la Anhembi-Morumbi, o sea, tendrá un certificado nacional y otro internacional. Si prefiere estudiar en Suiza, cursará el quinto, sexto y séptimo semestres directamente en el Instituto Glion, obteniendo así un diploma de esa  escuela. Luego, el estudiante vuelve a San Pablo para cursar el octavo y último semestre y sacar también el diploma de la Anhembi-Morumbi. Cuenta entonces con un título doble y con una calificación diferencial en el mercado”, explica Rosa Moraes.
 
Los sistemas son semejantes en la Anhembi-Morumbi y el IBMR, pero en la facultad carioca el alumno solo puede estudiar en Suiza luego del quinto semestre. En Río de Janeiro el curso fue lanzado en el 2011 y solo ahora una primera tanda de estudiantes viajará a Suiza: “El estudiante cursa el sexto y séptimo semestre en el Glion y retorna para concluir el octavo en el IBMR. El primer grupo viaja ahora. Una alumna sale ahora y otro grupo de seis estudiantes hicieron el test el 14 de diciembre para viajar en enero”, explica la directora.

Competitividad

La Red Laureate no ofrece detalles sobre la cantidad de matriculados en su formación de hotelería, pero informa que 70 estudiantes de la Anhembi-Morumbi ya concluyeron sus estudios en Suiza y regresaron a Brasil. La ventaja para quien vuelve al país dotado de esa formación en el momento de buscar un empleo se traduce en la cooperación establecida con grandes cadenas hoteleras como Hyatt, Hilton, Sheraton, Marriot y Windsor.
 
Empleada desde el año pasado como conserje del Hotel Grand Hyatt en San Pablo, Isabella Leonetti de Almeida estudió un año en el Instituto Glion antes de realizar uno de práctica en dos clubes de campo de alto nivel en Estados Unidos (el Old Oaks Country Club y el Ocean Reef Club & Resort).

La formación en el exterior, según Leonetti,  fue fundamental para su ubicación en el mercado: “ La empresa en la que trabajo prioriza la elección de empleados que ya tuvieron experiencia internacional, por lo que esto significa en el conocimiento de diferentes idiomas así como en cuanto al intercambio cultural que solo puede lograr alguien que vivió afuera”, señala.

 Isabella Leonetti considera que realizar parte de la formación en Suiza fue una opción acertada:

“Me gustó mucho experimentar ese intercambio y pienso que fue la mejor elección ya que pude aprovechar ese año para validar todas las materias cursadas en la Anhembi Morumbi, lo que fue esencial para concluir el curso de hotelería y regresar a competir en el mercado laboral con una diferencia exclusiva a favor y con solo 22 años”, explica. Ahora, la esperanza de promoción profesional va de la mano de la expectativa del crecimiento del sector: “Percibo un desarrollo profesional en la empresa que será proporcional al desarrollo de la hostelería.  Sé que en la competencia por un puesto de trabajo el hecho de haber estudiado en el exterior y haber obtenido un diploma doble marcan  una diferencia muy positiva”.

Vivencia

La dinámica y la rigidez de la formación suiza son elogiadas por Rosa Moraes: “Más allá del curso los alumnos tienen tres o cuatro meses de práctica. El Glion abre muchas puertas. Tenemos actualmente estudiantes brasileños que están haciendo prácticas en Tailandia y Alemania. Esa vivencia internacional es muy interesante.  Así mismo, la calidad de la escuela suiza de hotelería es reconocida desde hace muchos años. Es una formación muy rígida. Para quien quiere seguir esta carrera es muy interesante”, afirma la directora de la Rede Laureate Brasil.

CEO interino del Instituto Glion, Michael Huckaby señala el éxito de la cooperación con Brasil: “El objetivo de las principales escuelas internacionales de gestión de hospitalidad es preparar a los egresados para competir con éxito en un mundo en rápida transformación. La industria hostelera acepta y aprecia la naturaleza única de nuestro modelo de educación que combina la instrucción práctica con los estudios académicos en diferentes campos y las prácticas profesionales en el extranjero”, afirma.

Liderazgo suizo

El Instituto Glion fue considerado la mejor escuela de hotelería del mundo en un ranking divulgado luego del verano europeo por el grupo inglés especialista en el sector, Travel & Tourism.
 

El resultado es comentado por el CEO del instituto helvético, el norteamericano Michael Huckaby: "Glion mantiene el liderazgo mundial con la más alta calidad de educación internacional en la gestión de la hospitalidad”, sentencia.

Directora de Hospitalidad y Gastronomía de la Red Laureate Brasil, Rosa Moraes recuerda que otra escuela helvética asociada a la red, en Les Roches, también fue citada entre las mejores del mundo.

“Somos una red internacional y nuestra gran ventaja es poder asegurar un intercambio entre las escuelas. Intercambiamos conocimientos entre las mejores prácticas, hacemos intercambios entre los mejores profesores y alumnos. Ese constituye un pilar internacional muy importante”, señala.

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Inversiones

La Red Laureate no revela oficialmente las inversiones hechas en sus escuelas en Brasil, pero informaciones que circulan en el mercado dan cuenta que el grupo con sede en Estados Unidos invertirá mil millones de dólares en el país hasta 2015.
 
Aunque no cite cifras, Rosa Moraes admite que "realmente son altas" las inversiones realizadas hasta ahora en las facultades Anhembi-Morumbi e IBMR: "Montamos restaurantes-escuelas y cocinas con criterios de calidad supervisados por el Instituto Glion. Contamos también con un cuarto-escuela, montado como un verdadero cuarto de hotel, a donde los alumnos reciben sus clases sobre cómo funciona una habitación, las cuestiones de limpieza etc.

Nuestra formación en hotelería no es un curso solo de tiza y pizarrón, son necesarios varios laboratorios”, afirma.

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Traducción, Sergio Ferrari, swissinfo.ch


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