Ventajas y desventajas de las fusiones de comunas

Lucerna-Littau: una fusión lograda ... ¿a la espera de las siguientes? Keystone

Los habitantes de Lucerna dicen 'sí', los de Neuchâtel 'no' y los de Vaud comienzan a planteárselo: la fusión de municipios es un tema candente en toda Suiza.

Lucerna ha lanzado la próxima ronda de fusión, pero los adversarios ya se han puesto manos a la obra.

"Es un cambio enorme el que estamos presenciando, quizás el más importante que ha conocido el cantón en su historia reciente". Niklaus Zeier, jefe de Comunicación de Lucerna, no oculta su entusiasmo por el proyecto que hará de Lucerna la cuarta ciudad más poblada de Suiza: 150.000 habitantes.

Sin embargo, si la ciudad pretende seguir fusionándose no es por la sencilla razón de querer crecer: el objetivo es recuperar competitividad y poder defender sus intereses en el eje de las metrópolis de Basilea y Zúrich.

"Seguimos teniendo paisajes magníficos, pero económicamente hablando nos vemos entre la espada y la pared", señala Niklaus Zeier. "Si no se adoptan medidas, los jóvenes continuarán partiendo y no conseguiremos jamás solucionar nuestros problemas, sobre todo los de tráfico".

Según el portavoz, cada vez más ciudadanos se dan cuenta de la necesidad de sumar esfuerzos para incrementar la eficacia.

Otros modelos estudiados

Contrariamente a los ciudadanos de Neuchâtel que recientemente rechazaron una fusión en el valle Val-de-Travers, los habitantes de Lucerna – al igual que los de Glarus, el Tesino, o las localidades de San Gall Rapperswil y de Jona – han avalado las decisiones de sus autoridades en las urnas.

Pero la fusión no es la única opción que se ha evaluado. "Hemos analizado otros modelos, como el de una mayor cooperación, modelo elegido por el cantón de Friburgo", explica Matthias Thoma, de la oficina Ernst Basler + Partner y coautor del estudio sobre las perspectivas de una 'región-ciudad' de Lucerna.

"Sin embargo, la vía intermedia exige mucho más tiempo y energía para obtener resultados. Si no hay una fuerte voluntad de cooperación, es imposible que funcione", prosigue el especialista.

Un ejemplo concreto: "En este modelo las comunas conservan su soberanía fiscal, pero deben coordinar la planificación del territorio. Y esto genera conflictos".

Matthias Thoma no sostiene que la fusión sea recomendable en todos los casos. "Crecer permite, hasta cierto punto, incrementar la eficacia. Pero hay un punto de equilibrio a partir del cual una dimensión demasiado grande induce a una pérdida de eficacia".

Factor determinante: los impuestos

Los impuestos desempeñan sin duda un papel muy importante. De la misma manera que las comunas en torno a Lugano se fusionaron con la metrópoli tesinesa, Littau sabía que tendría derecho a un recorte al unirse a Lucerna, que a su vez necesitaba más terreno.

De manera bastante atípica, la ciudad de Lucerna tiene, de hecho, una cuota inferior a la de las comunas vecinas, incluidas las más ricas, a excepción del paraíso fiscal de Meggen.

Es en materia de ingresos donde aprieta el zapato en las comunas que se fusionarán con Lucerna de aquí a 2016 (Kriens, Horw, Adligenswil, Ebikon y Emmen). Los comités de adversarios interpartidistas (derecha y centro) ya se han puesto manos a la obra.

"Queremos preservar nuestra independencia y no sacrificar nuestras zonas verdes a las necesidades de los ciudadanos de Lucerna", explica Oskar Kaeslin, antiguo consejero comunal de Horw que recientemente lanzó un comité de adversarios.

En Lucerna, Niklaus Zeier reacciona con serenidad y un toque de ironía: "Estas comunas se desarrollaron gracias a los habitantes de Lucerna que salieron de la ciudad para construir donde había terreno...", explica.

Evitar votaciones previas

Se ha iniciado una carrera contrarreloj: "Esperamos una votación lo antes posible sobre el principio mismo de las negociaciones de fusión", confiesa Oskar Kaeslin.

Para Niklaus Zeier se trata de un escenario catastrófico: "Si los ciudadanos son consultados antes de disponer de proyectos concretos, se corre el riesgo de que digan 'no'. Y la causa estaría perdida".

El cantón encargado del asunto ya ha entablado conversaciones con las comunas concernidas. "El objetivo es crear amplias redes democráticas. No se trata de abordar sólo a los partidos y quienes detentan mandatos políticos – son ellos quienes más tienen que perder al simplificarse las estructuras... Hay que dirigirse, por ejemplo, a los jóvenes", sostiene señala Niklaus Zeier.

La próxima etapa: un crédito de 20 millones de francos acordados a la puesta en marcha de la fusión Littau-Lucerna, sobre un presupuesto marco cantonal de 150 millones para el conjunto del proyecto de fusiones en la aglomeración. La votación tendrá lugar en noviembre.

swissinfo, Ariane Gigon Bormann, Lucerna

El caso de Lucerna

La comuna de Lucerna aprobó su fusión con Littau el 17 de junio pasado por 52,7% votos. La proporción del 'sí' fue de 54,7% en Littau.

Con 58.000 habitantes, Lucerna es hoy la octava ciudad más importante del país. Tras su unión con Littau, el 1 de enero de 2010, recuperará su tamaño de 1975: 75.000 habitantes.

Esta fusión debe abrir el camino a una nueva oleada de 'uniones' comunales: la fusión de Lucerna con 5 comunas vecinas de aquí a 2016 la convertirá en la cuarta ciudad suiza más poblada: 150.000 habitantes.

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Otras fusiones

Según la Alta Escuela Especializada (HTW) de Coira (cantón Grisones), desde 1970 el número de comunas en Suiza ha disminuido en unas 300 para situarse en 2.758, sobre todo como consecuencia de las fusiones en los cantones del Tesino y de Friburgo.

De acuerdo a la Asociación de Comunas Suizas, un municipio debe contar con al menos 3.000 habitantes para ofrecer una "estructura óptima de costes". Sólo que menos de la mitad de ellos alcanzan esa población.

El 17 de junio pasado el proyecto de fusión de once comunas del Val-de-Travers (cantón Neuchâtel) fue rechazado en votación, al menos provisionalmente, ante la negativa de dos comunas.

En el cantón de Vaud, el Partido Socialista quiere agregar una disposición en la Constitución, según la cual una comuna debe cumplir al menos seis criterios (especialmente en términos de prestaciones) para tener el derecho de existir de forma autónoma. Objetivo: obligar a las pequeñas comunas a agruparse.

El cantón de Argovia también ha lanzado una reforma para acelerar las fusiones de comunas. Y en 2006 los habitantes de Glarus adoptaron una decisión radical: pasar de 25 a 3 comunas en el cantón. La elaboración del proyecto concreto suscita, no obstante, resistencia.

El cantón del Jura vivió este martes (26.06.) su segunda fusión de comunas en el plazo de dos semanas. Después de Montfaucon y Montfavergier, es el turno de Saignelégier, Pommerats y Goumois de agruparse en una entidad de 2.500 habitantes.

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