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Un pueblo suizo que desdeña las urnas

Trub y sus granjas típicas del Emmental.

(swissinfo.ch)

El típico pueblo del Emmental ofrece una espléndida naturaleza, buen queso, gente laboriosa e incluso una canción conocida en todo el país. Pero Trub dio lugar a comentarios porque sus ciudadanos son, según las estadísticas, los electores más perezosos de Suiza.

Sin embargo, una mirada a la plaza principal de Trub permite constatar en seguida que no por ello Suiza esté aquí en riesgo de desmoronarse ni nada parecido.

Es que la plaza del pueblo muestra la característica esencial de las comarcas del Emmental, a saber: trinidad terrenal de la Iglesia, el mesón (hotel) y la quesería. Alrededor de ese núcleo se dibuja el extendido asentamiento de unas 140 granjas.

La iglesia del pueblo es el sitio donde en épocas pasadas anunciaban las decisiones espirituales y las de los déspotas. En el mesón, los ciudadanos más influyentes comentaban y resumían esas decisiones poco antes de enviarlas a las queserías –punto tradicional de encuentro de la juventud-, para que sean pegadas en un tablón de informaciones.

El municipio de hoy tiene una administración moderna. Las decisiones son tomadas en la asamblea comunal, que suele llevarse a cabo en la escuela del pueblo, y pueden ser leídas (también) en internet.

Trub en la actualidad

"Vivimos en un lugar con alta calidad de vida", dice a swissinfo Ernst Kohler, escribano del municipio.

Lo que con ello quiere decir es que Trub no tiene autopistas, aeropuertos, Ópera, teatro ni bares, sino aire limpio, tranquilidad, paisaje rural intacto, turismo moderado, un excepcional sendero por los alrededores de "Hausberg", el Napf, con sus venas de oro.

"Tenemos agua exquisita y un verdadero castillo de agua", añade Kohler.

"Y algo más", destaca a su vez la presidenta del consejo municipal Christine Reber-Eller: "Los jóvenes saben todavía lo que les corresponde".

Esa sería una ventaja, porque el lugareño de Truber es, a su juicio, una persona confiable, íntegra y, por ende, apreciada en todas partes donde le toque ser jefe o empleado.

Debilidad estructural

Tanto el escribano como la presidenta edil llevan sutilmente la conversación hacia las cosas que también preocupan a Trub.

"Aquí, en el interior de Emmental, estamos ante un callejón sin salida", dice Kohler. Según el concepto oficial figura como un municipio de estructura débil. "El dinero suficiente para cumplir con nuestras obligaciones proviene de la perecuación financiera".

En síntesis, eso quiere decir que las comunas más ricas del cantón Berna pagan para Trub. "Y suelen recordárnoslo cada vez".

Por eso hay que evitar el éxodo de los jóvenes, atraer a nuevos habitantes, conservar su agricultura, convencer a la industria de asentarse en Trub e impulsar el turismo.

Parcialmente consiguen esas metas, pero no faltan los reveses. "Hace poco fue cerrada nuestra oficina de correos", señala Kohler.

La verdadera Suiza está en Trub

Aún así persiste la participación electoral más baja de Suiza.
"Eso nos ha sacudido los ánimos", dice la presidenta municipal Reber-Eller. "Queríamos deshacernos de esa tilde, y los llamados hechos en ese sentido dieron resultados. Ahora ya estamos en un campo intermedio".

Sin embargo, el porqué dice mucho de Trub. Gracias al yodel "Trueberbub" - la canción que alcanzó popularidad nacional y fue entonada por el soldado suizo tantas veces se lo pedía su grado de alcoholemia-, se conoce a Trub en Suiza, e incluso se ha convertido en una referencia de la Suiza verdadera e independiente.

El que precisamente sean los de Trub quienes van menos a las urnas llamó la atención de los medios.

Los Suizos en el extranjero, cómplices

Por otra parte está la cercanía con la frontera religiosa hacia el cantón católico de Lucerna. Trub queda en el cantón protestante Berna.

No todos querían aceptar el nuevo credo surgido en Trub, -en cierto modo a raíz de la herencia legada por los antiguos activistas del monasterio benedictino-, un movimiento que se reconocía en el viejo evangelio valdense: los Bautistas.

Perseguidos despiadadamente en los siglos 17 y 18 por la autoridad de Berna, los Bautistas del Jura huyeron a Holanda y los de Pfalz allende los mares.

De ahí que muchos suizos en el extranjero tengan raíces en Trub. 149 de ellos se han registrado en esta comuna para ejercer su derecho a voto, y en vista de que allí apenas votan, baja la participación electoral.

Área rural contra área urbana

La conducta electoral en Trub podría sin embargo ser la expresión de un problema profundamente arraigado en Suiza: el notable distanciamiento entre la Suiza rural de la urbana.

Muchos temas de votación atañen más a la Suiza urbana, porque allí es donde vive más gente. "A menudo son cosas que no conciernen a Trub", dice el escribano edil Ernst Kohler para explicar por qué van pocos a las urnas.

"Eso no debe ser una excusa", precisa Kohler "y ya hemos mejorado, pero si tuviéramos que votar el ingreso de Suiza en la UE es seguro que los (electores) de Truber acudirían en masa".

Urs Maurer, Trub, swissinfo.ch
(Traducción, Juan Espinoza)

EL MUNICIPIO DE TRUB

Trub es una comarca rural de montaña con alto índice de población agrícola.

Con una superficie de 62 km2, es la 17 comuna (de 396) en el cantón Berna.

Población:

2009: 1.470
1990: 1.613
1910: 2.500

Una gran emigración dio lugar a que en Trub haya nada menos que 50.000 ciudadanos con derecho a voto.

Junto a la agricultura posee muchas industrias pequeñas, sobre todo en la fabricación de la madera y algunas en el sector terciario, además de un banco.

Un gran espacio de senderismo de 75 km señalizado sirve al turismo moderado.

El punto más alto del municipio es el Napf (1.408 m). Una montaña de excursiones con vista desde el Schwarzwal hasta los Alpes suizos. Al Napf sólo se llega caminando y está en un lugar natural protegido.

La existencia de oro en el Napf es la más antigua de Suiza. Con 97,3%, es las más pura del mundo. Sin embargo, esa existencia es tan pequeña que sólo los buscadores aficionados lavan el metal precioso.

Un cierto señor Maag, dueño de un bar en Oberaargau, se jacta de tener un diente de puro oro del Napf.

‚Dr. Trueberbub' es la canción popularizada en el país. El texto fue escrito en 1875 por el párroco de Truschachen Gottfried Strasser, la melodía pertenece al compositor de yodel J.Rudolf Krenger (1854-1925).

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