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El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, termina una rueda de prensa en la Embajada de su país en Washington el 10 de mayo de 2017

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El presidente estadounidense, Donald Trump, pidió este miércoles a Rusia refrenar al presidente sirio, Bashar al Asad, y su aliado Irán, al tiempo que Washington y Moscú buscan impulsar su frágil relación con una reunión de alto nivel en la Casa Blanca.

Lavrov, el funcionario de mayor nivel en visitar Washington desde que Trump llegó al poder en enero, obtuvo una poco habitual invitación al Despacho Oval de la mansión presidencial para un encuentro cara a cara con el líder estadounidense.

Pero la reunión y una inmediatamente anterior con el secretario de Estado, Rex Tillerson, se vio ensombrecida por la tormenta política desatada la víspera por la decisión de Trump de despedir al director del FBI, James Comey, quien estaba a cargo de una investigación sobre si asistentes de campaña de Trump se coludieron con Rusia para influir en las elecciones.

"Tuvimos una muy, muy buena reunión", dijo Trump poco después de verse con Lavrov. "Vamos a detener los asesinatos y las muertes" en Siria, añadió.

Pero igualmente le dijo al titular de la diplomacia rusa que Moscú debe "refrenar al régimen de Asad, a Irán y los aliados de Irán", indicó la Casa Blanca en una nota.

Lavrov, quien viajó a Estados Unidos a buscar el apoyo de Washington a un plan ruso para crear zonas de seguridad en Siria, dijo que se discutió sobre "mecanismos concretos que podemos manejar en conjunto".

"Tenemos el mutuo entendimiento de que, como actores activos en el proceso diplomático en Siria, vamos a entablar estos contactos juntos y con otros países clave, especialmente aquellos en la región", dijo.

Críticos de Trump pegaron el grito en el cielo por la invitación a la Casa Blanca a Lavrov, cuyo Gobierno es acusado por las agencias de inteligencia estadounidenses de interferir en las elecciones de noviembre, en beneficio del líder republicano.

- "Invento" -

El despido del director de la policía federal enfureció a la oposición demócrata, que exigió que la investigación sobre la supuesta injerencia rusa pase a manos de una comisión legislativa o de un fiscal independiente.

El mismo Lavrov, que visitó Washington por última vez en agosto de 2013, rechazó todos los alegatos de intromisión electoral como un "invento" y prefirió concentrarse en el contenido de las reuniones.

"El presidente Trump claramente confirmó su interés en construir relaciones mutuamente beneficiosas y pragmáticas" con Rusia, dijo a los periodistas.

En Moscú, el presidente Vladimir Putin se reunió el miércoles con su consejo de seguridad para discutir sobre las relaciones con Estados Unidos, dijo el portavoz del Kremlin a la agencia noticiosa RIA Novosti.

Las relaciones entre estos viejos enemigos de la Guerra Fría se deterioraron bajo el Gobierno de Barack Obama, tras la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014 y su firme apoyo al presidente sirio.

Ni Washington, que apoya a la oposición siria, ni Moscú, que apoya al régimen de Damasco, han logrado encontrar una solución al conflicto sirio, que desde marzo de 2011 ha dejado más de 320.000 muertos y desplazado a millones de refugiados.

Bajo el Gobierno de Trump, Estados Unidos se ha retirado gradualmente del proceso diplomático, dejando a Rusia el liderazgo.

Estados Unidos no tomó partido en el acuerdo logrado por Rusia e Irán, que apoyan al Gobierno sirio, y por Turquía, que respalda a los rebeldes, firmado el pasado jueves en la capital kazaja de Astaná para establecer zonas de seguridad en Siria.

- "Zonas de distensión" -

El acuerdo establece la creación de cuatro "zonas de distensión" para un alto al fuego, prohíbe los vuelos y autoriza la entrega de ayuda humanitaria.

Washington ha dado una cautelosa bienvenida al plan, citando preocupaciones por el papel de garante de Irán, aunque expresó su confianza en que el acuerdo siente las bases para un posterior arreglo.

Todos los altos al fuego acordados desde que estalló el conflicto sirio han fracasado en conseguir un fin permanente de los combates, mientras Moscú y Washington mantienen posiciones encontradas sobre el destino de Asad.

La llegada de Trump a la Casa Blanca no ha conducido a un acercamiento con Rusia e incluso a comienzos de abril Estados Unidos lanzó un ataque contra el régimen sirio en represalia por el supuesto uso de armas químicas.

Pero este miércoles las conversaciones parecían cordiales. Trump "enfatizó su deseo de construir una mejor relación entre Estados Unidos y Rusia", señaló la Casa Blanca.

Sobre Ucrania, la Casa Blanca dijo que Trump "insistió en la responsabilidad de Rusia de implementar completamente los acuerdos de Minsk" para poner fin al conflicto.

Lavrov y Tillerson se verán nuevamente el jueves en Fairbanks, Alaska, en una reunión del Consejo Ártico, un foro intergubernamental para cooperación en medio ambiente, petróleo y minería, navegación, pesca y turismo.

El Consejo congrega a ocho países con costa en el océano Ártico: Canadá, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Suecia, Rusia y Estados Unidos.

AFP