"La calle es el principal hogar de miles de niños"

Canica concibe la atención a niños desfavorecidos como una inversión en el futuro. swissinfo.ch

'Con la niñez de hoy hacia el Oaxaca de mañana': Es el lema que enarbola desde hace 16 años el Centro de Apoyo al Niño de la Calle (Canica), una de las organizaciones más dinámicas en la atención de la infancia en ese estado del sudeste mexicano.

Este contenido fue publicado el 29 septiembre 2008 - 09:59

Recibe respaldo económico de una ONG suiza y su trabajo – fruto de la creatividad local y de la cooperación internacional - beneficia anualmente a unos 450 niños y familias oaxaqueñas.

En la actualidad una media docena de voluntarios de Suiza, Francia, España y Alemania, junto con una docente benévola mexicana, sostienen las diferentes tareas de la institución.

Varias fundaciones y ONG internacionales – Ayuda Médica para América Central; Misereor; Global Fund for Children; Amigos de CANICA en Holanda; Rudolf Steiner Foundation- aseguran unos 300.000 francos suizos, lo que representa un 30 % del presupuesto anual del organismo.

Desde Suiza, AMCA (Ayuda Médica para América Central), organización con sede en el Tesino, respalda económicamente y con voluntarios a su par mexicana.
"Constituye uno de los apoyos internacionales más importantes a nivel presupuestario –el segundo si se analizan los montos- y de mayor impacto", enfatiza la abogada María del Carmen Espinosa Torres, directora general de CANICA.

Niñez amenazada

"Nuestro trabajo diario busca construir el futuro. Lo entendemos como una inversión para el país, ya que con una niñez sana, acompañada, educada, apostamos a la paz y seguridad del México de mañana", señala a swissinfo Espinosa Torres.

El punto de partida de este desafío educativo es una compleja realidad en una de las regiones más deprimidas del país. De los 570 municipios que integran Oaxaca, 448 presentan índices alarmantes de pobreza. De los 100 municipios más pobres de todo el país, el 40% pertenece a este Estado del sudeste mexicano.
"La calle es el principal hogar de miles de niños", explica la directora de Canica. La misión de la institución consiste en "fomentar el desarrollo integral de niños, niñas, jóvenes -y de sus familias- en situación de calle o víctimas de violencia intrafamiliar".

Programa con tres pies

Con ese fin la organización impulsa tres diferentes programas. El apoyo a los niños trabajadores de la calle y sus familias. El sostén a los niños de familias que trabajan en el mercado más grande de la ciudad: Central de Abastos.

Y, también, la atención a las niñas víctimas de violencia intrafamiliar que residen en la 'Casa CANICA', ubicada en Tlalixtac de Cabrera, pequeña localidad en la periferia de la capital del Estado.

El proyecto incluye otras actividades innovadoras; como la ludoteca que cada viernes a la noche se instala en el Zócalo, plaza central de la ciudad, y que permite identificar niños con problemas, posibles beneficiarios futuros del programa.

Para implementar esta propuesta, señala Espinosa Torres, "hemos logrado avances significativos en la elaboración de una metodología de trabajo propia".
Esta implica un intenso desarrollo institucional, así como una óptica educativa clara.

"Rechazamos la visión asistencialista tradicional de muchos organismos e incluso del Estado central y proponemos valorizar las fortalezas propias de cada niño o niña, intentando brindarle un apoyo integral que llega también a su grupo familiar".

Un concepto que ratifica Rocío Ventura, responsable del sector «'Niñez trabajadora del mercado', que tiene como epicentro la zona de la Central de Abastos capitalina.

"Atendemos a 70 niños con edades que oscilan entre 1 y 14 años. A aquellos que asisten a la escuela pública, les brindamos apoyo escolar de refuerzo. Y se contemplan becas individualizadas que oscilan en los 800 pesos mensuales –unos 80 francos suizos- que facilitan la continuidad de la escolaridad", explica.

El diálogo con los padres es casi cotidiano: "Ellos deben integrarse a ciertas tareas del centro, como la cocina, la limpieza, el apoyo en el acompañamiento e incluso en un curso de computación semanal especialmente programado para ellos".

La cooperación internacional

"Desde el inicio mismo de Canica, la cooperación internacional ha jugado un rol decisivo. Cinco de los diez miembros fundadores fueron extranjeros, cuatro de ellos europeos", explica María del Carmen Espinosa Torres.

Esa presencia tiene un "doble significado". Por una parte, implica la confianza de la comunidad internacional en este proyecto. Por otra, "nos da la posibilidad de aprender de otras experiencias, estar abiertos a otros aportes, mantenerse a la escucha y con capacidad de diálogo intercultural".

"Este diálogo implica una premisa esencial: que nuestras contrapartes del exterior vengan y vean lo que se hace aquí en Oaxaca". No siempre se puede expresar todo en informes escritos, fríos, a la distancia, subraya.

Y en ese sentido, "el aporte de la cooperación solidaria suiza expresada a través de AMCA es sustantivo".

Espinosa Torres cita, entre otros, una visión de fondo compartida, a largo plazo; la confianza mutua de contrapartes que se fortalece con el tiempo y la significación financiera del aporte.

También la presencia de personal humano suizo (voluntarios o civilistas, según las etapas) y la estrecha cercanía, ya que los directivos de AMCA han visitado Oaxaca.

"Proximidad que es esencial para promover juntos un proyecto común. Sin olvidar nunca nuestra convicción de base que hace de éste un verdadero proyecto humano. Trabajar con los niños necesitados de hoy para soñar con un México pacífico y solidario", concluye.

swissinfo, Sergio Ferrari, Oaxaca

Contexto

El trabajo de Canica se inició a partir de los resultados de una investigación sobre la situación de los niños de la calle realizada en 1991.

Una parte del desarrollo de la investigación se hizo conjuntamente con una entidad estatal y con la UNICEF.

En 1994 , junto con otros organismos se elaboró un proyecto a tres años que permitió desarrollar un modelo educativo especializado para la población en situación de calle, al que se denominó Modelo Educativo Tomando Acción (META 1997), cuyo Comité Directivo incluía a representantes de UNICEF, UNESCO y PNUD.

En 1999 se incluyó también el perfil de niñez víctima de violencia intrafamiliar, población que además de trabajar, corre alto riesgo físico y psicológico por agravantes como el maltrato, el abandono, el abuso sexual y la explotación.

End of insertion

Datos clave

En la actualidad Canica emplea 26 profesionales mexicanos, en su mayoría educadoras.

En este momento trabajan en Canica seis voluntarios europeos, entre ellos un suizo.

Cada año el trabajo de Canica beneficia a casi un medio millar de niños o niñas oaxaqueñas y sus familias.

El impacto indirecto del trabajo es significativamente mayor.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo