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Último día del antiguo presidente, Adolf Ogi , en el Palacio Federal

En 13 años, Adolf Ogi fue dos veces presidente de Suiza. Keystone / Fabrice Coffrini

Luego de 13 años de actividad en la capital federal como uno de los siete miembros del Gobierno colegiado helvético, Adolf Ogi concluyó su carrera en el poder. Ogi concedió una entrevista a swissinfo.

Este contenido fue publicado el 29 diciembre 2000 - 12:19

En los próximos días el Consejero Federal y hasta el 31 de diciembre pasado Presidente helvético se convertirá en un simple ciudadano ya que este viernes, en la práctica, fue la última jornada laboral del popular político en el Palacio Federal, en Berna.

Ogi deja su puesto a su compañero de partido (de la Unión Democrática del Centro), Samuel Schmid, quién también se ocupará de la cartera que deja Adolf Ogi: el Ministerio de Defensa, Protección a la Población y Deportes.

Pero Ogi no sólo se ha ocupado a lo largo de estos trece años en el Gobierno de este ministerio. De 1987 a 1995 estuvo al cargo del Departamento Federal del Transporte, de la Comunicación y de la Energía, en donde aportó avances diversos en asuntos importantes tales como la nueva transversal ferroviaria alpina.

Desde 1995, como dirigente del Departamento Federal de la Defensa se ha ocupado de la reforma del Ejército y ha asumido la dirección del nuevo Departamento de la Defensa, Protección de la Población y Deportes.

Adolf Ogi, a lo largo de sus 13 años en el Gobierno, ha ocupado la Presidencia colegiada en dos ocasiones. En 1993 y en este año 2000.

Pero volviendo a sus inicios, en 1987, Ogi fue objeto del sarcasmo periodístico, subvalorado por la carencia de un currículum universitario y por su modo de ser directo y espontáneo.

La imagen de Adolf Ogi se ha transformado radicalmente con el paso de los años para convertirse en un personaje político respetado fuera y dentro de las fronteras helvéticas.

Precisamente, sobre este cambio de imagen del Consejero Federal en los medios informativos, swissinfo preguntó al propio Adolf Ogi si hubo creído haber sido subvalorado:

Ogi: Creo que lo que cuenta es el rendimiento. He hecho algo, he demostrado que sé hacer algo y por lo tanto, me han juzgado por mis hechos. Es la cosa más hermosa que me ha podido pasar. Tal vez, sin embargo, me han subestimado un poco.

swissinfo: Todo su trabajo, su empeño por el Estado, las horas transcurridas en el Palacio Federal le han indudablemente impulsado ha sacrificios personales. ¿Valió la pena todo este sacrificio?

Ogi: El precio que he pagado, que ha pagado mi familia ha sido muy alto. Con frecuencia no estaba en casa. He vivido para la política, para mi puesto en el Consejo Federal y he asumido la responsabilidad de esta elección. Pero mi familia me ha comprendido, me ha acompañado y ha contribuido a mi éxito político.

swissinfo: ¿Y para usted, personalmente, ha valido la pena todo esto?

Ogi: Ha sido un periodo muy rico en experiencias, intenso e interesante, pero también un periodo duro. Sin embargo, ha valido la pena.

swissinfo: Usted ha sido un Consejero Federal fuera de lo común, con su forma de ser espontánea y calurosa, y con su manera de hablar simple y franca ha conquistado a los ciudadanos.

Ogi: Sí, es cierto. Me gusta el contacto con la gente, soy abierto, emotivo, doy confianza inmediata a una persona. Creo en el ser humano. Me propuse hablar a la gente de modo que comprendiera mi mensaje y creo haberlo logrado.
swissinfo: Con esta forma de ser usted no sólo ha conquistado a los ciudadanos suizos sino también a muchas personalidades extranjeras del mundo político y diplomático. Con algunas de estas personas ha establecido relaciones muy cordiales. ¿Continuará cuidando estos lazos aún después de su salida del Gobierno?

Ogi: Continuaré cuidando estos contactos porque sé que estas personas son importantes para nosotros.

swissinfo: Señor Presidente, ahora tendrá más tiempo libre. Usted ha expresado el deseo de practicar más deporte, pero se dice que quiere escribir también sus memorias. ¿Cuál será el tema político dominante?

Ogi: No he decidido todavía sí escribiré y qué cosa escribiré. No sé ni siquiera si escribiré para un público. Tal vez me limitaré a reordenar mis apuntes. Tendré más tiempo libre, eso es cierto, y naturalmente trataré de hacer más deporte, sobre todo, el esquí; quisiera también tener tiempo para reflexionar y decidir después, con calma, que cosa quiero hacer en el futuro.

swissinfo: ¿Cuál o cuáles han sido los momentos más hermosos de su vida política?

Ogi: Recuerdo con gusto a todas las personalidades interesantes a quienes he tenido la oportunidad de encontrar, pero también a los ciudadanos sencillos y no sólo a los jefes de Estado y de Gobierno.

swissinfo: Y por otra parte, ¿Qué es lo Adolf Ogi no quisiera recordar?

Ogi: A decir verdad, nada, tal vez porqué soy una persona que mira hacia delante, hacia el futuro y que se olvida fácilmente de eventuales desilusiones pasadas.

swissinfo: ¿Recuerda alguna derrota política o alguna cosa que de tener la oportunidad de replantear, no haría de nuevo?

Ogi: Ha habido derrotas políticas y muchas. Pero aquello que cuenta es saberlas superar para evitar que se transformen en dramas y para lograr aprender y sacar de ellas las enseñanzas necesarias. Se puede decir siempre "hubiera podido hacer esto o aquello de otra manera, hubiera podido cambiar algunas cosas" En todo caso ya es demasiado tarde y, por lo tanto, ¡qué necesidad hay de arrepentirse! Estoy satisfecho de mis trece años transcurridos en el Gobierno, he servido al Estado, no lo he dañado y esto siempre me llena de satisfacción.

swissinfo: ¿Cómo le gustaría que fuera Suiza dentro de diez años?

Ogi: Abierta, solidaria, un país que goza del respeto de los otros, que sea reconocido en el ámbito internacional. Un país orgulloso de su pasado, del ejemplo de que todo aquello que se está discutiendo actualmente en Europa - la Constitución, la relación entre el Estrado y los ciudadanos, las decisiones políticas - ya ha sido discutido y realizado por nuestros antepasados en Suiza en 1848. Desde hace 152 años, cuatro comunidades distintas conviven unidas, en un clima de paz y de libertad. Es una cosa extraordinaria. No deberíamos tener este modelo de convivencia solamente para nosotros. Deberíamos darlo a conocer también a los demás.

swissinfo

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