Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Traducción telefónica simultánea Dar a luz sin comprender a nadie

Una de las servidoras del servicio de traducción al momento de comunicar a una traductora a un cliente de un centro de atención a mujeres.

(swissinfo.ch)

Parturienta y partera no hablan el mismo idioma en momentos en los que comprenderse es apremiante. Desde hace dos años, un servicio telefónico de traducción hace más sencilla la tarea en el hospital en situaciones como esta.

El parto está por ocurrir. La mujer embarazada solo habla árabe. Desde la sala de partos, una llamada telefónica localiza a Inaia Noureddine a media noche, traductora de raíces libanesas y que trabaja desde hace un año en el Servicio Telefónico Nacional de Traducción.


“Pude percatarme de cómo se sentía esta madres en el hospital, al no comprender ni una sola palabra de lo que se le decía. Estaba agradecida por esta atención que pudimos ofrecerle. Pudo calmarse y yo pude acompañarla en el teléfono”, explica Noureddine.

“En la cultura árabe no es común que el padre esté presente en el nacimiento de su hizo”, agrega la traductora. Sin embargo, tal vez más esencial fue su participación al respaldar el trabajo de la partera del hospital, que solo así pudo  concentrase totalmente al nacimiento.

Así como la voz de esta traductora se sumó repentinamente a las tareas de parto en el hospital, así también  terminó súbitamente su tarea, sin enterarse de más detalles del nacimiento.

Sanidad y desafíos interculturales Entender al paciente para curarlo mejor

Hoy, es moneda corriente que el personal médico trate a pacientes que provienen de otras culturas. Las incomprensiones son inevitables. Por ello ...

Entre la vida y la muerte

Las clínicas psiquiátricas también ocupan estos servicios cuando reciben pacientes con características suicidas.

“Traducimos en situaciones de emergencia, hospitales de todo tipo, consultorios, farmacias, clínicas privadas, oficinas gubernamentales, bomberos, puestos de policía y cárceles”, indica Sanja Lukić, directora del servicio nacional telefónico de traducción, dependiente de la organización zuriquesa dedicada a asuntos de inmigración, AOZ.

Este organización trabaja bajo mandato de la Oficina Federal de Salud desde hace casi ya dos años para ofrecer personal cualificado en traducir vía telefónica del alemán, francés e italiano (tres idiomas nacionales suizos) a otros 50 idiomas, y viceversa.

Para las doce lenguas extranjeras más comunes hay suficiente oferta, sin embargo, “para idiomas menos comunes se necesita a veces de más tiempo para conseguir al traductor”, explica Sanja Lukić. 

A veces se trata de intervenciones en conversaciones muy emocionales. Estos 300 traductores tienen el deber de mantener en secreto las informaciones conocidas durante sus intervenciones.

Además, para su tarea poseen un permiso especial de traducción intercultural o un certificado de interprete, además de recibir formación específica para la traducción telefónica.

Aquel que demanda su trabajo, paga 3 francos por minuto.

Uno de los hospitales que también emplea este servicio es el de Solothurn (cerca de Berna). El gobierno cantonal asume los gastos.

“En situaciones de emergencia es genial”, indica Gudrun Hochberger, directora de atención al paciente. “Algunas personas tienen sus reservas de la traducción telefónica, pero uno vez que se utiliza el servicio, se convence de su utilidad y el profesionalismo de los traductores”.

Servicio Telefónico Suizo de Traducción

El Servicio Telefónico Suizo de Traducción se contacta bajo el número 0842 442 442 (marcado en el interior helvético). Los operadoras hablan alemán, francés e italiano y conectan las 24 horas del día con traductores en doce idiomas: albanés, araba, bosnio, croata, serbio, italiano, kurdo, portugués, ruso, somalí, español, tamil, eritreo y turco.

La llamada se cobra a 3 francos por minuto (con un límite mínimo menor de 30 francos por llamada, equivalente a 10 minutos de conversación).

Fin del recuadro

Lejos del objetivo

La iniciativa nació como proyecto piloto de la Oficina Federal de Salud y durante tres años se encarga de los costos, con una aportación de alrededor de un millón de francos suizos. El proyecto debe funcionar de forma autónoma en 2014. Pero de esa meta está lejos el servicio, utilizado entre 70 a 110 veces al mes.

“Las cifras previstas de empleo del servicio fueron irrealistas al calcular varias miles de llamadas al mes”, clarifica Thomas Spang, de la Oficina Federal de Salud.

"Tales cálculos solo se alcanzarían si las aseguradoras en caso de enfermedad asumieran los costos del servicio”, sentencia.

Sin embargo, estas empresas encargadas de este seguro obligatorio en Suiza, pero en manos de la iniciativa privada, rechazan asumir los costos al argumentar que el servicio no tiene que ver con el tratamiento médico en sí mismo.

Dos iniciativas parlamentarias para terminar con ese argumento no obtuvieron el eco necesario en el Legislativo suizo.

Pese a ello, Thomas Spang confía en que tarde o temprano este servicio será considerado como necesario más allá de los círculos concernidos, ya que se trata de un respaldo necesario y su empleo va en aumento.  “Con ello se pueden evitar tratamientos inadecuados e, incluso, salvar vidas en ciertas situaciones”.

Como por ejemplo para hacer comprender a un paciente en la sala de emergencias que un medicamente determinado le provoca una reacción alérgica grave o en casos donde comprender la palabra pujar, es esencial durante un parto.


Traducido del alemán por Patricia Islas, swissinfo.ch

Neuer Inhalt

Horizontal Line


Instagram

Síganos en Instagram

Síganos en Instagram

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes