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Suiza no es un paraíso fiscal

El ministro de Finanzas suizo, Kaspar Villiger, defiende la integridad de la plaza financiera helvética. Keystone

El ministro de Finanzas, Kaspar Villiger, defiende de nueva cuenta el secreto bancario ante periodistas internacionales en Ginebra. El consejero federal advierte que Suiza no es un gran cofre a donde pueden ir a refugiarse los capitales mal habidos.

Este contenido fue publicado el 23 octubre 2000 - 18:45

"Suiza no es un paraíso fiscal. Nuestro arsenal legislativo es uno de los más duros de toda Europa y eso no lo toman en cuenta nuestros críticos", dijo Kaspar Villiger en Ginebra.

El ministro de finanzas de Suiza dijo que existen muchos casos de ex-dirigentes extranjeros que han colocado sus fortunas en instituciones financieras helvéticas. Pero cuando sus países de origen han reclamado esos capitales, Suiza ha colaborado en su devolución porque se ha encontrado que el origen de los mismos es fraudulento.

En su comparecencia ante el Club Suizo de la Prensa, en Ginebra, el patrón de las finanzas nacionales citó el caso de Nigeria, país con el que Suiza ha trabajado para repatriar los haberes del ex dictador Sami Abacha y agregó que la lista de países con los cuales se mantiene una buena cooperación podría ampliarse.

"En el caso de Yugoslavia, Suiza ha bloqueado las cuentas del señor Milosevic y, si el nuevo régimen demuestra que ese dinero pertenece al erario público, nuestro país está dispuesto a regresar esos fondos a Belgrado", afirmó.

De manera que, agregó Villiger, Suiza no es un gran cofre a donde pueden ir a refugiarse los capitales mal habidos.

Ley sobre blanqueo de dinero

En su intervención ante la prensa suiza y extranjera, el consejero federal también se refirió a la nueva Ley sobre el Blanqueo de Dinero, que cubre un sector muy vasto de las operaciones financieras.

Advirtió que esta legislación no solamente rige a los bancos y los comerciantes de títulos, sino también a todos los intermediarios financieros: abogados, fiduciarios, agentes de cambio y otros.

Kaspar Villiger consideró que, con esta ley, Suiza ha ido mas lejos que otros países europeos. Pero estos avances no son reconocidos en otras partes.

"A Suiza siempre se le culpa del lavado de dinero, del tráfico de cigarrillos y de otros delitos más. Pero nunca se dice que, cuando llega algo así a nuestro territorio, forzosamente la mercancía que circula ilegalmente dentro de nuestras fronteras, tuvo que pasar primero por los países de la Unión Europea, porque Suiza está en medio de ellos" aclaró el ministro..

Por eso no nos parece justo que sólo se nos critique y no se nos reconozcan los esfuerzos que hacemos en la materia, martilló Villiger.

El consejero federal dijo ser un convencido de la diplomacia de colaboración, en lugar de asumir actitudes de reproche.

El ministro de finanzas reconoció, sin embargo, que el sector financiero ocupa una plaza importante en el seno de la economía helvética y cifró en un 10 por ciento el aporte que proporciona al Producto Interno Bruto.

Protección a los clientes bancarios

El secreto bancario no protege a los bancos, sino a sus clientes. Y esta protección de la esfera privada es un derecho individual. Su objetivo no es favorecer los abusos sino de asegurar la mejor protección posible a cada uno contra la curiosidad de la administración estatal, afirmó.

Así como en materia de salud, cada individuo tiene derecho al secreto médico con relación a sus informaciones personales, en el dominio de la economía pública ocurre lo mismo. "Desde nuestro sentido, el secreto bancario tiene su sitio en nuestro sistema. Porque es la expresión de un derecho fundamental a la protección de la esfera privada", expresó el consejero federal.

Kaspar Villiger se dijo convencido de que el sistema fiscal suizo, con un impuesto anticipado suficientemente alto puede ser disuasivo. Este medio es más apropiado y más eficaz que el propuesto por la Unión Europea, advirtió.

En síntesis, Villiger dijo claro y fuerte que Suiza defiende el secreto bancario. Pero, por otro lado, Suiza "no quiere dinero de origen fraudulento" y, lo que es más, "no lo necesitamos" puntualizó el ministro de Finanzas.

Enrique Dietiker

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