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Una reunión entre el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, y el Alto Comité de Negociaciones (ACN), de la oposición, el 19 de mayo de 2017, durante la última ronda de negociaciones intersirias en Ginebra

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Los diálogos de paz sobre Siria bajo la égida de la ONU en Ginebra terminaron este viernes sin avances significativos, mientras aumentaba la tensión a raíz de un bombardeo estadounidense, la víspera, contra fuerzas prorrégimen en Siria.

Al término del encuentro de cuatro días, el enviado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, indicó en una rueda de prensa su intención de retomar en junio las conversaciones entre el régimen y el Alto Comité de Negociaciones (HCN), que agrupa a la oposición.

Las negociaciones sólo permitieron un avance tangible: el régimen y la oposición aceptaron reunirse por separado con funcionarios de Naciones Unidas para abordar "cuestiones jurídicas y constitucionales".

Esas reuniones tendrán lugar durante las rondas de negociación y también en otros periodos. "No vamos a redactar una Constitución, pero esto será de gran ayuda", aseguró De Mistura.

El diplomático ítalo-sueco también explicó que, por falta de tiempo, los participantes en el encuentro de Ginebra no pudieron debatir los cuatro temas previstos en la agenda: la lucha contra el terrorismo, la gobernanza (un término confuso para referirse a una transición política), la elaboración de una nueva Constitución y la organización de elecciones.

- 'Agresión' -

Mientras terminaban las conversaciones en Ginebra, la tensión crecía después del bombardeo el jueves de la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra un convoy vinculado al régimen sirio cerca de la frontera con Jordania, seis semanas después de los primeros bombardeos ordenados por Donald Trump en Siria.

Siria condenó una "agresión de la coalición", mientras que el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, citado por la agencia Interfax, afirmó que la decisión del mando estadounidense de llevar a cabo el bombardeo era "ilegítima", "ilegal" y "una nueva violación grave de la soberanía de Siria".

"La seudocoalición atacó ayer a las 16H30 (13H30 GMT) una posición del ejército árabe sirio en la carretera de Al Tanal (sureste), matando a varios mártires y causando daños materiales", indicó una fuente militar citada por la agencia oficial siria Sana.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), ocho personas, "no sirias en su mayoría", fallecieron en el bombardeo.

El bombardeo alcanzó un convoy de "fuerzas" que apoyan al régimen de Damasco, según un portavoz militar de la coalición antiyihadista, el coronel estadounidense Ryan Dillon.

El ataque al convoy fue provocado "por un movimiento ofensivo, con capacidad ofensiva, de lo que pensamos eran fuerzas dirigidas por Irán", dijo por su parte el jefe del Pentágono, Jim Mattis, agregando que no estaba seguro de si había iraníes en el terreno.

Un portavoz del ACN, Yehya Al Aridi, consideró que se trataba de una "acción robusta contra las fuerzas extranjeras que han transformado Siria en un gran campo de batalla".

- Grupo de expertos -

En seis años, esta devastadora guerra ha causado más de 320.000 muertes, forzado a la mitad de la población a abandonar sus hogares y destruido la economía y las infraestructuras de este país de Oriente Medio.

El conflicto ha dado lugar a todo tipo de atrocidades: masacres de civiles, uso de armas químicas... La última de ellas se dio a conocer el lunes, cuando Estados Unidos acusó al régimen de Bashar al Asad de incinerar en un "crematorio" a parte de los miles de prisioneros asesinados en los últimos años.

Los esfuerzos por acabar con la guerra de Siria se llevan a cabo en dos circuitos paralelos: las negociaciones políticas formales, en Ginebra, y otras conversaciones centradas en cuestiones de seguridad, en Astaná, la capital de Kazajistán, a iniciativa de Turquía, apoyo de los rebeldes, y de Rusia e Irán, aliados del régimen de Asad.

El 4 de mayo, estos tres países firmaron un importante acuerdo que preveía crear "zonas de distensión" en Siria para limitar el derramamiento de sangre.

En Ginebra se han organizado cinco series de diálogos indirectos -pues ambas delegaciones rechazan hablar cara a cara- desde 2016, auspiciados por De Mistura, en vano, pues todas se han estancado al abordar el tema del destino del presidente sirio, cuya salida exige la oposición.

AFP