Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Un checo universal

'Salvador Dalí con un huevo' de Václav Chochola, París 1969. (Librería ‘Art of Paper’)

En Lugano se presenta una exposición fotográfica de Václav Chochola, uno de los mayores testigos de la historia política, social, deportiva y artística del siglo XX.

En la muestra de la librería 'Art of Paper' de Lugano encontramos fotografías famosas que casi todos hemos visto reproducidas alguna vez, quizás sin saber que pertenecían al autor moravo.

Tenemos el caso, por ejemplo, de la conocida fotografía 'Salvador Dalí con un huevo', que le ha dado la vuelta al mundo, o de las fotos dedicadas a las bailarinas del 'Crazy Horse' de París.

Nacido en 1923 en un suburbio de Praga, Chochola comenzó a darse a conocer en 1940, con trabajos donde se retraían sobre todo deportistas y gente de teatro.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial comenzó a frecuentar al Grupo de Artistas 42, del cual formaban parte los pintores Soucek y Smetana, el fotógrafo Hák y los teóricos del arte Chalupeky y Kotalik.

Las fotografías de ese período resienten vistosamente la influencia del Grupo 42, interesado en propiciar un "civismo imaginativo". El "contagio" es evidente, especialmente en las fotos ambientadas en arrabales, hacía las afueras de la ciudad, aunque Chochola no se pueda considerar exclusivamente un artista "social".

En 1960 realizó una serie de fotografías durante un viaje a Vietnam. Su horizonte, ensanchado con las experiencias orientales, detectó entonces actitudes, formas de vida, costumbres y valores diferentes, los cuales, no obstante caractericen otras sociedades, nos parecen familiares, porque su mirada es la de un testigo de la vida cotidiana de cualquier persona: los afectos, la casa, la compra, el paseo, la lectura, etc. La naturalidad de sus tomas ha hecho de Chochola un artista clásico por definición.

Más tarde se transfirió a París, donde respiró el efervescente clima "bohemio" de la ciudad- luz, y además, conoció las vanguardias artísticas. De esos años datan sus desnudos, sus naturalezas muertas y las escenas del 'Crazy Horse'.

A primera vista, muchas de estas fotografías se dirían reportajes, pero vistas más a fondo resultan realizaciones complejas, misteriosas, poéticas y casi irreales, a pesar de que retraten con objetividad lo real.

Aquí nos percatamos que lo objetivo de la obra no consiste en imitar la realidad, sino en darle un sentido a lo que se observa. En Chochola una instantánea nos comunica más que un largo discurso.

La producción del artista ha seguido los itinerarios de la estética del siglo pasado sin identificarse necesariamente con un estilo: ha tocado el surrealismo, el simbolismo, el realismo socialista en sus diferentes momentos, conservando, sin embargo, un equilibrio y una originalidad que lo colocan con todos los derechos entre los maestros universales de la fotografía.

Lupita Avilés

×