Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

UBS recortó 11% bonos a directivos en 2010

Carsten Kengeter, Director de Banca de Inversión de UBS, recibirá jugoso bono millonario.

Carsten Kengeter, Director de Banca de Inversión de UBS, recibirá jugoso bono millonario.

(Keystone)

El gigante bancario helvético afirmó que aunque sus ganancias crecieron el año pasado, busca un balance entre premios y perspectivas financieras. Los accionistas, no obstante, tendrán la última palabra.

Carsten Kengeter, Director de Banca de Inversión (43 años), recibiría la máxima remuneración: CHF 9,3 millones. El consejero delegado, Oswald Grübel, renunció a cobrar bonos porque le parece suficiente un salario de CHF 3 millones.

UBS presentó este martes (15.03) un documento que los mercados financieros aguardaban con interés y curiosidad: Nuestras compensaciones en 2010.

Un texto en donde, a lo largo de 40 páginas, ofrece detalles sobre su política de pago de salarios y bonos correspondientes al año pasado.

Las sorpresas: Oswald Grübel, consejero delegado y timón operativo del grupo, renunció a cobrar cualquier bono financiero bajo el argumento de que su salario de 3 millones de francos suizos le es suficiente.

Me olvido de bonos en 2010 porque no estuve en posición de agregar valor al patrimonio de nuestros accionistas durante ese año, dijo y precisó que el precio de la acción de UBS cerró el año pasado en un nivel muy semejante al del 2009.

Por su parte, Kaspar Villiger, presidente del Consejo de Administración del UBS y  ex presidente de Suiza, confirmó que de forma voluntaria y unilateral decidió reducir su salario base anual de 2 millones a 850.000 francos.

Un monto que sumado a las remuneraciones adicionales que aceptó se tradujeron en ingresos por 1,49 millones de francos suizos en 2010.

El hombre mejor pagado de UBS fue Carsten Kengeter, titular de Banca de Inversión, con 9,3 millones de francos por el trabajo realizado en 2010. El monto, cabe recordar, es 29% inferior al que Kengeter cobró por 2009, cuando sus ingresos superaron los 12 millones de francos.

Buscando el equilibrio

Helmut Panke, presidente interino del Programa de Recursos y Retribuciones de la Junta Directiva de UBS, dirigió un mensaje a los accionistas del banco en los que habló de la nueva política de equilibrio interno del banco en materia de remuneraciones.

Tanto el Consejo Directivo como el Consejo Ejecutivo del banco, cita Panke, trabajaron en la creación de un balance en materia de remuneraciones. Una política que busca conciliar “las mejoras en el desempeño financiero del grupo, las tendencias en materia de salarios y bonos dentro de la industria bancaria internacional, pero también las perspectivas de rentabilidad de corto plazo y largo plazo del banco”.

La conclusión fue, refiere Panke, aun cuando el desempeño financiero mejoró, y las utilidades repuntaron en 10.000 millones de francos suizos, el fondo destinado al pago de bonos debía fijarse en un máximo de 4.245 millones de francos suizos para el ejercicio 2010, lo que implica una reducción de 11% con respecto al 2009.

Recursos que, explica, serán devengados por centenares de banqueros de UBS de distintos grados de responsabilidad y regiones geográficas.

Menos efectivo y más futuro

UBS aclara en su documento que la parte variable de los bonos que pagará a directivos estará sujeta permanentemente al desempeño futuro y a la solvencia del banco.

Concretamente, UBS anuncia que todo empleado que perciba más de 250.000 francos suizos anuales (salario más bonos) verá diferido al menos 60% del cobro de dichos fondos en los tres años próximos.

Y en el caso de los hombres y mujeres con mayor responsabilidad, hasta 88% del pago de los bonos tiene un carácter diferido, como sucederá en el caso de Kengeter, el hombre mejor remunerado del banco.

Sobre Kengeter y su equipo, UBS hace un guiño en el documento:

Un grupo de empleados de la Banca de Inversión está sujeto a una posposición mayor de los pagos en efectivo derivados de sus bonos (DCP por sus siglas en inglés). Premios que serán pagados luego de cumplirse estrictos requisitos que garantizan que el cobro se reduzca –o elimine- si el comportamiento de algún empleado contribuye a la toma de riesgos para el banco o si pone en riesgo la reputación del UBS, cita.

Préstamos millonarios

Como parte de la política de transparencia a la que obligó la crisis a los grandes bancos, UBS da cuenta también de los préstamos que el propio banco ha otorgado a sus principales hombres.

Concretamente, refiere que Kaspar Villiger no tiene ningún préstamo vigente con UBS, y tampoco Grübel se encuentra en la lista de acreditados.

No obstante, Jürg Zeltner, Director de la División de Administración de Fortunas y Banca Suiza, tiene un crédito en curso por UBS por 5,8 millones de francos suizos.

Y Michel Demaré, uno de los vicepresidentes del banco, recibió un préstamo por 850.000 francos suizos. Y Bruno Gerhig tiene pasivos por 798.000 francos suizos. William Parrett, otro miembro del consejo directivo adeuda por su parte 1,2 millones de francos a UBS.

Accionistas, la última palabra

La propuesta de pagos de bonos a directivos del UBS será sometida nuevamente al aval de sus accionistas durante la Asamblea General del banco prevista en abril próximo.

Con ello, desde el más modesto hasta el más grande accionista del grupo podrá opinar y hacer valer su voz en este tema.

Cabe recordar que en 2010, un total de 54,7% de los tenedores de títulos de UBS aceptaron que el pago de bonos a directivos; frente a un abultado 39,4% que se opuso y un 6% que se abstuvo de votar el 14 de abril del año pasado.

En aquel momento, Villiger reconoció que las remuneraciones adicionales al sueldo son un “tema espinoso”, pero exhortó a los accionistas a revisar el tema con objetividad.

Concretamente, refirió que UBS se enfrenta al dilema de moderar los premios, al tiempo que sobrevive a una férrea competencia en el sector financiero internacional en donde debe premiarse a los financieros más destacados, o tomarse el riesgo de que vayan a trabajar a otras empresas.

Y entonces afirmó que “UBS no podía cambiar solo las prácticas de todo un sector internacional, pero sí comprometerse a conseguir la fidelidad y responsabilidad de sus empleados de alto nivel en el largo plazo”.

UBS CORRIGE CUENTAS 2010

Este martes (15.03), UBS anunció una corrección al alza en su Reporte Anual 2010.

Afirmó que las utilidades atribuibles a los accionistas sumaron 7.500 millones de francos suizos en 2010, alrededor de 373 millones de francos por encima del dato dado a conocer en febrero pasado.

Producto de lo anterior, las utilidades que serán pagadas a los accionistas serán de 1,96 francos suizos por cada acción, esto es, 10 centavos más de lo dicho previamente.

El UBS, que tiene sede en Zúrich y Basilea, es el principal banco de Suiza y emplea a cerca de 65.000 personas.

En Suiza, la Autoridad Supervisora de los Mercados Financieros (FINMA) es la encargada de regular el tema de los bonos. En 2009 emitió ya una serie de principios que deben respetar las grandes instituciones financieras antes de definir dichos premios.

UBS registró tres años consecutivos de pérdidas (2007-2009) y el recién concluido 2010 se convirtió en el ejercicio fiscal que le permitió dejar atrás los estragos de la crisis financiera que vivió el mundo.

Además de su sueldo base de 3 millones de francos suizos, Oscal Grübel recibió un beneficio –no considerado como bono- por 25.600 francos suizos en 2010.

El directivo mejor pagado de UBS, con percepciones por 9,3 millones de francos suizos en 2010, fue Carsten Kengeter y sus ingresos se desagregan de la siguiente manera:

Salario base: 874.626 francos suizos

Compensación variable de su ingreso base (en efectivo): 1 millón de francos

Compensación variable de ingreso (diferida): 2,3 millones de francos

Bono por desempeño: 5 millones de francos (más de 4,2 millones serán cobrados de forma diferida)

Fin del recuadro

swissinfo.ch


Enlaces

×