Navigation

Skiplink navigation

Suiza se juega mucho en las negociaciones con la UE

"No creo que Suiza ni la UE abandonen la mesa de negociaciones"

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (a la izquierda en la foto), reiteró a la presidenta suiza Simonetta Sommaruga (derecha) su deseo de firmar lo antes posible el acuerdo marco. Keystone / Alessandro Della Valle

La relación entre Suiza y la Unión Europea no atraviesa su mejor momento, a pesar de que los suizos se negaron con claridad el domingo pasado a eliminar la libre circulación de personas. Habrá que esperar para llegar a la firma de un acuerdo marco institucional entre Berna y Bruselas, advierte Cenni Najy, investigador de la Universidad de Ginebra y experto en temas europeos.

Este contenido fue publicado el 02 octubre 2020 - 09:45

La presidenta de Suiza Simonetta Sommaruga y su homóloga de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hablaron por teléfono el lunes, un día después de que el pueblo suizo rechazara claramente la denominada ‘iniciativa de limitación’. Esta última exhortó al Gobierno suizo a avanzar rápidamente en la conclusión del acuerdo marco institucional, que debe regular las relaciones a largo plazo entre la Unión Europea (UE) y Suiza. Aunque hay buena voluntad, el camino a seguir está sembrado de dificultades, opina Cenni Najy, especialista en asuntos europeos de la Universidad de Ginebra y vicepresidente del grupo de expertos foraus.

Cenni Najy es investigador y experto en temas europeos en la Universidad de Ginebra y vicepresidente del grupo de expertos en política exterior suiza, foraus. unige

swissinfo.ch: ¿Se puede interpretar el rechazo de la iniciativa de limitación por casi el 62% del electorado como una clara señal del pueblo suizo a favor de la vía bilateral?

Cenni Najy: Esta es una clara señal de que no se debe añadir otra crisis a la del coronavirus. A través de la pandemia, los suizos se han dado cuenta de la necesidad de colaborar con nuestros vecinos, con la UE. Este hecho ha desempeñado un papel muy importante en la magnitud del voto negativo a la iniciativa de la UDC [Unión Democrática del Centro, derecha conservadora]. Los ciudadanos votaron a favor de la vía bilateral, un enfoque pragmático y cooperativo.

¿La nitidez del resultado coloca al Gobierno en una posición de fuerza para continuar las negociaciones con Bruselas?

El Consejo Federal [Gobierno suizo] se ve fortalecido por esta victoria, que no era fácil prever de antemano. Sin embargo, esto no significa que los problemas estructurales del camino bilateral vayan a resolverse con el toque de una varita mágica. Tenemos ahora una versión final del acuerdo marco institucional, negociado a lo largo de muchos años, pero Suiza se muestra reacia a firmarlo y considera que es necesario aclarar ciertos puntos. Sin embargo, no es cuestión de pequeños detalles. Son importantes, incluso cruciales. Por lo tanto, cabe preguntarse si no será necesaria una renegociación en lugar de una simple puntualización.

"A través de la pandemia, los suizos se han dado cuenta de la necesidad de colaborar con nuestros vecinos, con la UE"

End of insertion

Atacado en Suiza por todos lados, ¿el acuerdo marco institucional tiene todavía futuro?

Tanto de parte de Bruselas como de Suiza hay en cualquier caso una cierta voluntad de encontrar soluciones para concluir esta larga negociación. Sin embargo, el Gobierno suizo tendrá la compleja tarea de allanar las numerosas divisiones que han surgido en los últimos meses o años tanto en la derecha como en la izquierda del espectro político. Tendrá que explicar lo que se ha negociado y si los temores expresados ​​están o no justificados, al tiempo que debe encontrar puntos de entendimiento sobre algunos temas abiertos con la UE.

¿Es ilusoria una renegociación completa del acuerdo?

En mi opinión, no habrá una gran renegociación, sino más bien ajustes en la versión actual del acuerdo. Suiza y la UE llevan discutiendo este acuerdo durante casi diez años. La UE no aceptará una renegociación completa porque Suiza tiene problemas internos. Llevaría tanto tiempo que Bruselas probablemente preferiría, en lugar de este escenario, no tener un acuerdo.

La UDC ya ha anunciado que su próxima lucha será contra el acuerdo marco institucional, por considerarlo una amenaza para la soberanía del país. ¿Está justificado este temor?

En realidad, el acuerdo no cambiará prácticamente nada de la situación actual. Por regla general, Suiza adopta voluntariamente el desarrollo del derecho europeo pertinente a los acuerdos bilaterales. Sin embargo, existen algunos casos excepcionales en lo que no ha aceptado, en particular con respecto a la Directiva sobre la ciudadanía europea. La adopción de esta última daría más derechos sociales a los europeos que vienen a trabajar a Suiza. Concretamente, a la Confederación le resultaría un poco más difícil expulsar a extranjeros criminales de la UE. Sin embargo, el número de casos por año se contabilizaría con los dedos de una mano. En principio, son cuestiones emocionales, pero que en mi opinión tendrían poco impacto real sobre la soberanía del país.

Las medidas de acompañamiento, que deben abordar entre otras cosas la cuestión del dumping salarial, son el punto focal de las críticas de la izquierda. ¿Hay alguna forma de encontrar una solución?

Para mí, este es el punto más problemático. Durante los últimos veinte años, Suiza ha puesto en marcha varias medidas de acompañamiento a la libre circulación de personas. Para la mayoría de los expertos, esas medidas constituyen una auténtica protección contra el dumping salarial. Se trata de un dispositivo legal que funciona bien, pero que no es totalmente eurocompatible. Si estas medidas cayeran, la izquierda dejaría de apoyar con tanta energía la vía bilateral y la libre circulación de personas. Y, sin la izquierda, el Gobierno ya no tendría el apoyo político necesario para seguir la vía bilateral.

Podríamos poner en marcha nuevas medidas de acompañamiento adecuadas a la legislación europea, pero para ello los interlocutores sociales tendrían que sentarse a la mesa. Hasta ahora, no hay voluntad de hacerlo.

Si Suiza no lograra encontrar una solución, ¿podría decidirse por abandonar?

No creo que Suiza ni la UE abandonen la mesa de negociaciones. El Consejo Federal [Gobierno] no quiere asumir la responsabilidad del fracaso de las conversaciones. Estamos más bien en un juego de paciencia. Este acuerdo institucional contiene principios fundamentales a los que la UE está muy apegada. Es ilusorio esperar que podamos renunciar a todo y empezar de nuevo para que estos principios desaparezcan.

Si no hay voluntad de avanzar por ninguna de las partes, este acuerdo permanecerá como está durante meses, o incluso años, hasta que la situación en Suiza haya cambiado o la UE se muestre más dispuesta a hacer concesiones. Es mejor esperar a que la situación se suavice que empezar desde cero. En cualquier caso, no creo que se pueda firmar un acuerdo marco antes de fin de año.

Traducción del francés: José M. Wolff

Compartir este artículo