Suiza-Bolivia: geografía, parecida; economía ...

Rostro de la pobreza: un niño boliviano en plena faena. Keystone Archive

“Comparten las semejanzas de sus paisajes montañosos, la carencia de litoral marítimo, y hasta algunos rasgos rurales; pero el primero es rico, y el segundo, pobre”.

Este contenido fue publicado el 05 septiembre 2003 - 12:48

La constatación es de dos jóvenes profesionales suizas que participan en programas de cooperación con Bolivia.

La socióloga ginebrina Sonia Carlotti y la administradora de empresas Judith Fasler, de Argovia, llegaron al país andino hace un par de años con la intención de acumular experiencias colaborando en proyectos de ayuda al desarrollo; hoy consideran la posibilidad de ampliar su permanencia.

Ambas aportan sus conocimientos capacitando a líderes indígenas en asuntos de gestión municipal (64% de la población boliviana vive en el campo). Trabajan en el Programa de Apoyo a la Democracia Municipal (PADEM), dependiente de la Agencia Suiza para la Cooperación y el Desarrollo (COSUDE).

El apoyo a la descentralización administrativa es uno de los pilares en la estrategia de COSUDE.

Parecidos...pero no iguales

“Son dos países rodeados de montañas, sin salida al mar, con una cantidad similar de habitantes: ocho millones; aunque en territorios de distinta dimensión (la superficie de Bolivia es 26 veces más grande que la de Suiza)”, anota Sonia Carlotti.

Precisa inmediatamente: “Pero las brechas son enormes, por sus condiciones de bienestar económico; Suiza es un país altamente desarrollado y Bolivia está entre los más pobres del planeta”.

No obstante las enormes diferencias socioeconómicas dictadas por el poder adquisitivo, hay muchas semejanzas en el área rural. Los campesinos de los Alpes y de los Andes conservan – a su modo -, una relación estrecha con la tierra.

Los unos y los otros saben aceptar la presencia ajena en las temporadas turísticas, aunque en el fondo prefieran lo contrario para dedicarse a sus labores habituales, observa Judith Fasler.

“La relación con el sol, con los elementos de los recursos naturales: tierra, agua, la ‘Pachamama’ (Madre tierra, en quechua), es lo más interesante en las culturas andinas y es lo más rescatable. Nosotros hemos perdido el contacto con la naturaleza y la depredamos mucho, estamos contaminando medio planeta”, coinciden ambas profesionales.

Experiencias

Sonia trabaja con 18 municipios del área rural. Sostiene que gracias al respeto mutuo jamás encontró rechazo alguno en las comunidades quechua y aymara, en las que capacita a los dirigentes ediles.

Un trabajador extranjero (suizo en este caso) no viene a imponer cambios ni visiones de desarrollo, sino a tratar de ampliar la ventana de oportunidades que tiene la gente, sostiene la socióloga ginebrina.

“No imponemos un cambio en su cultura, modo de actuar, ni en su manera de vivir. Les hablamos de las posibilidades que existen, y a ellos les corresponde cambiar o mantener las cosas como están”.

A juicio de Sonia Fasler, las principales falencias de los municipios rurales tienen que ver con cuatro elementos centrales: pobreza, capacidad de gestión municipal, deficiencias en los procesos de educación e información.

“Si bien existen los profesores necesarios, éstos no siempre pueden llegar a sus lugares de trabajo por falta de carreteras o el pésimo estado de los caminos, particularmente en época de lluvias, cuando los niños indígenas directamente no asisten a los colegios”.

“Otro problema es la información, en algunos municipios no hay electricidad, y eso significa que no tienen acceso a los medios de comunicación (radio, televisión) y mucho menos a periódicos”, añade.

Judith está en Bolivia a invitación de INTERTEAM, una ONG Suiza que presta apoyo técnico en Bolivia, El Salvador y Nicaragua. Trabajó durante un año en la comunidad aymara de Santiago de Callapa, a 180 kilómetros de La Paz, y que es una de las muchas afectadas por el éxodo de sus habitantes a las ciudades.

Corrupción

Tanto Sonia como Judith coinciden en que la corrupción es uno de los problemas que más afecta a este país andino; desde el gobierno central hasta los municipios, aunque en el área rural este flagelo se puede controlar más mediante las organizaciones de base.

A juicio de las dos ciudadanas suizas no se puede decir que la descentralización administrativa haya generado el mismo proceso en la corrupción, porque “trabajando con organizaciones indígenas nos hemos dado cuenta que la articulación entre los actores es un elemento esencial para evitar la corrupción”.

Por lo demás, las colaboradoras helvéticas han asistido a diferentes rituales propios del país altiplánico, entre ellos la festividad del año nuevo aymara, el 21 de junio, una costumbre ancestral en la que se pide suerte sacrificando una llama.

Sonia y Judith se enamoraron de Bolivia y su deseo es quedarse, aún después de la conclusión de sus contratos. Tienen la intención de radicar en comunidades rurales. Lo que más extrañan de Suiza: la familia.

swissinfo, Félix Espinoza R., La Paz

Contexto

Semejanzas entre Suiza y Bolivia:

Ambos países tienen paisajes montañosos.

Carecen de salida al mar.

La población de cada uno es de cerca de 8 millones de habitantes.

Diferencias:

El territorio boliviano es 26 veces más grande que el suizo.

Suiza es uno de los países más ricos del contexto internacional.

Bolivia, uno de los más pobres.

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