Un granito lleno de esperanza

El arroz tiene un significado elemental en los países pobres. FAO/Bizzarri

El arroz es un alimento básico para la mitad de la población mundial. Este cereal desempeña un papel clave en el desarrollo de muchos países.

Este contenido fue publicado el 26 julio 2004 - 12:37

El Año Internacional del Arroz 2004 abre la posibilidad de mostrar la importancia de este cereal para combatir el subdesarrollo.

En Tailandia se llama “Kin khao”, en China “Chi fan”, en Myanmar “Tamiz sa deh”, en Vietnam “An chom”. Cada país hace uso de su vocabulario para referirse a este grano.

La particularidad de la lengua asiática es que la palabra arroz está siempre acompañada del verbo comer. Comer arroz. Con ello se sugiere que el ser humano y este cereal son indisociables.

También en Suiza, en el cantón de expresión italiana, Tesino, se siembra el arroz. En efecto, al sur de los Alpes, desde 1997 Renato Altrocchi cultiva 52 hectáreas exclusivamente dedicadas a este precioso grano.

Se trata sin duda de la producción más septentrional del mundo. Cultivos que no contienen organismos genéticamente modificados (OGM).

Una planta que crece en todas partes

Para la mitad de la población mundial el arroz es el más importante de sus alimentos naturales. El arroz se compone esencialmente de carbohidratos. En los países en desarrollo, este grano proporciona un cuarto del aporte energético a la población.

“La producción de arroz está destinada sobre todo al consumo local”, afirma Hans-Peter Egler, colaborador de la Secretaria de Estado de Economía (seco).

El responsable de la cooperación en el sector del comercio y la tecnología ambiental advierte que sólo 15% de la producción mundial se exporta a otros países.

El arroz es cultivado en 113 países de todos los continentes, con excepción del Antártico. La planta crece tanto en regiones secas como húmedas. Originalmente de Asia, sus raíces se extienden ahora en diversos ambientes tales como el bosque, el desierto, cerca de las costas y en las pendientes montañosas.

Más arroz, menos pobreza

El hecho de que se dedique un año a la celebración del arroz no tiene precedente en la historia de la Organización de Naciones Unidas.

El Año Internacional del Arroz 2004, que han puesto en pie tanto la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) como el Instituto Internacional para la Investigación sobre el Arroz (IRRI), no es un simple elogio a las innumerables propiedades del cereal. Es mucho más. Se busca hacer un esfuerzo en la lucha contra la pobreza y en la protección ambiental.

Con la frase “El arroz es vida”, la campaña del IRRI tiene como objetivo promover el aumento de la producción del grano. La promesa es que el incremento sostenible de su producción significa reducir el hambre y la pobreza a favor de una vida mejor.

“Además del aspecto puramente nutricional, el arroz es un producto que ofrece la posibilidad de generar empleos. Un elemento clave del crecimiento económico de los países”, indica Egler.

Mil millones de personas dedicadas a su cultivo

En las áreas rurales de los países en desarrollo, el cultivo del arroz constituye el trabajo de casi mil millones de personas. Un dato interesante, cuatro quintas partes de la producción mundial provienen de la actividad de pequeñas haciendas agrícolas.

Tampoco hay que olvidar el aspecto ambiental. El sistema basado en la cultura del arroz son sustancialmente más biodiversificadas, lo que resulta de sumo interés desde el punto de vista ecológico.

La cultura del arroz se combina bien con otras actividades como la crianza de peces y gansos. La paja sobrante puede ser utilizada para la alimentación de las bestias o para la construcción de chozas.

Los cultivos en terrazas –típicos en paisajes del Bali o Vietnam-, contribuyen por otra parte a prevenir la erosión del suelo y los deslaves.

Gran diversidad

Fenis, ariete, drago, albatros, pony o cóndor. No se trata del nombre de animales de un extraño zoológico, sino de algunas de las variedades de arroz. Existieron alrededor de medio millón de tipos, pero hoy en día sólo quedan 140.000.

En los últimos 15 años se ha incrementado en todo el mundo el cultivo de arroz, que ha pasado en ese periodo de 135 millones a cerca de 148 millones de hectáreas dedicadas al cereal. Su cultivo en ese periodo se ha incrementado 44%.

Mercado equitativo

El Año Internacional del Arroz también ofrece la ocasión de discutir acerca de su comercio justo.

“Queremos informar al público sobre el significado del desarrollo sostenido y de abrir el mercado suizo a los productos provenientes de países en vías de desarrollo”, comenta Guido Münzel, responsable de la comunicación en ‘claro fair trade’.

Esa empresa suiza, respaldada por seco, trabaja directamente con los cultivadores del sur asiático, donde promueve la producción de nuevas especies de exportación hacia los países industrializados.

En su campaña de sensibilización, 'claro' propone un producto empaquetado de forma piramidal con cinco distintos tipos de arroz provenientes de Tailandia y Laos. “Es una forma de dar a conocer las variedades menos conocidas en nuestras latitudes”, explica Münzel.

swissinfo, Luigi Jorio
(Traducido por P. Islas)

Datos clave

Producción mundial de arroz en 2002: 576 millones de toneladas.
Suiza importa 40.000 toneladas anuales.
China consume 96 kilos de arroz por persona.
Suiza sólo 5,5%.

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Contexto

La planta del arroz proviene del sudoeste asiático, donde se cultiva desde hace 7.000 años de forma intensiva.
Al parecer fue Alejandro ‘El Grande’ quien lo introdujo a Occidente.
Los árabes generaron su expansión en toda la franja mediterránea.
El arroz es el grano más consumido a escala mundial.

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