AFP internacional

Recep Tayyip Erdogan gesticula durante un discurso que dio el pasado 12 de marzo en Estambul

(afp_tickers)

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan volvió a atacar violentamente este miércoles a Europa, donde según él "el espíritu del fascismo está desbocado", y su canciller advirtió que podrían revocar el acuerdo de repatriación de migrantes ilegales.

En paralelo, la crisis diplomática se extendió a Twitter, donde hackers presuntamente favorables a Erdogan piratearon varias cuentas oficiales y publicaron mensajes similares a las acusaciones del presidente.

Holanda "no tiene nada que ver con la civilización, ni con el mundo moderno, fueron ellos los que masacraron a más de 8.000 bosnios musulmanes en Bosnia Herzegovina, durante la masacre de Srebrenica" en 1995, dijo Erdogan en un discurso.

Srebrenica era un enclave bajo protección de los cascos azules holandeses de la ONU. En julio de 1995, durante el conflicto yugoslavo, las fuerzas serbias de Bosnia mataron a cerca de de 8.000 musulmanes, hombres adultos y niños. Se trata de la peor matanza cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Una historia que continúa atormentando a Holanda, donde una investigación provocó la dimisión del gobierno en 2002 y donde, en septiembre de 2013, después de un veredicto de un tribunal holandés, el país se convirtió en el primer Estado del mundo considerado responsable de los actos de sus soldados bajo mandato de la ONU.

El primer ministro holandés Mark Rutte ya había calificado de "falseo nauseabundo de la historia" una primera declaración de Erdogan sobre la masacre.

Luego el canciller turco Mevlut Cavusoglu lanzó una advertencia en toda regla al conjunto de la UE, con la que su país firmó hace un año un importante acuerdo de lucha contra la inmigración ilegal, que causó enorme nerviosismo en el continente el año pasado.

"Podemos suspender [el acuerdo] unilateralmente. No hemos informado aún a nuestros socios [de la UE], depende de nosotros" advirtió el canciller.

- Prohibición a ministros turcos -

El más reciente conflicto diplomático con Turquía empezó con las restricciones de Alemania y Holanda a la celebración en su territorio de mitines a favor de Erdogan, que quiere hacer campaña entre la diáspora turca a favor del sí en el referéndum del 16 de abril para ampliar sus poderes presidenciales.

En su discurso, Erdogan también dijo, en alusión a los nazis, que "los judíos fueron tratados de la misma manera en el pasado", en referencia al trato discriminatorio que según él reciben en Europa las minorías étnicas y los musulmanes.

En paralelo, este miércoles varias cuentas en Twitter, entre ellas una de Amnistía Internacional, del ministerio de Economía francés o de la BBC América del Norte, fueron pirateadas con un mensaje favorable a Erdogan.

"Alemania nazis #Holanda nazis. Aquí una pequeña bofetada otomana para ustedes. #Nos vemos el 16 de abril. ¿Quieren saber lo que escribí? Aprendan turco", rezaba el mensaje en turco.

Iba acompañado de un video con pasajes de los discursos de Erdogan. Los hackers también se difundieron capturas de pantalla con cuentas pirateadas del exprimer ministro francés, Alain Juppé, del excampeón alemán de tenis, Boris Becker, o del club de fútbol alemán Borussia Dortmund.

La cuenta del parlamento europeo también fue pirateada y según su portavoz la fuente fue una aplicación tercera llamada Twitter Counter

Esta empresa, con sede en Holanda, anuncio una investigación sobre el hackeo, dijo a la AFP su presidente ejecutivo Omer Ginor.

El ciberataque es una nueva escalada en la crisis diplomática entre Turquía y varios países europeos, en un contexto de citas electorales marcadas por el avance de los movimientos extremistas.

El resultado del referendo turco parece ajustado y el martes Erdogan dijo que la victoria del sí sería la mejor respuesta a los "enemigos" de Turquía.

La última víctima en esta crisis fue una manada de unos 40 bovino de raza Holstein holandesa, que fueron "expulsados" por la asociación de productores de carne turca para enviarlos de regreso a Holanda.

AFP

 AFP internacional