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Suiza ya tiene ocho medallas

A un paso de conseguir oro en Salt Lake City

(Keystone)

La octava podría ser dorada si el equipo femenino de 'curling' (petanca sobre hielo) logra vencer este jueves al británico.

El competidor de 'skeleton' (deslizador individual que alcanza grandes velocidades en el tobogán de hielo), Gregor Stähli, añadió la séptima presea al medallero helvético en Salt Lake Citiy.

Tras una primera manga deficiente que, sumada a la caída intempestiva de nieve, restó las posibilidades de confirmar su condición de favorito y lo relegó al tercer lugar, detrás del estadounidense, Jim Shea, y el austriaco Martín Rettl, ganadores de las medallas de oro y plata, respectivamente.

Campeón de su disciplina en 1994 y segundo en el año 2000, el deportista zuriqués de 34 años llegó a las Olimpiadas luego de una pausa de cinco años, que, sin embargo, no incidió en su rendimiento global.

"En la primera manga partí bastante mal y perdí mucho tiempo, pero conseguí recuperar al final", precisó el veterano atleta suizo, que ya considera la posibilidad de dejar el tobogán de hielo de alta velocidad.

El 'curling' se consagra

Las cuatro integrantes del equipo femenino de 'curling' suizo, ya tienen asegurada una medalla de plata que dentro de poco puede adquirir el color dorado. El último escollo es la representación británica en la prueba final de esta disciplina.

La posibilidad de victoria no es descabellada si sopesamos las cinco victorias obtenidas por el equipo hasta ahora. Nadia Röthlisberger, Laurence Bidaud, Tanya Frei, Mirjam Ott y Luzia Ebnöther han dejado, además, constancia de una serenidad a toda prueba.

Con ese argumento superaron a Estados Unidos en un partido de semifinal que parecía favorecer a las dueñas de casa. Su reconocida capacidad técnica para hacer deslizar las piedras provistas de una asa hasta la meta les permitió remontar un resultado parcial adverso y alzarse con una victoria por 9-4.

Cabe recordar que el 'curling' es relativamente nuevo en las Olimpiadas de Invierno. Tiene presencia oficial desde los Juegos de Nagano 1998, aunque en ocasiones anteriores tuviera carácter de exhibición muy apreciada.

Una medalla olímpica dorada en Salt Lake City constituiría el mayor triunfo del equipo femenino suizo de 'curling', en cuyo palmarés ya figuran dos campeonatos mundiales (1979 y 1983).

En esta disciplina peculiar participan cuatro jugadores sin la vigilancia de un árbitro y tienen la misión de deslizar la pesada bola de granito (20 kilos) sobre la pista de hielo hasta el sitio preciso de la meta. En ese afán, la labor de quienes trabajan con "la escoba" para acelerar o retrasar el curso de la esfera es esencial.

Mientras el plantel femenino se apresta a disputar la presea dorada, el masculino tuvo menos suerte, perdió en la semifinal ante Noruega, pero podría hacerse con la de bronce si logra vencer al campeen mundial y europeo de la disciplina, Suecia.

Botín aceptable

La impecable actuación de Simon Amman, ganador de dos medallas de oro en salto de trampolín dio comienzo a un botín de preseas aceptable. Hasta ahora son ocho.

Sin embargo, la representación helvética en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City acumula medallas en deportes menos tradicionales, como el trampolín, la tabla de 'snowboard', y el 'curling' que de esta manera relegan a las disciplinas tradicionales del esquí alpino y nórdico.

Más allá de esta consideración, lo importante es, además de participar, traer algún trofeo que no sólo acrecienta el palmarés deportivo de cada atleta y federación deportiva, sino, sobre todo, incentiva a las futuras figuras.

Juan Espinoza y agencias


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