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USS reivindica un aumento salarial

Paul Rechsteiner (izqda) y Serge Gaillard, presidente y secretario general de la USS, respectivamente.

(Keystone)

La Unión Sindical Suiza (USS) va a exigir un aumento salarial general del 3,5 por ciento para el próximo año. Pero el poder de la principal federación sindical helvética en las negociaciones salariales previstas para octubre es limitado.

La recuperación económica obliga a revisar al alza los salarios de los trabajadores. La Unión Sindical Suiza (USS) calcula que este año la inflación se situará en el 2 por ciento y exige un reajuste de 100 francos mensuales para compensar el encarecimiento y 75 francos de aumento real para todos los asalariados.

El reajuste al encarecimiento "no es sólo un acto de justicia, sino también una necesidad", según puntualizó este miércoles en una rueda de prensa celebrada en Berna el presidente de la USS, Paul Rechsteiner.

Pero no será fácil defender estas reivindicaciones en las negociaciones salariales que comenzarán en octubre próximo.

La USS está formada por 380.000 afiliados y doce federaciones que, al ser autónomas, restringen su margen de acción en las negociaciones salariales. A ello se añade que los procesos de negociación varían según los sectores.

A diferencia de la función ejercida por las Confederaciones sindicales en otros países, la USS sólo puede emitir recomendaciones. Tanto la política de salarios como la definición de las Convenciones Colectivas de Trabajo (CCT) incumben específicamente a los sindicatos.

"La USS proporciona a sus federaciones afiliadas el estudio analítico y económico que les servirá para sustentar sus reivindicaciones", explica Ewald Ackermann, del servicio de prensa de la organización sindical.

Las negociaciones salariales varían según los sectores de actividad, y en función de ellos disminuye la influencia de la USS en este proceso. Este procedimiento puede resumirse en dos modelos concretos.

Las discusiones tienen lugar con la participación de sindicatos y asociaciones patronales de todo el sector, o se desarrollan a escala empresarial con representantes del personal y de la dirección. En este caso, los sindicatos intervienen sólo si las negociaciones no llegan a buen término.

La construcción, el sector bancario, la relojería y la imprenta han optado por la primera solución. En cambio, los sectores de la química, la maquinaria, la alimentación y el comercio al detalle prefieren negociar sus reivindicaciones salariales en el ámbito interno de la empresa.

La pérdida creciente de afiliados afecta cada vez más a las organizaciones sindicales helvéticas.

Unos 5.000 miembros han dejado las filas de la USS este año. El fenómeno no se advierte únicamente en la organización laboral más grande del país. La Asociación Suiza de Empleados Bancarios (ajena a la USS) es el único sindicato del ramo que, sin embargo, apenas cuenta con 18.000 afiliados y también tiende a perder afiliados.

Otro aspecto importante en las relaciones laborales de hoy en Suiza son las Convenciones Colectivas de Trabajo, cuyo contenido va perdiendo calidad.

"El número de CCT no disminuye, pero su alcance jurídico se retrae, y este hecho es negativo", subraya Ackermann. En cualquier caso, la paz social reinante en la Confederación Helvética desde 1937 no parece, al menos por ahora, estar amenazada.

swissinfo y agencias


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