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Un panadero suizo realiza labor pionera en Pekín

Müller tiene motivos para estar feliz: sus productos panaderos son todo un éxito de venta en China.

(swissinfo.ch)

Beat Müller lleva ocho años viviendo en Pekín con su familia. El año olímpico promete ser muy exitoso para el emigrado suizo de 41 años. Con su fábrica de pan ha logrado sentar nuevas bases en China.

Si durante los Juegos Olímpicos en agosto de 2008 los atletas, funcionarios, visitantes y espectadores podrán saborear panes naturales suizos en Pekín, será gracias al panadero, pastelero y confitero Beat Müller.

Con disciplina, espíritu emprendedor y la disposición a correr riesgos, el oriundo de la Suiza interior que cumplirá años en el día de inauguración de la Olimpiada, construyó una moderna fábrica de pan en Huairou, situado a 60 kilómetros hacia el norte del centro urbano de Pekín.

La zona industrial, donde también tienen sus sedes Clariant, Red Bull y Mars, destaca por su aspecto llano, limpio y ordenado. Delante de la fábrica ondean dos banderas, la china y la suiza, y la fachada lleva como decoro el logotipo de la empresa.

Croissants, trenzas y mucho más...

El edificio fabril está dividido en distintos sectores: oficinas de administración, una sala de muestras y una de producción, cámaras frigoríficas, depósitos y un laboratorio... En la visita guiada, el empresario suizo nos muestra con orgullo su 'reino'.

A través de los cristales vemos cómo se elaboran cuernos, panes blancos, bollos daneses, pasteles de frutas, panes integrales, panes de patatas y tartas de queso. La masa se revuelve en las amasadoras y en los grandes hornos se procesa la panificación. Desde 2007 se produce aquí.

"Por favor, no se olvide de los 40.000 'muffins' para el Centro Internacional de Exposición. Además, hay un pedido de 3.000 barras de pan", advierte Müller a su asistente. Éste asiente y apunta la orden. Mientras tanto echamos un vistazo al buró del jefe. Encima de su escritorio hay dos banderitas, una china y una suiza.

Pionero medioambiental

Cuando Müller empezó con la planificación de la fábrica, las autoridades no le pudieron especificar las normas higiénicas y medioambientales que había que cumplir. Sin vacilar, el empresario suizo decidió introducir los estándares europeos: instaló ventanas de doble sellado, puertas corredizas herméticas, compartimientos y duchas para el personal. Dentro del edificio no se permite fumar y todos los cuartos son hoy accesibles para minusválidos.

"Verde, sano, limpio, innovador: ésta es mi filosofía", explica el panadero-empresario a swissinfo. "Nosotros demostramos cómo se pueden hacer productos de calidad y ahorrar energía al mismo tiempo."

Para su gran sorpresa, las autoridades pekinesas aceptaron las nuevas normas y las declararon incluso vinculantes para otras empresas panaderas. Pese a las enormes dimensiones de la burocracia china, Beat Müller se entiende perfectamente con los funcionarios responsables y está contento con su colaboración.

Espíritu emprendedor

Müller también es un pionero en el ámbito empresarial. Para la distribución de sus productos pasteleros, contrató una empresa basilense que se encarga de transportar los productos empaquetados en cajas a los clientes en hoteles, cafés y panaderías en el centro de la ciudad.

La vigilancia del área industrial y la gestión del sistema informático lo ha encomendado a empresas externas. "Yo me encargo sólo de lo que sé hacer: croissants y panes."

Müller trata a los empleados con rigor, pero siempre con respeto. El que quiera trabajar en su empresa, tiene que hacer un aprendizaje adecuado para desempeñar su oficio. Si trabajan bien reciben la gratitud del jefe. Müller organiza cada viernes una parrillada para sus 45 empleados y sus cónyuges.

Durante los Juegos Olímpicos, la fábrica trabajará a toda máquina y el número de empleados aumentará a 90.

Un árbol como ofrenda para inversores

"Dar personalidad a la empresa", es uno de los lemas de Müller. A los inversores de Suiza y Hong Kong les suele dar un árbol como ofrenda.

El jardinero aficionado cuida los melocotoneros, albaricoqueros, ciruelos y demás plantas arbóreas en el área verde delante de la entrada de la fábrica y los rotula con plaquetas que llevan los nombres de los financieros. "El que siembra, algún día cosechará", señala.

Uno de los promotores del director general es su padre que le mandó ir al extranjero hace muchos años. Beat creció en Dietikon y trabajó luego como panadero-pastelero en Glaris, Linthal y Galgenen. Como le gustó tanto en el extranjero, decidió quedarse.

En Hong Kong conoció a su esposa Gwenny. El hijo Andrew, de 14 años, va a la Escuela Internacional de Pekín y practica taekwondo en su tiempo libre.

La Sociedad Suiza de Pekín

En su función de vicepresidente de la Sociedad Suiza de Pekín, Beat Müller organiza el 'Brunch Pascual' y el 'Día de la Galleta' (6 de diciembre). "Intentamos conservar la cultura helvética con nuestros compatriotas y sus cónyuges para transmitirla a los hijos."

Müller añora Suiza y sus bellezas: "Me encantaría pescar en el lago del Valle de Wäggi o contemplar el monte Tödi desde el dormitorio."

Mientras dice esto, su bouvier bernés de dos años da saltos y se arrima a él. Pero no hay tiempo para añoranzas porque en la sala de muestras ya esperan nuevos clientes que se interesan por sus panes.

swissinfo, Peter Schibli, Pekín
(Traducción del alemán: Antonio Suárez Varela)

LA EMPRESA

La empresa 'Swiss Gastro Bakery Beijing' se fundó en 2006 y pertenece al 100% al grupo 'Swiss Gastro Bakery Holding SA.'.

Varias personas están inscritas en el registro: además de Beat Müller y su padre Fredy Hiestand, el 'Rey del Croissant' suizo, el ex concejal zuriquense Thomas Wagner y otras personas de Suiza y China.

La empresa vende sus productos a hoteles, compañías aéreas, empresas de restauración, cadenas de restaurantes y detallistas. No dispone, por ahora, de panaderías propias.

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SUIZOS EN CHINA

Según datos estadísticos proporcionados por el Ministerio de Exteriores suizo, 3.015 ciudadanos suizos residían el año pasado en China.

1.968 poseen sólo la ciudadanía suiza; 1.047 tienen la doble nacionalidad. 836 personas son menores de 18 años de edad.

2.177 suizos en China poseen el derecho de voto y 941 de ellos están inscritos en el registro electoral.

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