Suiza aboga por los derechos humanos en Irán

Jóvenes manifestantes iraníes detenidos para ser interrogados. Keystone

Una delegación del ministerio de Relaciones Exteriores en visita oficial de dos días en Iran. Objetivos: dialogar sobre los derechos humanos.

Este contenido fue publicado el 13 octubre 2003 - 16:28

La visita transcurre cuando la comunidad internacional expresa su preocupación por el trato que el Gobierno iraní otorga a los disidentes.

Dos elementos explican la decisión de la diplomacia helvética de enviar una delegación a Teherán, según Simón Amman, miembro de ella.

Por una parte, la falta de respeto de los derechos humanos en Irán, y por otra, las buenas relaciones que Suiza mantiene a pesar de todo con ese país.

Hay que señalar que después de la crisis de los rehenes en la Embajada de los Estados Unidos en Teherán en 1979, Suiza ha desempeñado un rol preponderante entre estos dos países que habían roto sus relaciones diplomáticas.

Condiciones de detención

Conducida por el diplomático Peter Maurer, la delegación suiza se entrevistará con los altos responsables iraníes para discutir acerca de la situación de los derechos humanos.

Entre los temas que figuran en la agenda destacan los castigos corporales, lapidación y las condiciones de detención de los presos políticos. La delegación helvética propondrá a su vez su apoyo para la formación de personal de prisiones.

Se trata de un proyecto a largo plazo. Simón Amman está convencido de que dará resultados.

"Suiza no tiene un gran peso en la escena política internacional, pero no está sola. La Unión Europea, Japón y Australia iniciaron ya conversaciones con Irán sobre los derechos humanos”, agrega el diplomático helvético.

El caso de China

Hace 12 años, Berna se lanzó en una batalla parecida en China. Hoy en día las organizaciones defensoras de los derechos humanos constatan que se lograron los objetivos trazados.

Pascale Baeriswyl, responsable del proyecto en el ministerio de Relaciones Exteriores, realiza un balance optimista. Suiza fue el primer país que abrió un diálogo con China y después obtuvo excelentes logros diplomáticos al conseguir la liberación de presos políticos en el Tíbet.

“En ese tipo de negociaciones no se pretende cambiar todo de un golpe. Intentamos más que nada entregar nuestro apoyo a un país en mutación y modificar las cosas poco a poco”, agrega Pascale Baeriswyl.

Una situación diferente

Las organizaciones defensoras de los derechos humanos de Suiza manifestaron su satisfacción del viaje de la delegación helvética a Teherán.

Alain Bovard, responsable de la sección suiza de Amnesty International, estima que Suiza tiene más posibilidades de conseguir resultados en Irán que en China. “Suiza es más respetada por Irán que por China”, agrega.

Pero advierte: “la delegación helvética debe mantener sus exigencias. Es necesario que Irán ofrezca algo más concreto que un simple diálogo”.

swissinfo, Isobel Johnson
(Traducción: Alberto Dufey)

Datos clave

Una delegación oficial visita Irán del 13 al 14 de octubre.
La encabeza el diplomático Peter Maurer.
Objetivo: discutir sobre las condiciones de detención de los presos políticos.

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Contexto

- Acusado de terrorismo, Irán sigue sufriendo sancciones estadounidenses.

- Después de las elecciones del presidente Mohammed Khatami en 1997, las relaciones entre Irán y los países occidentales han mejorado mucho.

- Pero el programa nuclear iraní crea nuevas tensiones.

- El pasado viernes, el Premio Nóbel de la Paz fue otorgado a Shirin Ebadi, abogada iraní que lucha por los derechos de las mujeres.

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