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¿Agua bajo control?

Antes de volver al ciclo natural, las aguas usadas pasan por una planta de depuración. www.sensetal.ch

Muy contaminados hasta fines de los años 60 y saneados con una política forzada de depuración de aguas, los ríos y lagos suizos se ven ahora sometidos a nuevos riesgos.

Este contenido fue publicado el 17 marzo 2003 - 11:26

En el 2003 el agua sigue siendo un bien vital que necesita protección.

Las aguas de los ríos y lagos suizos no siempre fueron tan claras y límpidas como hoy. Aún a mediados del siglo XX los casos de polución, incluso graves, eran bastante frecuentes, sobre todo en las proximidades de los grandes centros urbanos.

Para proteger a la población, las autoridades de varias localidades turísticas lacustres se vieron obligadas a cerrar sus balnearios. Sin embargo, a menudo la prohibición no ha sido necesaria porque ya las aguas sucias, fétidas, cubiertas de espumas poco apetitosas y sobre las cuales flotaba de todo, no invitaban realmente a nadie a zambullirse.

Las aguas usadas, domésticas e industriales que desembocaban directamente en los cursos hídricos naturales eran la causa de todo esto.

Miles de millones para la depuración

Única solución para poner remedio a la situación: limpiar las aguas usadas antes de reintroducirlas en el ciclo natural. Para alcanzar este objetivo Suiza invirtió durante las últimas décadas miles de millones de francos.

Hoy, prácticamente todo el territorio nacional está ligado a una red de canalizaciones y cientos de plantas de depuración filtran las basuras de las aguas retirando la mayoría de substancias nocivas.

Aunque actualmente han crecido la población y las aglomeraciones y a pesar de que se hayan multiplicado las actividades económicas, los lagos y los ríos se consideran limpios. Además, la calidad del agua potable es satisfactoria, por no decir óptima.

Nuevos peligros: medicamentos y pesticidas

Ahora bien, las plantas de depuración también tienen sus límites. "No eliminan por ejemplo residuos de ciertos medicamentos. Estudiamos las consecuencias de la presencia de estas substancias en el agua para el hombre y la naturaleza', explica Edwin Müller, jefe del sector Higiene del Agua, en la Secretaría Federal del Medio Ambiente, en Berna.

Pero, ¿cómo llegan los medicamentos a las canalizaciones? Es muy simple. Por ejemplo como restos de cremas, pomadas, ungüentos que pasan a través de los desagües de duchas, tinas de baño y lavabos. A través de los sanitarios pasan residuos de medicamentos que no fueron plenamente asimilados por el organismo. Todo va a parar a las canalizaciones.

"Hoy, por ejemplo, estamos en condiciones de medir hasta las pequeñas poluciones. Así podemos verificar la presencia en las aguas de ciertas substancias antirreumáticas. Lo que no sabemos es si esas ínfimas cantidades representan un problema para el medio ambiente'', precisa el químico Edwin Müller.

Lo que es válido para los restos de medicamentos también lo es para ciertas basuras industriales no tratadas por las plantas de depuración. Lo mismo sucede con algunos pesticidas que, con la lluvia, penetran en la tierra y son detectados en las aguas, en muy bajas concentraciones.

Regeneración de los cursos de agua

Suiza ha fijado recientemente otro objetivo en el campo de la gestión de los recursos hídricos: la regeneración de los cursos de agua. Ríos y torrentes de agua, corregidos y canalizados durante los siglos pasados, deberían volver a encontrar ahora su curso libre en un lecho natural.

"Sin embargo, por el momento, no hay una planeación global y sólo se llevan a cabo algunos proyectos ad hoc, en términos locales'', afirma Edwin Müller. Incluso porque en muchos casos ya no existe el espacio que debería ser restituido a los ríos. Por otro lado, algunas intervenciones exigirían enormes inversiones.

De todos modos no faltan las buenas razones para la restauración de ambientes naturales como el respeto de los equilibrios ecológicos, una mayor seguridad en caso de crecidas y el efecto auto descontaminador y auto regenerativo de los cursos de agua naturales.

swissinfo, Fabio Mariani
(Traducción: Jaime Ortega)

Datos clave

95% de los hogares suizos están ligados a plantas de depuración

Europa menos del 60%; Estados Unidos algo más del 70%

Suiza disfruta del 5% de sus propios recursos hídricos

Países europeos: 11%; EE UU casi 20%

El consumo por habitante en Suiza inferior a 400m3

En Europa supera los 900m3; en EE UU los 1.800m3

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Contexto

Durante los últimos 25 años Suiza hizo grandes esfuerzos en la depuración de aguas usadas creando una red nacional a la cual están ligados prácticamente todos los centros habitados.

Han sido descubiertas nuevas formas de polución ocasionadas por hormonas y residuos de medicamentos que escapan al tratamiento en las plantas depuradoras.

El estudio de esos nuevos fenómenos y la regeneración de los cursos de agua son dos puntos centrales de los programas federales de protección de aguas.

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