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Suiza entierra la etiqueta de ‘paraíso fiscal’

Suiza ha suscrito más de 70 convenios de doble imposición con países del mundo entero. Keystone

Tras el Senado, la cámara baja aprobó el jueves los 10 primeros convenios tributarios (CDI) bajo reglas de la OCDE que Berna ha firmado con otros países.

Este contenido fue publicado el 11 junio 2010 - 11:01

Suiza asume el compromiso de entregar información a otros gobiernos cuando se sospeche evasión de sus contribuyentes con cuentas helvéticas. Inconforme, la derecha conservadora buscará los apoyos necesarios para someter el tema a referéndum.

Diez convenios bilaterales para evitar la doble imposición -conocidos en el ámbito internacional como CDI, recibieron luz verde la mañana del jueves en el pleno del Consejo Nacional.

Las contrapartes de Suiza fueron Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Dinamarca, México, Austria, Noruega, Finlandia, Luxemburgo y Qatar.

El gesto de la cámara baja está lejos de ser un mero trámite legislativo.

Los diputados escribieron el último capítulo de una zaga activada por la comunidad internacional, pero protagonizada por los poderes públicos, para poner fin a un secreto bancario que parecía a prueba de todo.

Fraude y evasión, lo mismo

Concretamente, la decisión de la cámara baja implicará que la plaza financiera suiza elimine la distinción entre ‘fraude’ y ‘evasión fiscal’ que defendió a capa y espada desde 1934, año en el que se dotó de validez jurídica al secreto bancario.

Con la reforma, Suiza acepta colaborar e intercambiar información con otros gobiernos –previa petición concreta-, cuando sospeche que un cliente extranjero de la banca helvética es evasor en su país de origen.

La votación del Consejo Nacional confirma el respaldo que ya había dado a esta iniciativa la otra cámara, el Consejo de los Estados, que avaló cinco CDI el pasado jueves (31.03) y que había validado cinco más en marzo pasado (durante la sesión de primavera del Parlamento).

Camino sin salida

El Poder Legislativo tenía pocas alternativas y un escaso margen de acción.

Suiza despertó el 2 de abril de 2009 con la noticia de que formaba parte de la ‘lista gris’ de paraísos fiscales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), un dudoso privilegio que compartía con Austria, Luxemburgo, Bélgica o Brunei.

Y un desprestigio que, de continuar, podía costarle a la plaza financiera suiza miles de millones de francos.

La única forma de abandonar la ‘lista gris’ era aceptar las reglas de la OCDE, incluido el controvertido Artículo 26 de su Modelo de Convención Fiscal, que exige el intercambio de información entre gobiernos antes sospechas de evasión por parte de sus contribuyentes.

Suiza debía firmar 12 CDI bajo las normas de la OCDE –una cifra determinada de forma arbitraria por la propia organización- para abandonar la condición que le acercaba al estatus de paraíso fiscal.

Un objetivo que consiguió en septiembre, tras seis meses de trabajo intenso y después de haber cumplido con el número de acuerdos solicitados por la organización basada en París.

No obstante, para que éstos entren en vigor era necesario someterlos a la aprobación de los respectivos parlamentos. Y éste es justo el proceso que acaba de concluir el Legislativo suizo esta semana.

Oposición y referéndum

Durante el debate del jueves, la izquierda suiza (Partido Socialista) intentó ir más allá del contenido de los CDI al obligar al gobierno suizo a comprometerse a colaborar con otros Estados –vía la entrega de información bancaria- incluso cuando los datos sobre evasores sean obtenidos de forma ilegal.

Es decir, incluso cuando provinieran del robo o la compra de CD, como ha sucedido con Alemania. La propuesta de la izquierda fue rechazada.

Pero los 10 convenios fueron aprobados en lo general, ante la inconformidad de la derecha conservadora: La Unión Democrática del Centro (UDC) confirmó su desacuerdo con los convenios y reiteró que está en contra de abolir la distinción entre ‘fraude’ y ‘evasión fiscal’.
Por ello, trabajará a partir de hoy en lograr el respaldo que requiere para someter la flexibilización del secreto bancario a referéndum.

No habrá intercambio automático

Para tranquilizar a los detractores de los CDI, el Ministerio suizo de Finanzas reiteró que no consentirá el intercambio automático de información con otros gobiernos.

En la tribuna de la cámara baja, el ministro de Finanzas, Hans-Rudolf Merz afirmó:

“Los CDI son vitales para la plaza financiera suiza, garantizan una sana relación con el resto del sistema financiero internacional y con los otros estados, pero esto no significa que cederemos a entregar información en bloque ni a la política de ‘fishing expeditions’”,

Y para garantizar lo anterior, se comprometió, a que el gobierno trabajará en breve en una legislación que regule los procedimientos que seguirán las demandas de intercambio de información de otros gobiernos.

Así, y por parte de los poderes públicos, el último capítulo de la zaga descrita ha concluido. Y sólo el poder de un referéndum aupado por la UDC podría hacer a Suiza desandar el camino de su secreto bancario.

Andrea Ornelas, swissinifo.ch

CONTEXTO

Suiza está a favor del intercambio de información bancaria entre gobiernos cuando se presuma evasión de los contribuyentes, pero en casos “concretos y fundados”.

Está en contra del intercambio masivo y automático de coordenadas, lo que se conoce como ‘fishing expedition’.

Los Convenios para Evitar la Doble Imposición (CDI) bajos las reglas de la OCDE fueron sometidos a la aprobación de los cantones y recibieron también la opinión de los bancos antes de ser enviados al Parlamento para su aprobación.

Suiza consideraba como delito el fraude fiscal, es decir, el incumplimiento doloso de las obligaciones tributarias mediante el falseo deliberado de información.

Ahora tendrá que considerar también como delito la evasión (la omisión en el pago de impuestos).

Dado que los nuevos CDI implican nuevos compromisos relevantes para Suiza, está abierta la posibilidad para que los primeros convenios sean sometidos a un referéndum facultativo.

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DATOS CLAVE

Suiza decidió el 13 de marzo de 2009 revisar su política de colaboración fiscal con otros gobiernos, lo que implicaba la flexibilización del secreto bancario.

Pese a ello, el 2 de abril de ese año fue incluida en la ‘lista gris’ de paraísos fiscales de la OCDE.

En 2010, Suiza cuenta con más de 70 convenios para evitar la doble imposición (CDI), pero sólo 25% de ellos cumplen con las reglas de la OCDE.

La ‘lista negra’ de paraísos fiscales de la OCDE desapareció en 2009, pero aún se mantienen en la ‘lista gris’ países como Costa Rica o Uruguay.

Suiza se inscribe en la ‘lista blanca’ con potencias como EEUU, Japón, Francia, Alemania o Italia.

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