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Un obispo aconseja vigilar más de cerca las mezquitas

La gente tiene que aprender a convivir con otras religiones, según monseñor Bürcher. Keystone

Un destacado experto en Islam de la Iglesia Católica afirma que las autoridades suizas deben prestar más atención a las mezquitas del país.

Este contenido fue publicado el 20 mayo 2007 - 10:01

Pierre Bürcher, obispo auxiliar de Lausana, Ginebra y Friburgo, explica que lo que ocurre dentro de las mezquitas constituye una amenaza para la paz más grave que la construcción de alminares. Entrevista.

Los comentarios de monseñor Bürcher se producen pocas semanas después de que un grupo de políticos de derecha lanzara una iniciativa contra la construcción de alminares.

Según el presidente del Grupo de Trabajo sobre el Islam, creado en 2001 por la Conferencia Episcopal Suiza, las reuniones sostenidas con representantes musulmanes, tanto en Suiza como en el extranjero (Irán y Siria), han contribuido a mejorar las relaciones y el entendimiento recíproco entre las dos comunidades religiosas.

No obstante, Bürcher advierte de que el camino hacia una coexistencia verdaderamente pacífica es largo y complicado.

swissinfo: Monseñor Bürcher, usted sostiene que las relaciones en el ámbito religioso están mejorando. Sin embargo, ¿no pende constantemente sobre ellas la espada de Damocles de los eventos políticos?

Pierre Bürcher: El diálogo intercultural e interreligioso representa uno de los principales desafíos al inicio del siglo XXI. En las últimas décadas, la Iglesia Católica se ha fijado como prioridad entablar contactos con las otras religiones. El Papa Benedicto XVI, al igual que su predecesor Juan Pablo II, ha insistido en que el diálogo es vital para el futuro de nuestra sociedad.

En el plano político, tanto en Suiza como en el extranjero, como en Irán y Siria, siempre hemos sido bien recibidos por las autoridades. Quien siembra cizaña es un minúsculo grupo de extremistas que, aunque causa enormes problemas, no representa al verdadero Islam.

swissinfo: En algunos países de Oriente Medio los cristianos no gozan de la misma libertad religiosa que tienen los musulmanes en Suiza. ¿Durante su visita a esa región han podido observar indicios de un posible cambio en este sentido?

P.B.: Afortunadamente, en Suiza tenemos libertad de religión y de culto; en otros países la situación es un tanto distinta. En algunos países del Golfo, en Qatar y los Emiratos Árabes Unidos por ejemplo, los cristianos gozan de la libertad de culto y, con frecuencia, son los propios emires los que proveen terrenos para construir iglesias.

En Arabia Saudí, por el contrario, no hay ni libertad religiosa ni de culto. Actualmente hay muchos cristianos que viven y trabajan allí; y espero que llegue el día en que les permita profesar libremente su fe. Tenemos que seguir ejerciendo presión sobre las autoridades musulmanas y sobre el gobierno saudí para que se produzca ese cambio.

Al mismo tiempo, la iniciativa contra la construcción de alminares lanzada en Suiza muestra que en este país también hay una buena dosis de extremismo.

swissinfo: Esta iniciativa es una clara reacción contra la propagación del Islam y de la ley islámica en Suiza. ¿Cuál es la posición de la Iglesia Católica al respecto?

P.B.: Es esencial que se respeten las leyes vigentes en Suiza. No podemos permitir que éstas sean socavadas por otra forma de pensar, como la charia (ley islámica).

Es cierto que los alminares representan un símbolo para los musulmanes, pero no constituyen una parte esencial de una mezquita y debemos evitar embrollarnos en ello. Mucho más importante es lo que ocurre dentro de una mezquita, porque es allí donde se enseña el Corán y donde puede haber gente que transgreda los límites. Es en este lugar de culto donde el imán pronuncia la jutba (sermón del viernes), con frecuencia politizada, que puede atizar los sentimientos antioccidentales e incitar a los fieles a cometer actos terroristas.

¿Saben las autoridades realmente lo que ocurre dentro de las mezquitas y si estas prácticas son legales? Esto me parece mucho más importante que la discusión sobre si se puede o no construir alminares.

swissinfo: ¿Quiere decir que las autoridades deben vigilar de cerca lo que ocurre en las mezquitas suizas?

P.B.: Sí, porque hay que saber que en la tradición musulmana, la política, la cultura, la sociedad y la religión están estrechamente entrelazadas. Aquí vemos una diferencia fundamental entre dos concepciones religiosas y la mínima tolerancia en este aspecto podría ser absolutamente nefasta para la paz y la coexistencia. Por esta razón en muchos países musulmanes se ha incrementado la vigilancia en las mezquitas y se controlan sistemáticamente las jutbas.

swissinfo: Está claro que el Islam suscita miedo y no sólo en Suiza, sino también en otros países occidentales. ¿Cómo se puede superar este temor?

P.B.: Una de las razones de este temor se debe a que las dos religiones son diferentes y a que falta todavía una comprensión mutua. En segundo lugar, muchas veces los recién llegados generan cierto malestar e incluso miedo porque trastornan el equilibrio preestablecido. Por tanto, necesitamos aprender a convivir los unos con los otros; de lo contrario, nos veremos inmersos en graves problemas.

swissinfo: Han pasado siglos y siglos sin que hayamos encontrado una solución. ¿Qué le hace pensar que ahora podemos encontrarla?

P.B.: El más ferviente creyente – sea cristiano, judío o musulmán –, no alcanzará jamás la perfección y lo mismo vale para las relaciones interculturales e interreligiosas. El ser humano tiene sus límites; desgraciadamente, no somos perfectos y tampoco lo son nuestras sociedades.

Entrevista swissinfo, Adam Beaumont
(Traducción del inglés: Patricia Islas Züttel y Belén Couceiro)

Contexto

Un grupo de políticos de derecha ha lanzado una iniciativa popular que pretende prohibir la construcción de alminares en Suiza.

Sus promotores disponen de un plazo hasta noviembre de 2008 para reunir las 100.000 firmas necesarias para que la iniciativa sea sometida a una votación popular.

La comunidad musulmana en Suiza se dice atónita por una campaña que califica de "islamofóbica" y que, en su opinión, corre el riesgo de dañar unas relaciones en sí ya delicadas.

Las iglesias protestante y católica se han unido en contra de la iniciativa, al igual que la mayoría de los partidos políticos, defensores de los derechos humanos y varios miembros del gobierno suizo.

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Grupo de Trabajo sobre el Islam

Creado en 2001, este grupo está constituido mayoritariamente por católicos, aunque en él también hay protestantes y musulmanes.

Su propósito es contribuir a resolver problemáticas dentro de la Iglesia Católica derivadas de la creciente presencia de musulmanes en Suiza, como los matrimonios interreligiosos y el uso del velo islámico.

También organiza visitas a comunidades musulmanas en Suiza y en el extranjero. El año pasado miembros del grupo, invitados por la Organización de Cultura y Relaciones Islámicas, viajaron a Irán y en marzo de 2007 visitaron Siria.

En un futuro próximo, monseñor Bürcher espera viajar a la región de los Balcanes, de donde proviene la mayoría de los 340.000 musulmanes que viven en Suiza.

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