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Vuelve el sueño de paz

El pueblo colombiano manifiesta su legítimo derecho. La imagen muestra júbilo en Los Pozos

(Keystone)

La intensa labor diplomática de los "países facilitadores", entre ellos Suiza, logró que la guerrilla FARC y el gobierno de Colombia volvieran a la mesa de negociaciones.

El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, ha expresado júbilo al conocer la decisión adoptada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno de Bogotá.

"El Secretario General pide a las partes mantener el movimiento intenso de las últimas 48 horas para lograr resultados sustanciales en la senda que lleve a una solución pacífica", señala el comunicado oficial del organismo mundial.

La comunidad internacional ha manifestado una reacción similar.

Suiza ratifica su intención de contribuir

El gobierno de Suiza no sólo sigue de cerca la situación, sino que participa en el seno del grupo de "países facilitadores" a través del embajador, Viktor Christen. La Confederación está dispuesta a seguir aportando sus buenos oficios.

La representación diplomática helvética en Colombia ha reiterado su interés por la suerte de la población civil comprendida en la zona de distensión, es decir, en los cinco municipios integrados en esa parte del territorio.

Acuerdo de último momento

A cuatro horas del límite que amenazaba con enterrar el diálogo abierto hace tres años (7 de enero de 1999), los guerrilleros de las FARC aceptaron la exigencia gubernamental de abordar negociaciones inmediatas sobre un cese el fuego duradero y la suspensión total de los secuestros en masa.

El presidente Pastrana dirigió un mensaje a la nación reconociendo el papel desempeñado por la comunidad internacional para superar este "impasse" e invitó a que ésta amplíe su intervención conciliadora en el proceso de paz con los movimientos guerrilleros.

El diálogo de los representantes diplomáticos de Suiza, Canadá, Italia, España, Francia, Noruega, Suecia y Venezuela, y la dirigencia de las FARC tuvo lugar en San Vicente del Caguán, en la zona de distensión de 42.000 kilómetros cuadrados que, presumiblemente, seguirá bajo control del movimiento guerrillero más viejo de América Latina.

Las FARC manifiestan también su reconocimiento a Naciones Unidas y a la Iglesia colombiana en los oficios de mediación.

Nueva esperanza de salida del túnel

Después de cuatro decenios de guerra y más de 120.000 muertos, amén de desaparecidos y desplazados, renace la posibilidad de que el diálogo, iniciado hace tres años, adquiera características y propósitos más definidos en beneficio de la paz.

El gobierno de Bogotá estaría dispuesto a ratificar su gesto de buena fe prolongando la entrega de San Vicente del Caguán a las FARC, con la finalidad de que ese espacio, además de área de distensión, sirva de centro de las conversaciones para la paz.

Sin embargo, ha establecido un plazo de seis días para ponderar la voluntad de diálogo expresada por la guerrilla, la cual está integrada por unos 15.000 combatientes.

Es oportuno recordar que la paz en Colombia depende igualmente de los acuerdos que deberán delinearse con el otro movimiento guerrillero, el Ejército de Liberación Nacional (ELN,unos 6.000 efectivos). En este cuadro, aun cuando sin legitimidad válida, figura también la fuerza paramilitar.

Por ahora, la comunidad internacional se felicita del paso coherente que acaban de dar las FARC y el gobierno de Colombia.

Juan Espinoza


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