Suiza busca mercados en Libia

Más de un tercio del petróleo consumido en Suiza viene de Libia. Keystone

Una delegación de empresarios suizos inicia visita de 4 días en Libia con el objetivo de reforzar las relaciones comerciales entre ambos países.

Este contenido fue publicado el 30 abril 2004 - 11:14

El viaje se lleva a cabo cuando el levantamiento de las sanciones económicas permite a Trípoli abrir su mercado a los extranjeros.

La delegación suiza permanecerá en Libia hasta el próximo 4 de mazo. Está encabezada por el jefe de relaciones económicas bilaterales en la Secretaría de Estado para la Economía, (SECO).

Jörg Reding viaja acompañado por otros miembros de SECO, pero sobre todo, por delegados de la cámara árabo-suiza de comercio e industria, y por 20 representantes de la economía suiza.

Estos empresarios representan principalmente a los sectores de las finanzas, la educación, el turismo, la consultoría, los textiles, la salud y la alimentación.

El viaje tiene lugar en un momento en que Trípoli trata de abrir sus mercados a los medios extranjeros de negocios. Más que nunca esto ha sido posible por la supresión de las sanciones económicas decidida por el Consejo de Seguridad de la ONU, en septiembre último.

Los muertos de Lockerbie

El embargo contra Libia había sido impuesto a raíz de la explosión, en pleno vuelo, de un Jumbo Boeing 747, en 1988, sobre la pequeña localidad escocesa de Lockerbie.

El atentado había causado la muerte de 270 personas. Un tribunal escocés condenó a Libia por asesinato masivo.

Desde el levantamiento de las sanciones, Mouhamar Khadafi, ha hecho todo lo posible por reforzar los vínculos de su país con el exterior. El jueves último, el dirigente libio realizó una visita histórica en la sede de la Unión Europea, en Bruselas.

En opinión de Jörg Reding, estos recientes desarrollos, sumados al movimiento de reforma y de liberalización del mercado libio, tienen todo el aspecto de una buena noticia para los sectores suizos de negocios.

“Muchas cosas han sucedido en los últimos meses. Libia está tratando verdaderamente de abrir su economía y de introducir una serie de reformas”, explica Reding. “Por esto, la misión tiene un carácter exploratorio y deberá permitirnos observar lo que realmente acontece en el terreno”, añade el embajador helvético.

Un socio importante

En opinión de la delegación, se trata de construir sobre fundamentos ya sólidos. En efecto, Libia es el segundo socio comercial de Suiza en el continente africano, después de Sudáfrica.

Libia es también para Suiza su primera fuente de energía. El bruto libio representa más de un tercio del consumo total suizo de petróleo y más del 90% de las exportaciones libias hacia la Confederación.

Jörg Reding considera que aún queda un margen posible de mejora en las relaciones comerciales entre los dos países. Particularmente en lo relativo a las exportaciones suizas hacia el país de África del norte.

Las cifras son elocuentes. Mientras el valor total de las exportaciones libias hacia Suiza llega, cada año, a 750 millones de francos suizos, al mismo tiempo, Suiza no vende a su socio sino por un valor de 120 a 130 millones de francos.

Por esta razón la delegación encabezada por Jörg Reding tratará de promover industrias suizas clave como la química, los sectores farmacéutico y agroquímico.

Por otra parte, los inversionistas extranjeros consideran que el mercado turístico de Libia está aún en fase exploratoria. Esto explica la presencia en la delegación suiza de representantes de la hotelería.

Sólida competencia

Ahora bien, en el terreno cultural y político los dos países están relativamente distantes. Jörg Reding no descarta algunos problemas relacionados con la burocracia del régimen Khadafi.

“Cuando los suizos van a Libia deben saber que no existen soluciones rápidas y deben adaptarse a otra cultura, aceptar otra manera de negociar y considerar que las cosas pueden marchar con más lentitud que en otras partes”, advierte Reding.

El tema humanitario es otro obstáculo potencial. En este campo el Estado libio es muy criticado.

En febrero último, un informe de Amnistía Internacional acusaba a Libia de repetidas violaciones de los derechos humanos y se refería a un “clima de miedo” entre la población. Jörg Reding estima que estos problemas tienen carácter político y que no conciernen a los medios de negocios.

Swissinfo, Joanne Shields
(Traducción Jaime Ortega)

Datos clave

El viaje se lleva a cabo cuando el levantamiento de las sanciones económicas permite a Trípoli abrir su mercado a los extranjeros.

End of insertion

Contexto

Las exportaciones suizas hacia Libia se elevaron a 120 millones de francos en 2003.
Suiza importa de Libia sobre todo petróleo y exporta productos farmacéuticos, máquinas y vehículos principalmente.
La ONU levantó el embargo económico contra Libia en septiembre de 2003.
En 2003 la economía libia creció en un 5,6%.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo