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Suiza debería convertirse en modelo ecológico

La rápida desintegración del Ártico (en la imagen la plataforma de hielo de Ward Hunt en Canadá) es preocupante.

(Reuters)

Para el climatólogo Thomas Stocker, que participa en la 3ª Conferencia Mundial sobre el Clima en Ginebra, Suiza debería aprovechar el contexto derivado del cambio climático para establecer objetivos ambiciosos en cuanto a limitación de emisiones. Entrevista.

La reunión, organizada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Confederación Suiza, busca mejorar la colecta y distribución de informaciones sobre el clima.

La cita de Ginebra, que se realiza del 30 de agosto al 4 de septiembre, tiene como objetivo preparar las herramientas técnicas para la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático que se celebrará en diciembre próximo en Copenhague, Dinamarca.

swissinfo.ch: ¿Se puede esperar que estos debates sobre el cambio climático produzcan resultados significativos?

Thomas Stocker: Es difícil de decir. Finalmente, cada país deberá dar algo. El problema del calentamiento es tan amplio que exige de todas las sociedades de este planeta la definición de un programa preciso de reducción de emisiones y de adaptaciones.

swissinfo.ch: ¿Piensa que los esfuerzos políticos destinados a frenar el calentamiento global en dos grados suplementarios de aquí a 2050 van a tener éxito?

T.S.: Los científicos disponían de todos los datos y las cifras desde hace ya 30 años, cuando tal objetivo era aún realizable con cambios relativamente continuos, pero graduales, en materia de producción de técnicas o utilización de energía.

Pero ese objetivo es hoy muy ambicioso y, si no se toman decisiones rápidas, podría resultar inalcanzable.

swissinfo.ch: ¿Qué habría que hacer para reducir lo más posible los efectos del cambio climático?

T.S.: Una sola medida no basta para solucionar el problema. Necesitamos establecer un plan que permita a todos los sectores de la sociedad contribuir al gran objetivo de "descarbonizar" el mundo. Tenemos que cerrar al máximo los ciclos materiales y energéticos.

swissinfo.ch: ¿Qué piensa de la más reciente propuesta del Gobierno suizo de reducir las emisiones de CO2 un 20% de aquí a 2020, al mismo nivel que la UE?

T.S.: El cambio climático debería ser considerado también como una enorme oportunidad. Es muy claro que la "descarbonización" de la sociedad requiere nuevas tecnologías, así como productos que no están aún en el mercado, pero que van a llegar.

Un país como Suiza, con su alto nivel de industrialización y su capacidad de innovación, debería aprovechar esta oportunidad de poder crear nuevos productos, y dirigirse hacia un modelo de sociedad donde se disminuya de manera considerable el consumo de CO2 per cápita.

Me alegro de este objetivo para 2020. Pero Suiza debería fijar objetivos ambiciosos, con el fin de convertirse en un modelo. Hay otros países en la UE que han ratificado objetivos más elevados. Suecia se comprometió a una reducción del 30% y, si Europa aplica sus reducciones de aquí a 2020, llegará hasta un 40%.

Pienso que con un esfuerzo, deberíamos ser capaces de alcanzar este nivel. Algunos estudios pusieron de manifiesto que hay un gran potencial en la renovación de los edificios, mejorando la eficiencia de las calefacciones. Se puede también ahorrar del lado de la movilidad privada.

swissinfo.ch: ¿Qué cambios climáticos importantes pudo constatar desde el 4º. informe del GIEC de 2007?

T.S.: Algunos elementos del sistema climático manifestaron un cambio rápido, como, por ejemplo, la cobertura glacial del Ártico. Registramos mínimos en septiembre de 2007. Al mismo tiempo, observamos que la calidad de la banquisa cambió dramáticamente en esta región. El volumen del hielo multianual, más persistente, disminuyó a la mitad en un año. Esta zona se volvió más vulnerable y es un verdadero tema de preocupación.

Además, algunas evoluciones del sistema climático deben seguirse de cerca, como las variaciones de las radiaciones solares y su efecto sobre el clima.

En tercer lugar, las emisiones de CO2, causa principal del cambio climático, aumentaron a niveles aún más elevados que los seis escenarios utilizados en el último informe (un aumento de 1,8 a 4 grados de aquí a 2100). Debemos revisar si se trató de un aumento máximo temporal de las emisiones, o si estamos por alcanzar altas emisiones en forma durable, lo que implicaría la necesidad de establecer escenarios más elevados.

swissinfo.ch: La 3ª Conferencia Mundial sobre el Clima se propone mejorar el acceso a las previsiones climáticas y a los servicios de información. ¿Quiere decir que la información no es compartida de manera suficiente?

T.S.: Está claro que hay grandes lagunas en nuestra capacidad para observar el sistema climático, no solamente las temperaturas, sino también las precipitaciones, las nubes y otros parámetros indispensables para evaluar los ecosistemas.

En muchas regiones del mundo, hay extensas zonas donde falta información, no es accesible o simplemente inexistente.

Estoy convencido de que los países miembros de la OMM presentes en Ginebra van a comprometerse en la realización de esta idea, un "servicio climático" destinado a proporcionar la mejor información posible para ayudar a la gente a adaptarse al cambio climático, intentando al mismo tiempo retrasarlo.

Simon Bradley, swissinfo.ch
(Traducción, Marcela Águila Rubín)

Thomas Stocker

Zúrich. Oriundo de Zurich, es titular de un Doctorado en Ciencias Naturales de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich en 1987.

Expatriado. Trabajó como investigador en la University College (Londres), en la McGill University (Montreal), en la Columbia University (Nueva York) y en la Universidad de Hawai (Honolulu).

Berna. 1993: Fue nombrado profesor de Climatología y Física Medioambiental en la Universidad de Berna.

GIEC. Fue autor y coordinador de los 3º. y 4º. informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Evolución del Clima (GIEC) y copreside un Grupo de Trabajo para el 5º. informe GIEC, previsto para 2013.

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SUIZA Y KYOTO

El Protocolo de Kyoto, firmado por 178 países, fue agregado en 1997, al tratado de 1992 sobre el clima de la ONU que busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en 37 naciones industriales, a un promedio de 5% por debajo de los niveles generados en 1990. La meta de esta reducción está fijada para el año 2010.

El Parlamento suizo ratificó el Protocolo de Kyoto sobre cambio de clima en 2003.

Suiza se propuso entonces reducir sus emisiones de CO2 por los menos 10% menos a los emitidas en 1990. Un objetivo también fijado para el 2010.

A pesar de estos ambiciosos objetivos, en Suiza las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado realmente en un 0.4% desde 1990.

Una ley sobre las emisiones de CO2 entró en vigor en 2000 para asegurar que los objetivos del Protocolo de Kyoto sean alcanzados en Suiza.

Más de mil empresas han tomado medidas voluntarias para reducir su emisiones, aunque ya en 2005 se puso de manifiesto que no eran suficientes.

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